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Los coches más contaminantes estarán vetados en cuatro áreas del centro, Bouzas y O Calvario

El Concello remite al Gobierno central su proyecto de zonas de bajas emisiones, presupuestado en más de 5,4 millones | Opta a una ayuda superior a 4 millones de fondos europeos | Prevé que estén operativas en 2023

Atasco en Vigo. Marta G. Brea

Cuatro zonas de bajas emisiones (ZBE) –como exige a los municipios de más de 50.000 habitantes la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que entró en vigor a finales de mayo de 2021– y cinco actuaciones enmarcadas en el Vigo Vertical. Es la propuesta que el Concello de Vigo aprobó y envió al Gobierno para optar a la segunda convocatoria del “Programa de ayudas a municipios para la implantación de zonas de bajas emisiones y transformación sostenible y digital del transporte”, cuyo plazo de presentación de proyectos finalizó ayer. Está enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiado con fondos de la Unión Europea. El objetivo: transformar la ciudad para contribuir a la mejora de la calidad del aire y la reducción de emisión de gases de efecto invernadero.

El coste de la puesta en marcha de las cuatro zonas de bajas emisiones –dos en el centro, Bouzas y O Calvario– se cifra en 5.452.100,07 euros y el gobierno local opta a un apoyo de 4.055.281,05 euros de fondos europeos. Esta inversión servirá para señalización, sistemas de control de accesos y aparcamiento –con cámaras– y sistemas de comunicaciones y gestión, incluyendo el centro de control, los servidores y software de bases de datos, tratamiento de excepciones o conexión de acceso a registros públicos –por etiqueta de vehículo, por aparcamiento, residentes, visitas, transporte público, carga y descarga–, entre otros quehaceres.

Las cuatro áreas de bajas emisiones suman más de 67 hectáreas en total. La más amplia, con diferencia, es la de la zona centro, con 400.000 metros cuadrados restringidos a vehículos contaminantes –el Concello concretará esta restricción en una ordenanza en la que “ya está trabajando”–. Se corresponden con el interior de un espacio delimitado por Cánovas del Castillo, García Olloqui, Praza de Compostela, Colón, Urzáiz, Magallanes, Gil, Ronda de don Bosco, Paseo de Granada, Cachamuíña, Falperra, Pi i Margall, Llorente, Santa Marta, Torrecedeira, Gaiteiro Ricardo Portela, San Francisco, O Berbés y Beiramar.

Las otras tres zonas del municipio a las que no podrán acceder los automóviles más contaminantes son la de Praza de Portugal, de 37.800 metros cuadrados, delimitada por las calles Uruguay, República Argentina, Cervantes, Urzáiz, Lepanto y Alfonso XIII; Bouzas, de 170.000 metros cuadrados, marcada por el paseo de Paz Andrade, Eduardo Cabello, Simancas, Camilo Veiga y la avenida Atlántida; y O Calvario, establecida por Jenaro de la Fuente, Urzáiz y Gregorio Espino, de 64.000 metros cuadrados.

El cronograma indicado por la entidad de la Praza do Rei fija la aprobación definitiva del proyecto de ejecución el 18 de noviembre de este año; el inicio de expediente para la contratación del proyecto, cinco días después; la aprobación del proceso de contratación, el 6 de febrero de 2023; la adjudicación de la ejecución, el 26 de mayo de 2023; la finalización de la ejecución de la fase I, el 28 de noviembre de 2023; y la de la fase II –si no da tiempo a poner en marcha las cuatro zonas de bajas emisiones en el plazo que marca la primera fase–, el 3 de septiembre de 2024.

Las cuatro zonas de bajas emisiones que tendrá Vigo. Simón Espinosa

El alcalde, Abel Caballero, que desgranó esta información en rueda de prensa, destacó que ya solicitó al Gobierno la prórroga del plazo para implantar las ZBE, que termina a finales de este año, porque “literalmente, no le va a dar tiempo a ningún ayuntamiento en estos meses”. Adelantó que estarán en funcionamiento en Vigo en 2023. Indicó que la creación de estas áreas se efectúa en base a criterios como la densidad de población, la intensidad, la contaminación acústica, las alternativas de alta capacidad a los itinerarios de la zona y la escasa proximidad a zonas verdes con el propósito de “mejorar la calidad de vida” de los vecinos.

¿Y cómo se controlará el acceso de los vehículos a estas zonas? El regidor apuntó que se instalarán cámaras en los puntos de acceso y salida y, con la aplicación de algoritmos matemáticos de inteligencia artificial, se obtendrán los datos del vehículo (matrícula, marca, modelo, color, nacionalidad, categoría y tipo), con los que se podrá determinar el nivel de emisiones. En la mayoría de los casos, la conexión será a través de la red municipal de fibra óptica o con conexión 4G si fuese preciso. Las cámaras de supervisión del tráfico se instalarán en elementos municipales ya existentes como farolas, semáforos o cámaras de vigilancia.

Actuaciones del Vigo Vertical

El Concello optará a fondos europeos para hacer realidad cinco proyectos del Vigo Vertical. Son el acceso mecánico desde el colegio Losada hasta Ramón Nieto, con un coste superior a los 2,2 millones y una petición de subvención de más de 1,6 millones (se prevé que esté acabado en enero de 2024); las tres rampas desde Ramón Nieto hasta el CEIP Fonte Escura y el centro de salud de Lavadores, con un importe de más de 1,8 millones y una solicitud de fondos de más de 1,3 millones (enero de 2024); o la mejora de la accesibilidad con un ascensor y la humanización entre Romil (frente a la calle Feliciano Rolán) e Hispanidad (frente a Amor Ruibal), con una factura de 1,2 millones y 945.000 euros de ayuda (diciembre de 2023).

También entran en este dosier la rampa del centro de salud de Teis, presupuestada en más de 1,3 millones y una petición de ayuda superior a 972.000 euros (finalizará en mayo de 2023); y el ascensor (junio de 2023) y la rampa (septiembre de 2023) entre Travesía de Vigo y Aragón, con un importe de 1,6 millones y demanda de fondos europeos cercana a 1,2 millones.

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