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Principio y fin del libre marisqueo: arranca la campaña y se intensifica la migración a la ría de Noia

El fracaso de las zonas comunes se confirma y genera duras críticas del sector hacia sus propias cofradías

Mariscadores de a flote, dirigentes del sector y depuradores confirman que "no hay nada que rascar" con el libre marisqueo. En la foto, uno de los "rañeiros" que ayer estrenaron la campaña. Noe Parga

La campaña de libre marisqueo comenzaba ayer en la ría de Arousa y la primera jornada bastó para demostrar que los bancos siguen muertos y, lo que es peor, que será difícil resucitarlos.

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Los pésimos resultados quedan de manifiesto al comprobar que una buena cantidad de marineros ni siquiera pudieron alcanzar los ya reducidos topes de captura permitidos.

Aún por encima, algunos bivalvos siguen desaparecidos y otros, apenas dan la talla, lo cual contribuye a demostrar de nuevo que el modelo de gestión responsabilidad de las propias cofradías no solo no funciona, sino que está causando estragos en el sector.

“No es que este primer día fuera un desastre; en realidad ha sido mucho peor y ya no hay palabras para describirlo”, indicaban en los puertos, con enorme preocupación, tanto mariscadores como depuradores de moluscos.

Lo que sucedió ayer, en la jornada inaugural fue como dar la puntilla a una actividad que ya estaba condenada incluso antes de comenzar, dado el fracaso que ha experimentado en los años precedentes.

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El libre marisqueo se queda sin oxígeno en Arousa M. Méndez

De ahí que fueran pocos los mariscadores de a flote que ayer quisieron sumarse a ella. Baste como ejemplo decir que se despacharon 392 barcos y que no todos acudieron a la cita con los bancos de libre marisqueo –zonas comunes– de la ría.

Esa cantidad dista mucho de aquellos 600 e incluso 700 u 800 barcos que podían reunirse en una sola mañana en esos bancos productivos, al menos cuando eran de verdad importantes para la flota y trabajar en ellos suponía ganar dinero y dar un respiro a las concesiones administrativas de cada cofradía.

No siempre existió esta ‘fuga’ de rañeiros, sino que se detecta desde hace unos años, cuando el libre marisqueo en Arousa entró en barrena, ya que la gente tiene que buscarse la vida

José Luis Villanueva - Presidente de la OPP-89 Parquistas de Carril

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Pero esta vez solo se despacharon 155 naves para el banco de O Bohído –pasaron finalmente por el control de vuelta a casa poco más de cien–, 49 para trabajar en Cabío, 136 para hacerlo en Os Lombos do Ulla –los bancos del río donde en tiempos de bonanza se superaban cada día el medio millar de barcos– y 52 para las “otras zonas” comunes de la ría.

Una disminución del interés por el libre marisqueo que contrasta con el creciente aumento de “rañeiros” (mariscadores de a flote) arousanos que se desplazan por carretera a la ría de Muros-Noia para alquilar embarcaciones allí y trabajar en los bancos marisqueros de esta que es la más alta de las Rías Baixas.

Los "raños" vuelven a estar vacíos. Noe Parga

Unos bancos, desde luego, mucho más productivos y rentables que las zonas de libre marisqueo arousanas.

Esperan que pase pronto el episodio tóxico

Es cierto que estos días no pueden trabajar aún en aguas noiesas, donde la campaña iba a comenzar la semana pasada, porque el episodio tóxico que afecta a las rías gallegas mantiene cerradas dos de las tres zonas de Muros-Noia aptas para la extracción de infaunales, es decir, los bivalvos que, como la almeja y el berberecho, viven enterrados en el substrato.

Los barcos en el banco de O Bohído, ayer. Noe Parga

Pero también lo es que en cuanto las biotoxinas remitan, muchos rañeiros de O Salnés y Barbanza volverán a desplazarse a Noia para trabajar porque en Arousa “no tenemos nada que rascar”.

Un movimiento migratorio que confirman en las propias cofradías arousanas y en la de Noia, donde indican que “cada año que pasa son más los mariscadores de a flote que alquilan lanchas en Noia y trabajan allí, sobre todo desde que las zonas de libre marisqueo de Arousa –las que son de todos, pero no son de nadie– empezaron a morir”.

Cada año que pasa son más los mariscadores de a flote que alquilan lanchas en Noia y trabajan allí, sobre todo desde que las zonas de libre marisqueo de Arousa empezaron a morir

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“No sirve que nos digan que el recurso desaparece en las zonas de libre marisqueo a causa del cambio climático, ya que todos vemos como hay otras zonas, como pueden ser las de Noia, e incluso en nuestra misma ría, donde no sucede lo mismo; y no puede ser que ese cambio climático sea tan selectivo”, apuntan algunos trabajadores arousanos, “raño” en mano.

