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¡Hay relevo para el folclore pontevedrés!

Entrevistamos a los presidentes de cuatro asociaciones culturales de Pontevedra y Marín que mantienen viva la música tradicional gallega

“Un punto de encuentro entre generaciones, un legado para los que vienen, una gran familia y una fuente de bienestar para todos sus miembros”

Las distintas generaciones de la asociación cultural Polavila-Pontevedra estrenan vestuario de época gracias al apoyo del Plan Social de Ence.

Las distintas generaciones de la asociación cultural Polavila-Pontevedra estrenan vestuario de época gracias al apoyo del Plan Social de Ence. / Asociación cultural Polavila-Pontevedra

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Pontevedra

Los beneficios de la música para nuestro bienestar físico y mental están lejos de toda duda, más aún si hablamos de los sonidos con arraigo, aquellos que identificamos con los mejores recuerdos de nuestra infancia, con nuestro origen, con nuestra historia y con nuestra identidad.

Gaitas, panderetas, percusión… Forman parte indudable de la cultura gallega y son muchas las asociaciones de la provincia que trabajan día a día para no dejar huérfanos de este legado a los que vienen, para evitar que se olvide quiénes somos, lo que somos, y conseguir que sigamos disfrutando de nuestros sonidos más singulares en celebraciones y fiestas.

Un punto de encuentro único que refuerza el sentido de pertenencia a una comunidad y un puente entre generaciones en los que unos y otros disfrutan y aprenden juntos. Una fuente de bienestar única que aporta a los jóvenes (y a los que no lo son tanto) una actividad con la que sentirse realizados, liberar estrés y ganar confianza y autoestima.

La asociación Musimarín pone en marcha un plan de adquisición de instrumentos para préstamos a músicos nobeles con la ayuda del Plan Social de Ence.

La asociación Musimarín pone en marcha un plan de adquisición de instrumentos para préstamos a músicos nobeles con la ayuda del Plan Social de Ence. / Cedida

“Siempre digo lo mismo:somos como una familia y esa sensación de sentirte acogido por una banda solo la entiendes si la vives”

“Siempre digo lo mismo: somos como una familia y esa sensación de sentirte acogido por una banda solo la entiendes si la vives”, nos dice María Juncal que, con solo 20 años y desde los 18, preside la asociación cultural Musimarín. Un ejemplo para muchos, cuya historia nos demuestra por qué nuestro folclore tiene relevo, y del bueno.

Cuenta que, con los problemas vividos durante la pandemia, tanto ella como sus compañeros tuvieron que dar un paso adelante para asumir la dirección de la banda y evitar que desapareciese.

No dudó en hacerlo: “Una banda de música aporta mucho a un municipio: es una forma de socialización diferente, nos juntamos muchas generaciones distintas para compartir un mismo objetivo, que es hacer música y transmitírselo a los demás. Yo llevo desde los 12 años y toco con personas que podrían ser mis abuelos, de los que aprendo muchísimo; y también con niños, con los que otro tanto”.

Actuación del grupo de baile Airiños de San Xulián.

Actuación del grupo de baile Airiños de San Xulián. / Airiños de San Xulián

Nuestra seña de identidad

De la importancia del folclore para todas las edades nos habla también José Manuel Riqueza, presidente de la asociación cultural Airiños de San Xulián, detrás del grupo de baile y la banda de gaitas del mismo nombre en Marín y cuyos miembros, de entre 7 y 68 años, se reúnen todas las semanas para ensayar.

“El folclore es nuestra seña de identidad, lo que somos, nuestra tradición ¿Qué sentido tendría una comunidad sin identidad? Mientras estamos aquí, aprendemos unos de otros y los más jóvenes encuentran una actividad que refuerza su autoestima y con la que se sienten realizados”, explica Riqueza.

La asociación cultural Xente Nova de Marín, detrás de una banda de tambores, cornetas y gaitas y también de la emblemática Cofradía del Nazareno.

La asociación cultural Xente Nova de Marín, detrás de una banda de tambores, cornetas y gaitas y también de la emblemática Cofradía del Nazareno. / Xente Nova de Marín

La música “amansa a las fieras”

“La música da sentido a todo, es un placer y mientras estamos ahí liberamos estrés, disfrutamos. La verdad es que esa frase de que la música amansa a las fieras no puede ser más cierta”, coincide Celestino Esperón, de 49 años y presidente de Xente Nova de Marín, detrás de una banda de tambores, cornetas y gaitas y también de la emblemática Cofradía del Nazareno.

