Mar y Montaña: diez rutas únicas para un fin de semana primaveral

Miradores, pasarelas, senderos litorales, rincones secretos de Galicia y Portugal: una completa guía para catar la primavera en pleno mes de enero

La primavera asoma en Galicia y Portugal este fin de semana. Todavía estamos en enero, pero el sol y las temperaturas invitan a catar ya la próxima estación del año. Y para ello, ¡qué mejor que hacerlo al aire libre!

Mar, montaña, miradores espectaculares, rincones secretos, rutas de vértigo, remansos de paz... La mayoría en Galica. Pero también alguno en Portugal. ¿Tienes ya planes para este fin de semana de primavera en Galicia? Si no es así, te proponemos diez enclaves únicos perfectos para una caminata o, simplemente, una visita. Todo ello, al aire libre y con garantía de vistas y parajes espectaculares.

1. O Morrazo

Vista de las Cíes a la entrada de la Ría de Vigo desde el mirador del Monte do Facho

Vista de las Cíes a la entrada de la Ría de Vigo desde el mirador del Monte do Facho / Marta G. Brea

Cabo Home: Es una de las rutas más agrestes y más hermosas. Podemos partir de la playa de Barra para subir hasta los tres faros que dominan el brazo de tierra más próximo a las Cíes. La primera antorcha que encontramos es la de Subrido. El sendero rodea la pequeña playa de Melide, conduce al "faro rojo" o de Punta Robaleira concluye en el de Cabo Home, el más inmortalizado en la red. La panorámica más espectacular se divisa aquí: los salvajes acantilados de la Costa da Vela, la isla de Ons y el Monte do Facho, morada del dios pagano Berobreo.

De hecho, en una larguísima caminata se puede continuar la marcha hacia Donón, donde se asienta la famosa escultura metálica con forma de caracola, también diana de todos los objetivos, especialmente al atardecer. Coronando el Facho se halla un castro de la Edad de Bronce. En el enlace sobre estas líneas puedes descubrir otras cuatro rutas que bordean la ría de Vigo (de O Morrazo a Baiona).

2. A Guía y un gigante Rubik secreto

El cubo de Rubik con Vigo y las Cíes al fondo.

El cubo de Rubik con Vigo y las Cíes al fondo. / Google Maps

Mar, montaña, historia y unas vistas privilegiadas de la ría. Todo ello en formato circular, para todos los públicos y sin salir de Vigo. Es la oferta de una de las rutas de senderismo que ofrece la olívica y que presume de la distinción de sendero azul. Un placentero paseo que puede culminar con una instantánea en el gigante cubo de Rubik que se ha hecho arte en uno de los rincones menos conocidos de la falda del monte de A Guía.

Se trata del sendero del Monte de A Guía. Son apenas 6 kilómetros de recorrido a lo largo de los cuales se puede disfrutar de playas, magníficas vistas de la ría, parte de la historia naval de la ciudad, petroglifos, uno de los faros más antiguos de Galicia, el gran espacio desmilitarizado de la ETEA, la preciosa carballeira de A Guía o la emblemática ermita, desde donde se pueden tomar algunas de las mejores fotos de la Ría de Vigo. En definitiva: un buen plan para cualquier día de sol. Puedes consultar toda la información sobre esta ruta en este enlace.

3. La 'catedral' oculta de Galicia

A orillas del río Tambre, justo antes de morir en la ría de Muros y Noia, se esconde la catedral menos conocida de Galicia. Pero hay más. Mucho más. En línea recta o incluso conformando una ruta de senderismo circular, se puede atravesar uno de los seis puentes colgantes de la comunidad gallega, visitar las pesquerías de la lamprea, adentrarse en los jardines de un majestuoso pazo, visitar una peculiar iglesia o cambiar de orilla en pleno estuario a través de un precioso puente medieval. Todo ello, por supuesto, en medio la naturaleza.

  • ¿Quieres conocerla? Tienes toda la información en este enlace.

4. Monumentos naturales de Galicia

De norte a sur, de este a oeste... en cualquiera de los cuatro puntos cardinales, Galicia ofrece cientos de espectaculares paisajes que visitar y con los que deleitarse. Sin embargo, dentro del amplísimo catálogo de enclaves de los que presumir, existen un puñado que, además de por su belleza, destacan por su "rareza". Son espacios o elementos naturales únicos por sus características geológicas, por su valor ambiental, por su bagaje histórico...

  • ¿Quieres conocer lo 8 monumentos naturales de Galicia? Tienes toda la información en este enlace.