Para O Bohído, el banco situado entre A Illa, Vilanova, Cambados y O Grove, únicamente se despacharon ayer 155 barcos. | // NOÉ PARGA

La situación es “altamente preocupante”, apostillan en el colectivo, donde cada vez son más las voces que reclaman la intervención urgente de la Consellería do Mar, pidiéndole que vuelva a tomar las riendas de la gestión del libre marisqueo que cedió hace años al sector, a petición de este.

No sirve que nos digan que el recurso desaparece en las zonas de libre marisqueo a causa del cambio climático, ya que todos vemos como hay otras zonas, como pueden ser las de Noia, e incluso en nuestra misma ría, donde no sucede lo mismo

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Es tanto como decir que cada vez son más los que cuestionan la capacidad para liderar esa gestión que tiene la asociación Rañeiros da Ría, formada por los propios pósitos arousanos para encargarse de las zonas comunes cuando la Xunta se la entregó.

Básicamente, las cofradías alertaban entonces del declive de las zonas libres de la ría, responsabilizando de ello a la Consellería do Mar. De ahí que pelearan por asumir directamente la gestión de esas zonas comunes.

Lo que sucede es que, desde el momento en que lo consiguieron, las capturas han ido a menos –como confirman los datos oficiales– y la situación no ha hecho más que empeorar.

De las doce cofradías arousanas parece que ya solo cuatro siguen al abrigo de esta organización –A Illa, Vilanova, Cambados y O Grove–, aunque también en su seno se escuchan voces críticas que, con seguridad, subirán de tono a medida que avance la campaña hacia las elecciones convocadas en los pósitos gallegos, puesto que muchos creen que los patrones mayores responsables deben dar explicaciones y asumir los resultados de su gestión.

José Luis Villanueva les planta cara

De momento no todos se atreven a dar la cara, siendo José Luis Villanueva Vicente uno de los pocos que se enfrentan abiertamente a esas cofradías que sustentan a Rañeiros da Ría.

El que fuera patrón mayor de Carril, y que es presidente de la OPP-89, la agrupación de parquistas de este puerto vilagarciano, no se muerde la lengua a la hora de arremeter contra esa entidad.

Muy por el contrario, considera “lógico que cada vez se marche más gente a la ría de Noia para tratar de trabajar para poder comer, ya que todo el mundo sabe que en las zonas de libre marisqueo de Arousa no hay futuro”, proclama.

Marisqueo a flote en O Bohído, ayer Noe Parga

Al tiempo que denuncia que Rañeiros da Ría “lo tiene todo abandonado, no promueve planes de regeneración, levanta vedas en tiempo de desove y comete otros muchos errores propios de la inexperiencia, desidia e incompetencia de sus dirigentes”, el carrilexo ironiza diciendo que, “en cierto modo, casi que es mejor que no hagan nada, ya que las cosas van a peor cada vez que tocan o proponen algo”.

De ahí que muestre su deseo de que la Consellería do Mar diga basta y, “por el bien de todo el sector y de los recursos de nuestra ría, reconsidere su postura y retome la gestión del río, encargándose de nuevo de los grandes bancos de libre marisqueo arousanos”, en alusión a Os Lombos do Ulla, O Bohído y Cabío.

Y es que “visto lo visto desde que Rañeiros da Ría se ocupa de todo, solo queda preocuparse, ya que es evidente que si antes las cosas no iban bien, cuando la Consellería se hacía cargo del libre marisqueo, nadie puede dudar de que ahora van bastante peor”.

La consecuencia de todo esto es que “están acabando con el oficio, ya que los mariscadores de a flote ya no tienen aliciente alguno para ir al mar como fueron siempre”, lo cual también considera una amenaza para el relevo generacional que precisa el sector para subsistir.

La culpa no es de esos que se atreven a querer gestionar la ría y pelean por ello sin tener ni idea y llevándola a su preocupante y caótica situación actual; la culpa es, en realidad, de quien tiene la responsabilidad y permite esto

José Luis Villanueva - Presidente de la OPP-89 Parquistas de Carril

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Abundando en todo ello, José Luis Villanueva esgrime que “está más que demostrado que este modelo de gestión de la ría no funciona; salvo para unos cuantos dirigentes del sector”.

