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Faro de Vigo

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La sequía se agravará: con un 10% menos de agua en 2039 la demanda solo bajará un 5%

El abastecimiento urbano registrará un ligero descenso por la caída de la población | Pero se mantendrán las necesidades en la industria y aumentarán en el sector agrario

Situación de diferentes embalses gallegos Brais Lorenzo

Episodios extremos de sequía como el que atraviesa Galicia en la actualidad serán cada vez más frecuentes. La Xunta prevé una reducción media de los recursos hídricos en la cuenca Galicia-Costa en 2039 del 8,6 por ciento debido al cambio climático. Sin embargo, la demanda de abastecimiento urbano, aunque caerá debido al descenso de la población, será mucho inferior: solo un 5 por ciento menos. Este descenso no será suficiente, por lo tanto, para compensar los 10.979 hectómetros cúbicos anuales que perderán los ríos gallegos, según consta en el Plan Hidrolóxico de Galicia-Costa, elaborado por Augas de Galicia, para el periodo 2021-2027.

En este plan se hace una proyección de la evolución de la demanda de agua hasta 2039. En el caso del abastecimiento urbano la demanda actual se sitúa en 215,95 hectómetros cúbicos anuales y la previsión es que en 17 años baje a 204,63 hectómetros cúbicos al año. Augas de Galicia lo achaca a que se prevé un descenso de la población gallega en ese periodo y, por lo tanto, un menor consumo.

Dentro de la demanda urbana, el grueso se corresponde con el consumo doméstico en las casas (172 hectómetros cúbicos), mientras que los usos industriales o comerciales demandan 40,92 hectómetros cúbicos anuales.

La demanda de agua bajará en todos los sistemas de abastecimiento de la cuenca Galicia-Costa salvo en los municipios que se nutren del río Mero, Arteixo y ría de A Coruña, donde la previsión es que se necesitarán más recursos hídricos.

Por la contra, donde más caerá la demanda es en el área que se abastece del río Verdugo, ría de Vigo y ría de Baiona pues bajará de 56,07 hectómetros cúbicos anuales a solo 52,92.

Pero además de las necesidades para abastecimiento urbano el sector agroganadero también precisa agua. Las actividades agrícolas consumen 45 hectómetros cúbicos anuales y la ganadería 41. Según explica el documento, el incremento de cabezas de ganado “probablemente aumente el volumen demandado de agua”.

La industria requiere al año unos 90 hectómetros cúbicos de agua y la Xunta cree que el volumen que requiere este sector se mantendrá “constante” en el futuro.

La previsión de Augas de Galicia no apunta, por lo tanto, a una mayor necesidad de agua en el futuro de manera global e incluso pronostica una reducción en cuanto al abastecimiento urbano, pero el problema está en que el cambio climático traerá consigo un descenso de precipitaciones que recortará los recursos hídricos disponibles casi un 10 por ciento.

Esa falta de lluvias ya se está sufriendo ahora mismo. La consecuencia es que los embalses gallegos continúan, una semana más, reduciendo su reserva hídrica, y se sitúan ya al 51,7 por ciento de su capacidad total. En la actualidad cuentan con 1.921 hectómetros cúbicos almacenados entre las cuencas de Miño-Sil y Galicia Costa, cuya capacidad total se sitúa en 3.714, lo que supone 32 menos que hace siete días.

Los concellos están intensificando las restricciones. Así, en Vigo se reducirá el riego al mínimo, al igual que el tiempo de ducha en las playas. También el Ayuntamiento de Pontevedra ha tomado medidas: se ha suprimido el riego de los campos de fútbol y ha cerrado el agua de las fuentes ornamentales para concienciar a la población, además de eliminar riegos y baldeos.

El aumento de cabezas de animales dispara el consumo del sector ganadero

Mientras la demanda de agua baja, una tendencia que además se prevé mantener en el futuro, el sector ganadero consume cada vez más recursos hídricos debido al incremento de cabezas de ganado. El Plan Hidrolóxico Galicia Costa 2021-2027 explica que la actividad ganadera demanda unos 41 hectómetros cúbicos al año, lo que supone un incremento del 35 por ciento respecto a 2013.

Precisamente el sector agroganadero está siendo duramente castigado por la sequía que afecta a Galicia. Por un lado, necesitan agua para dar de beber a los animales, pero además hay menos pastos y tienen que recurrir a forrajes para alimentar al ganado.

Desde Unións Agrarias explican que en la zona de Ourense los ganaderos han solicitado permiso a la Consellería de Medio Rural para poder utilizar los puntos de abastecimiento de agua contra incendios para dar de beber a los animales.

La situación es especialmente grave en Ourense. “Los pozos están bajo mínimos, algunos están secos y los regatos donde dábamos de beber a los animales llevan muy poca agua”, explica Sonia Vidal, del Sindicato Labrego Galego.

Y lo peor está por venir. “Tenemos menos rendimiento de hierba seca”, lamenta. La falta de pastos obliga a los ganaderos a darles rulos de hierba seca al ganado ya ahora, cuando antes se reservaban para el invierno. Esto incrementa además los costes, según denuncian.

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