5. Buçaco, un bosque mágico en Portugal

Lo conocen como el bosque "encantado" de Portugal. Y no le faltan motivos. Cada uno de sus rincones (y no son pocos) está lleno de magia. Todo el que lo visita sale hechizado. En este caso, para visitarlo desde Galicia, hacen falta al menos dos días, ya que se ubica en la zona de Coímbra

  • ¿Quieres conocer uno de los bosques más mágicos de Portugal? Tienes toda la información en este enlace.

6. Ulló, el remanso de paz que emerge oculto en la ría de Vigo

Fauna, vegetación, historia, ruinas... Todo ello impregnado con olor a mar y perfectamente accesible a través de una senda habilitada que incluso permite pasear sobre el aguaNo son muchos los que conocen esta joya natural escondida en la ría de Vigo. Y eso que recientemente entró por la retina de millones de espectadores a través de una de las últimas series de Amazon. A mayores, muy cerca, se puede visitar también otro de los secretos que esconde el interior de la bahía viguesa: una coqueta insuiña.

  • ¿Quieres conocer este remanso de paz escondido en la Ría de Vigo? Tienes toda la información en este enlace.

7. Molinos do Folón

El Sendeiro dos Muíños do Folón e do Picón, en el concello de O Rosal, permite conocer una de las más importantes concentraciones de molinos fluviales de Europa.

Dispuestos como molinos hermanos de forma encadenada en una topografía de vertiginosa pendiente, conforman un paisaje y un patrimonio único. Los ingenios hidráulicos —declarados Bien de Interés Cultural— repartidos entre las dos laderas están enlazados a través de una ruta circular de trazado perfectamente señalizado que dura aproximadamente dos horas con un nivel fácil de dificultad. Puedes consultar toda la información en este enlace.

8. Los puentes colgantes de Galicia

A tiro de piedra de Galicia, en Portugal, está el puente colgante peatonal más largo del mundo (aunque en breve perderá esta categoría en favor de otro en la República Checa). Pero para poder pasear por alguna de estas estructuras oscilantes de vértigo no es necesario abandonar la comunidad gallega. Ni siquiera la provincia. A lo largo y ancho de Galicia se puede disfrutar de un paseo sobre estas estructuras enclavadas en medio de la naturaleza.

Ya sea sobre tablas de madera o con rejilla metálica bajo los pies, la experiencia de atravesar uno de estos puentes colgantes es única. Sobre todo para aquellas personas que no tengan vértigo y no se mareen con su bamboleo al cruzarlo. Muchas veces, además, es el colofón de una ruta de senderismo por alguno de los atractivos bosques de los que presume la comunidad gallega. Atravesarlos es gratis. Puedes consultar todos en el este enlace.

9. Zamáns

Zamáns es la parroquia menos conocida de Vigo, quizá porque son muchos los que creen que sus tierras desbordan los límites de la ciudad olívica. Su carácter marcadamente rural y el hecho de ser el núcleo más al sur y más apartado del centro lleva a los más urbanitas a creer que pertenece a Mos o a Gondomar. De hecho se ubica en la falda norte de la sierra del Galiñeiro, monte que se eleva majestuosamente sobre ría de Vigo con sus 711 metros sobre el nivel del mar.

Pero esta parroquia goza de grandes atractivos para los que buscan oxigenarse sin tener que hacer kilómetros en coche: un sendero que acompaña al río Vilaza, el embalse y un silencio embriagador. Puedes consultar toda la información en el enlace sobre estas líneas.

10. Paseos para (ad) mirar la muerte del Miño

Desde su nacimiento en la lucense Sierra de Meira, hasta su muerte, en A Guarda, el río Miño baña más de 300 kilómetros de las provincias gallegas de LugoOurense y Pontevedra. En los costados se su largo cauce puede se alzan multitud de balcones desde los que puede disfrutarse de vistas impresionantes. Pero probablemente es justo al final, con Galicia y Portugal hermanadas por sus aguas, donde se alzan algunos de los mejores. Miradores desde los que la muerte de Miño se convierte en arte.

Santa Tecla es el mirador por excelencia para deleitarse con la fusión entre el Miño y el inmenso Océano Atlántico. Sus más de 340 metros de altitud ofrecen una vista de 360º hacia el valle del Miño, la costa de Portugal y Galicia, pero también hacia su interior. La visita, sin lugar a dudas, es obligatoria. Pero al otro lado de la frontera no son pocos los balcones que 'compiten' con el espectáculo de luz y color que regala Santa Trega.