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Faro de Vigo

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El renacer del pulpo: una campaña con más del doble de capturas e ingresos

La tripulación del “Nanín Tres”, de Bueu, muestra ayer uno de los pulpos capturados en la última jornada antes del inicio de la veda. | // GONZALO NÚÑEZ

La campaña 2021/22 del pulpo finalizó ayer y, afortunadamente para el sector de la nasa, con unos resultados diametralmente opuestos a los de la calamitosa temporada anterior. Los datos son abrumadores, con cifras que doblan ampliamente y, en algunos casos triplican, capturas y facturación en las lonjas de Bueu, Cangas y Aldán-O Hío. Es una buena noticia en un momento difícil para la flota artesanal, que se encuentra asfixiada por el alza en los precios del combustible. Pero quizás lo mejor de todo es lo que queda en el mar. Los muestreos de la Unidade Técnica de Pesca de Baixura (UTPB) y lo ven los propios marineros apuntan que el índice de reclutamiento de alevines del cefalópodo está por encima de la media. Una buena señal para la próxima temporada.

La veda comenzó oficialmente ayer por la tarde y se prolongará hasta el próximo 4 de julio, un mes y medio durante el que las nasas deberán permanecer en tierra. La mayoría de los barcos ya comenzaron hace días a traer a puerto parte de los aparejos que tenían calados en el mar. La campaña se cerró en O Morrazo con unas capturas que rozan 200.000 kilos y una facturación que supera ligeramente los 2 millones de euros. Nada que ver con los apenas 88.000 kilos y los menos de 800.000 euros del año pasado.

La recuperación de la especie es palpable en todas las lonjas de la comarca y Bueu suele ser el mejor termómetro. La campaña 2020/21 concluyó con unas capturas que no llegaron siquiera a los 60.000 kilos y los ingresos se quedaron en apenas 510.000 euros. El cierre de la actual deja unos números bien distintos. Durante estos meses se subastaron más de 133.000 kilos de pulpo y el volumen de negocio está por encima de los 1,3 millones de euros.

Marineros de Bueu recogen las nasas, que durante la veda deben quedar en tierra. | // GONZALO NÚÑEZ

Esta tendencia también se repite en Cangas y Aldán-O Hío. En la lonja canguesa las descargas de cefalópodo pasan de apenas 20.000 kilos y 175.000 euros de facturación a casi 45.000 kilos y más de 460.000 euros. En lo que respecta a Aldán, la campaña 2020/21 se saldó con menos de 10.000 kilos y 80.000 euros, mientras que la actual superó los 20.000 kilos y los 210.000 euros.

El patrón mayor de Bueu y presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pontevedra, José Manuel Rosas, señala que los datos constatan que la campaña del pulpo que finalizó ayer entra dentro de lo que se puede considerar “normal”. Los precios de venta también acompañaron y el récord en la comarca lo tiene Cangas, donde el pulpo llegó a los 15 euros. En Bueu la cotización más alta fue de 14,50 euros y el precio medio experimentó una subida de casi dos euros con respecto a la campaña anterior, pasando de 8,60 euros a 10,50 euros el kilo.

Un barco del pulpo de Bueu se acerca ayer a puerto a descargar las capturas del último día. GONZALO NUÑEZ

Dos años de cara y cruz

El sector de la nasa venía de dos temporadas que fueron la cara y la cruz. La 2018/19 fue “excepcionalmente buena”, en la que en Bueu se rozaron los 200.000 kilos y se superaron los 1,8 millones de euros. En contraste, la 2019/20 fue “catastrófica” y “calamitosa”, según el propio Rosas. Y no solo por la pandemia del coronavirus. Desde mucho antes era evidente que había un brutal descenso en las capturas.

Por eso también se ve como un dato positivo que la actual campaña concluya con mejores números que la última que se puede calificar como “normal”, que fue la 2017/18. En aquel entonces en el caso de Bueu se rozaron los 125.000 kilos y los 1,3 millones de euros.

Descarga y pesaje de las capturas de pulpo en la máquina clasificadora de la lonja de Bueu. GUSTAVO SANTOS

Más allá de las cifras de capturas y facturación, desde las cofradías se quedan con otro indicador “muy importante”: la presencia de abundante cría en el mar. “Es una buena señal, pero también hay que reconocer que todo es muy relativo y resulta difícil hacer pronósticos. El pulpo es una especie que durante la fase de desove queda a merced de los desplazamientos y corrientes”, explica el patrón mayor de Bueu.

Al final, asegura, no hay tantas diferencias entre las “cosechas” del mar y las de la tierra, en las que influyen los ciclos productivos o las condiciones meteorológicas. “Afortunadamente no llegamos a los siete años seguidos de vacas flacas de la historia que aparece en la Biblia”, concluye.

Una reunión en la cofradía de Bueu para tratar la duración de la veda del pulpo de este año. GONZALO NUÑEZ

La asignatura pendiente: la protección económica

La veda obligará a amarrar durante un mes y medio a aproximadamente unos 75 barcos de la comarca de O Morrazo, cuyos armadores no tendrán ningún tipo de compensación o ayuda. Esa es la asignatura pendiente, insiste José Manuel Rosas. El patrón mayor de Bueu y presidente de las cofradías de Pontevedra advierte de que no se pueden descartar años “nefastos”, como la anterior campaña, en los que sean necesarios periodos de inactividad más dilatados.

“Hay que articular mecanismos para que se puedan establecer paros biológicos, al igual que se hacen para otras especies. Es necesario un sistema de protección económica para que este sector no se quede desamparado durante los periodos de paro”, defiende.

La flota podrá volver a faenar a partir del 4 de julio y durante los dos primeros meses de actividad habrá unas cuotas de 30 kilos por tripulante enrolado y a bordo y otros 30 por embarcación, hasta un máximo de 210 kilos. A partir del 1 de septiembre el límite sube hasta los 50 kilos, hasta un máximo de 350 diarios.

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