El libre marisqueo ya no convence a casi nadie

Tras dos semanas de parón parece improbable que el marisco esté de vuelta

Una rañeira en la campaña de libre marisqueo, en Os Lombos do Ulla. |   //  NOÉ PARGA

Una rañeira en la campaña de libre marisqueo, en Os Lombos do Ulla. | // NOÉ PARGA / Manuel Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

La semana pasada FARO DE VIGO se planteaba la siguiente pregunta: ¿Para qué volver al libre marisqueo si no hay marisco? Pues eso es lo que se preguntan desde entonces muchos rañeiros.

Algunos de los cuales declinan volver hoy a la campaña que, precisamente debido a la escasez de bivalvos, fue paralizada por el propio sector a principios de mes

“Con un par de semanas de parón ni se recuperaron los precios del marisco ni tampoco la producción, por eso no tiene sentido volver a Os Lombos do Ulla, O Bohído o Cabio, ya que han demostrado ser bancos totalmente agotados”, reflexionan tanto mariscadores de a flote como representantes del sector depurador.

Esto últimos, los comercializadores, van un poco más lejos y lamentan que “cada vez existe peor comunicación entre los que nos dedicamos a comercializar la producción de especies como berberecho y almeja con Rañeiros da Ría”, la entidad encargada de gestionar las zonas de libre marisqueo”.

Con un par de semanas de parón ni se recuperaron los precios del marisco ni tampoco la producción, por eso no tiene sentido volver a Os Lombos do Ulla, O Bohído o Cabio

Lo que quieren decir es que “cada vez hay más discrepancias entre las cofradías de Arousa –ocho de las doce existentes se apartaron hace tiempo del plan de Rañeiros da Ría– y también entre los propios mariscadores de a flote, muy cansados ya de que los hagan ir de un lado para otro sin obtener resultados, por eso todos asistimos a la desaparición del libre marisquero sin que nadie parezca dispuesto a hacer nada para remediarlo”.

Dicho de otro modo, que “esta campaña será mala hasta el final porque es imposible corregir ahora la preocupante situación que atraviesan esos bancos ahora mismo; lo pero de todo es que, de seguir así, sin hacer nada para corregirlo, la siguiente será peor aún”, barruntan los depuradores y mariscadores consultados.

Hay incluso quien argumenta que “no puede entenderse que algunos patrones mayores dijeran a principios de mes que suspendían la campaña de libre marisqueo porque los precios en lonja eran bajos, ya que siguen siéndolo en la actualidad; en consecuencia, si lo que querían era que subieran tendrían que esperar con la campaña cerrada hasta el verano”.

Da exactamente igual si el libre marisqueo está abierto o cerrado, ya que cuando está operativo solo puede ofrecer cifras ridículas de producción, de ahí que ahora los comercializadores debamos buscarnos la vida sin contar con esta actividad

Es esto lo que lleva a algunos depuradores de marisco a señalar que “los patrones mayores no pueden abrir y cerrar campañas a su antojo, sino que tienen que consensuar posturas con el sector de la comercialización y, sobre todo, tratar de atender las necesidades de mercado a tenor de cómo y cuando el consumidor demande producto, no cuándo ellos quieran”.

Otros señalan que “lo que se está haciendo no tiene pies ni cabeza”, creen que la campaña que arranca nuevamente hoy “carece de sentido alguno” y terminan diciendo que, “en el fondo, da exactamente igual si el libre marisqueo está abierto o cerrado, ya que cuando está operativo solo puede ofrecer cifras ridículas de producción, de ahí que ahora los comercializadores debamos buscarnos la vida sin contar con esta actividad”.

Los pésimos datos de capturas hablan por sí solos

Como ya se avanzó la semana pasada, el balance de capturas en el libre marisqueo desde que comenzó la campaña, el 18 de noviembre, hasta que Rañeiros da Ría decidió paralizarla temporalmente a principios del mes en curso, son pésimos.

De ahí que pocos confíen en la campaña que se retoma hoy. Ni siquiera algunos de los patrones mayores que la respaldan, aunque no todos quisieran dar su opinión a FARO, ya que no comparten que se hagan públicos los datos sobre la más que evidente “muerte” del libre marisqueo.

Pero aunque estén molestos hay que incidir en ello, pues los datos no mienten y son pésimos, dejando patente, cabe recordar, que en apenas doce semanas de actividad únicamente se recogieron 46 toneladas de bivalvos, lejos de las 400 o 500 que el libre marisqueo ofrecía en ese mismo periodo cuando sus bancos eran realmente productivos.

Balance por zonas

Por muy mal que les suene a algunos, no puede obviarse que desde el 18 de octubre únicamente se extrajeron 19 toneladas de bivalvos en O Bohído, algo más de 5 toneladas en Cabío, 21 toneladas en las llamadas “otras zonas” y unos ridículos 292 kilogramos de producto en Os Lombos do Ulla.

Como ya advirtió FARO en su momento y como se confirma cada vez que se trata este asunto con datos objetivos a nivel social y político, esas zonas de libre marisqueo que antaño eran un refugio invernal excelente para la flota arousana no son ahora más que un lastre del que extraer en doce semanas 2,5 toneladas de berberecho, 1,5 toneladas de almeja fina, 4,4 de japónica, casi 16 toneladas de almeja babosa, una cantidad similar de almeja rubia y 6 toneladas de relojito.

¿Alguien puede pensar que esta preocupante desaparición de bivalvos se ha corregido en dos semanas de parón de la actividad? Es evidente que el libre marisqueo que hoy vuelve a funcionar ya nace muerto.

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