Muy por el contrario, “el mariscador de verdad, el que trabaja duro para vivir de esto, está perdiendo el tiempo y sacrificándose por nada, de ahí que cunda el desánimo y algunos dejen este oficio, mientras que otros buscan salida en otras artes e incluso en otras rías”.

Un mariscador en la batea de control de O Bohído. FdV

Por eso, insiste el presidente de Parquistas de Carril, “cada vez hay más gente que se va a Noia y alquila lanchas allí, ya que en aquella ría hay una gestión muy diferente y mucho más profesional, a años luz de lo que ocurre en Arousa con Rañeiros da Ría”.

El ejemplo de la “gestión" de los parquistas

Cuando José Luis Villanueva, presidente de los Parquistas de Carril, pone como ejemplo a este colectivo frente a la labor desempeñada por Rañeiros da Ría y diferentes cofradías, explica que los bancos del colectivo al que representa “están en medio de tres grandes zonas de producción".

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Libre marisqueo bajo el puente de A Illa

Se trata de "la del río Ulla próxima a Bamio, gestionada por las mariscadoras de a pie, el entorno de la playa Compostela, que también es suyo, y la zona de Briñas y Con, donde trabajan los integrantes de la agrupación de marisqueo a flote”.

Lo que ocurre, garantiza, es que “en medio de todo eso, que suma más de 4 millones de metros cuadrados de superficie, están los parques de cultivo de laOPP-89, con escasamente un millón de metros, y sin embargo la gestión de esos parques alcanza el 90% de la producción total de la lonja de Carril”.

Esa es, cree José Luis Villanueva, “la diferencia sustancial que demuestra que la gestión y las ganas de hacer cosas bien siempre sale ganando, frente a aquellos otros que actúan con desidia y únicamente buscando subvenciones”.

Cada vez son más los que se van

Ni que decir tiene que José Luis Villanueva se muestra muy enfadado con la situación creada. Y no solo confirma que cada vez son más los arousanos que “alquilan embarcaciones censadas en las cofradías de Muros-Noia y faenan allí con los cupos que ellos establecen”.

Algo que es totalmente lícito, ya que, a diferencia de lo que ocurre con el marisqueo a pie, los permisos de explotación (Permex) no son de cada persona, sino que pertenecen a cada embarcación, por eso pueden alquilarse o adquirirse de cualquier modo.

También explica que “no siempre existió esta ‘fuga’ de rañeiros, sino que se detecta desde hace unos años, cuando el libre marisqueo en Arousa entró en barrena, ya que la gente tiene que buscarse la vida”.

La emigración a Francia y Alemania

Es lo mismo, a su juicio, “que sucedía cuando los gallegos se iban a trabajar a Alemania o Francia porque aquí no había trabajo; en este caso con un desplazamiento a la ría de Noia que es fruto del deterioro absoluto de las zonas libres de Arousa”.

Una “huida” que se agrava “a medida que los verdaderos profesionales del sector, los que llevan trabajando toda su vida, se van retirando”, argumenta José Luis Villanueva.

Y es que “los que quedan en su sitio no saben dónde se mueven y no tienen conocimientos suficientes para gestionar la explotación de una ría como la de Arousa”, espeta el presidente de los parquistas.

En cualquier caso, también aduce que “la culpa no es de esos que se atreven a querer gestionar la ría y pelean por ello sin tener ni idea y llevándola a su preocupante y caótica situación actual; la culpa es, en realidad, de quien tiene la responsabilidad y permite esto”.

José Luis Villanueva, a la derecha, colocando una sonda para el control de la calidad del agua en la desembocadura del río. | // ABELLA

Por eso apela una y otra vez a la Consellería, “para que tome medidas y reconduzca el libre marisqueo, ya que si algunos patrones mayores aún no aprendieron la lección es que no van a aprenderla más”.

Refiriéndose a esos patrones y dirigentes de Rañeiros da Ría, el presidente de los parquistas dice haber sido testigo de la llegada a algunos de ellos “a reuniones con la Consellería do Mar en las que criticaban a la administración e incluso se dirigían con absoluta falta de respeto a la conselleira y otros dirigentes, cuando denunciaban que el libre marisqueo iba de mal en peor, pidiendo una y otra vez que se les diera la gestión de estas zonas”.

“No hacen autocrítica”

Y resulta que “desde que la tienen, el libre marisqueo va peor que antes, a pesar de lo cual esos patrones en ningún momento hacen autocrítica, sino que se dedican a culpar a la guerra de Ucrania, al cambio climático y a todo el mundo, menos a ellos”.

Para solucionar todo esto “lo que hace falta es capacidad de gestión y sentido común”, asegura Villanueva.

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