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Faro de Vigo

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Bruselas perpetra el veto a la pesca de fondo y se “lleva por delante” a un millar de pesqueros

Ejecuta el plan para cerrar 87 áreas a la pesca para salvaguardar el ecosistema marino sin datos científicos de su estado | La flota, que no dispone todavía del texto legal, baraja una “batalla legal” ante la justicia comunitaria

Flota cerquera, en el puerto de O Berbés en Vigo. Marta G. Brea

La decisión de Bruselas, vía comunicado de prensa, pilló ayer a buena parte del sector en Madrid. Uno de los asistentes, tras conocerla, exclamó: “Ahora entendemos el Brexit”. “Nadie más que la Comisión Europea es la que está propiciando el euroescepticismo, estamos asqueados, es lamentable. Nos lleva por delante”, condena el gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), Edelmiro Ulloa. El golpe es severo: el Ejecutivo comunitario decretó ayer el cierre a la actividad extractiva en más de 16.400 kilómetros cuadrados para cualquier aparejo de fondo, móvil o de artes fijas, con el pretendido objetivo de “proteger y restaurar la vida marina”. Sin diálogo con el sector ni información clara del impacto de esta actividad en el fondo marino, como asumió hace apenas cuatro días el propio comisario, Virginijus Sinkevicius. “La Comisión solicitó Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM) que emitiera dictámenes en los que se determinaran zonas en las que existan o sea probable que existan ecosistemas marinos vulnerables”, indicó en una respuesta parlamentaria firmada el día 12. Probabilidad suficiente, a su juicio, para enterrar la viabilidad no solo de buena parte de la flota gallega de arrastre y palangre, sino también la de artes menores. “Los cierres afectan a los buques equipados con redes de arrastre de fondo, dragas, redes de enmalle de fondo, palangres de fondo, nasas y almadrabas”, delimita el comunicado oficial. Una bomba de racimo con potencial de destrucción sobre un millar de pesqueros, la mayoría artesanales.

Es difícil determinar el grado real de daño que va a infringir esta estrategia al sector teniendo en cuenta que no se ha difundido todavía su articulado en el Diario Oficial de la Unión Europea. Por ejemplo, si la prohibición va a afectar a cualquier arte de pesca que toque el fondo del mar, aunque no alcance los 400 metros de profundidad. En este caso, la sombra de desaparición de la flota artesanal sería muy espesa. No en vano, la Xunta ha cifrado en un 20% la cifra de buques de artes menores afectados, que engordarían la lista de embarcaciones en riesgo hasta ese millar. De los 89 pesqueros que trabajan a día de hoy en aguas del denominado Gran Sol, otrora campo de trabajo para 300 efectivos de capital español, el veto impactaría sobre 79 de ellos. Tanto el comisario Sinkevicius como su número dos, Charlina Vitcheva –es directora general de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare)– se han afanado en recordar que “actualizará su dictamen anualmente [...] lo que puede dar lugar a futuras revisiones del acto de ejecución”, aunque sin exponer qué medidas de compensación –inexistentes en su planificación, al menos de momento– recibirían los barcos obligados a parar. No en vano, como analizó FARO, Galicia ha dado de baja un barco a la semana solo desde agosto del año pasado.

Si el sector opta por iniciar una batalla judicial, en espera en todo caso del articulado de la decisión, no peleará solo. “La Xunta estará siempre defendiendo los intereses de la flota, y nos planteamos incluso recurrir a la vía judicial”, esgrimió ayer la conselleira do Mar, Rosa Quintana, que no escatimó en calificativos hacia Bruselas. “A veces me cuesta entender las decisiones que adopta la Comisión Europea. Hace pocos días conocíamos una noticia de que Greenpeace estaba tirando rocas al fondo marino para evitar la pesca de arrastre. ¿Es eso menos perjudicial que lanzar un anzuelo al fondo del mar? Cualquier persona con una neurona sabe que la diferencia es bien grande”, exhortó.

“Se han echado al monte, demuestran que no les importa nada el sector pesquero. Estamos asqueados”

Edelmiro Ulloa - Gerente de ARVI

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Entre los motivos que más han airado a la industria es la inconsistencia argumental de Charlina Vitcheva. La responsable de la DG Mare, impulsora de este denominado “acto de ejecución”, visitó Galicia este verano y conoció de primera mano los argumentos del sector. “Se sentó con nosotros, todo el mundo le dijo que era una propuesta inaceptable”, recuerda el gerente de ARVI. “Y mintió, a su regreso a Bruselas dijo que estábamos todos muy contentos”. El presidente de la Alianza Europea de Pesca de Fondo (EBFA, por sus siglas en inglés), el vigués Iván López van der Veen, hace hincapié además en la falta de información científica y técnica para respaldar un veto de estas características. “Los informes del CIEM, reconocido por ellos, solo tienen modelos para la pesca del arrastre, no del palangre. No entendemos, excede a las competencias de la Comisión, que pasan por seguir a la ciencia”. “Se han echado al monte, demuestran que no les importa nada el sector pesquero. Estamos asqueados”, abunda Ulloa.

Tanto el palangre como las nasas están considerados como las artes de pesca más selectivas. “Nos temíamos que la Comisión no iba a atenerse a razones –zanja López–, ha habido mucha arbitrariedad en la creación de esta normativa y también dudamos que la Comisión tenga capacidad para tomar estas decisiones en algunos casos. Por tanto, queremos ver el texto legal para tomar decisiones”. El BNG, a través de una nota de prensa, censuró asimismo el “atentado contra la flota” que, a su juicio, ha cometido la Comisión.

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