Una asociación de la que ya formó parte su hijo mayor y en la que ahora está su hijo pequeño, con 12 años, y que, una vez más, funciona como punto de encuentro para todas las edades, con actuaciones en Nochebuena, en la Batalla de las Flores de Marín, y muy especialmente, en Semana Santa. Cuenta que un año, estando ingresado en el hospital, pidió que le dejasen salir para ver la Procesión de la Cruz; y cuenta también que ahora ya no actúa porque es incompatible con las funciones de la organización. “Empecé a los 6 años. Me encanta la música, me encanta tocar, y creo que es el mejor legado que puedo dejar a mis hijos ¿Que qué siento cuando veo a la banda? Una mezcla de orgullo y envidia”.

Una sensación única

“¿Conoces la sensación que tienes cuando, después de mucho tiempo, vuelves a ver a una persona a la que quieres?, ¿a que se te pone la piel de gallina solo con pensarlo? Pues eso es lo que siento yo cuando empezamos a tocar y escuchar las gaitas”

“¿Conoces la sensación que tienes cuando, después de mucho tiempo, vuelves a ver a una persona a la que quieres?, ¿a que se te pone la piel de gallina solo con pensarlo? Pues eso es lo que siento yo cuando empezamos a tocar y escuchar las gaitas”.

Así describe María Sagrario Perez el motivo por el que merece la pena la existencia de asociaciones culturales como la que preside a sus 56 años, Polavila-Pontevedra: “El ambiente que se crea compensa todo el esfuerzo que pueda haber”, resume Sagrario, que no duda en subrayar una vez más la importancia de conservar y valorar la música tradicional, que es “lo de aquí”, “lo nuestro”, a través de la participación en eventos de la ciudad como la Cabalgata de Reyes o la organización de actividades propias como sus ‘Seráns’.

La asociación cultural de Airiños de San Xulián colabora "desde el principio" con el Plan Social de Ence:  “Nos han ayudado mucho, muchísimo; nos dan la vida. Sin ellos, sería imposible”

La asociación cultural de Airiños de San Xulián colabora "desde el principio" con el Plan Social de Ence: “Nos han ayudado mucho, muchísimo; nos dan la vida. Sin ellos, sería imposible” / Airiños de San Xulián

Despiece: El Plan Social de Ence, con la cultura gallega

Cuatro asociaciones que, con su esfuerzo y su pasión por nuestra música tradicional, aportan un valor incalculable a la conservación de nuestro patrimonio inmaterial.

Cuentan para ello con el apoyo del <strong>Plan Social de Ence</strong> y es que, como no podía ser de otro modo, el fomento de la Educación y Cultura forman parte indispensable de la iniciativa social, una de las más importantes de España, con un presupuesto de 3 millones de euros.

Es un apoyo fundamental para muchas asociaciones, ya no solo la nuestra. Sin este tipo de ayudas no podríamos hacer lo que estamos haciendo; para nosotros es, además, una palmadita en la espalda; un signo de que estamos haciendo las cosas bien”, dice María Juncal desde Musimarín, donde este año han podido poner en marcha un plan de adquisición de instrumentos para préstamos a alumnos nobel.

“Empezamos en septiembre con siete instrumentos gracias a la ayuda de Ence. Es una gran ilusión porque tú sabes lo que es abrir un instrumento nuevo por primera vez y saber que vas a poder llevártelo a tu casa para practicar y enseñar al día siguiente lo que has aprendido al resto… Al final la música es para compartirla”.

Y es que está claro que la música aporta sentido y bienestar a nuestras vidas, además de tener un impacto beneficioso para el desarrollo de las personas; pero tan cierto como eso, nos recuerda Juncal, es que no todo el mundo puede permitirse comprar un instrumento.

En ello coincide también José Manuel Riqueza, desde Airiños de San Xulián, que resalta: “Llevamos desde el principio con Ence y nos han ayudado mucho, muchísimo, tanto como con los instrumentos como con el vestuario; nos dan la vida. Sin ellos, sería imposible”. Y en la misma línea se pronuncian también Sagrario Pérez, desde Polavila-Pontevedra, que este año han podido adquirir nuevo vestuario de invierno gracias al PSP; y Celestino Esperón, de Xente Nova de Marín: “Sin este tipo de apoyos, sería inviable. Tenemos que trabajar por conservar nuestras tradiciones y conseguir que las nuevas generaciones se animen a participar. Es nuestra cultura”.

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