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Aumenta la tensión entre Bruselas y Oslo por la guerra del bacalao

El buque factoría Hermes, de bandera noruega. | // HERMES

La tensión entre Noruega y la Unión Europea aumenta en el Ártico. Allí, en el archipiélago de Svalbard, es donde la cruzada entre ambos por las cuotas de pesca de bacalao y caballa se está avivando cada vez más. Ahora, los barcos pesqueros que formen parte de los Estados miembro corren el riesgo de ser capturados en aguas frente a Svalbard, y sus propietarios procesados, porque Noruega afirma que han agotado sus cuotas de pesca.

El pulso tiene su origen en la reasignación de cuotas de pesca en el continente tras el Brexit. El país nórdico acusa a la Unión Europea de adjudicarse ilegalmente un cupo de bacalao más elevado de lo que le correspondía. Bruselas y Oslo se acusan de violar el derecho internacional al determinar las nuevas cuotas de pesca para el bacalao en la zona.

Como parte del acuerdo de divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea, Bruselas se asignó 24.645 toneladas para los barcos del Club de los 27 que pescan frente a Svalbard. Noruega impugnó estos números ya que insiste en que tiene el derecho exclusivo de regular la pesca en la zona y redujo las capturas de la Unión Europea en torno a Svalbard a cerca de 18.000 toneladas. Una propuesta que rebatió Bruselas al acudir al Tratado de Svalbard, que limita la soberanía noruega en el archipiélago. Bruselas argumenta que Noruega la ha discriminado en favor de los buques noruegos y rusos.

Más allá de las suspicacias levantadas por el reparto de cupos pesqueros tras el Brexit, hay un trasfondo geopolítico. El país nórdico sospecha que la Unión Europea pretende sentar precedentes legales en el Ártico. Esta región es cada vez más estratégica, pues el calentamiento global no sólo está abriendo rutas marítimas, sino que está aflorando la posibilidad de explotar recursos naturales.

“No vamos a ceder nuestra cuota”, aseguró el presidente de la Asociación Española del Bacalao, Iván López, en declaraciones a Politico. El portavoz no entiende por qué Noruega está dispuesta a arriesgar su relación con la Unión Europea por 5.000 toneladas de bacalao: “es más fácil y barato discutir sobre el bacalao que sobre los recursos”, apuntó, “Noruega acaba de anunciar 164 nuevos buques de exploración petrolera en el Ártico, en esas aguas”.

Si bien hasta la fecha la tensión se ha traducido en intercambios diplomáticos, la situación está a punto de cambiar. Dado que las cuotas de pesca se están agotando los barcos europeos corren el riesgo de ser arrestados y procesados a partir de la tercera semana de agosto. Pero las asociaciones de pesca europeas no tienen intención de dar un paso atrás e instan a Bruselas a aplicar prohibiciones a la importación de bacalao noruego si Oslo, finalmente, incauta los barcos. El país nórdico tiene unas elecciones en ciernes, a mediados de septiembre.

En su último mensaje, la Unión Europea advirtió a Oslo de que impondría aranceles a los productos pesqueros noruegos si el país decide apresar los barcos comunitarios. Se encuentran en este grupo de buques cuatro de origen español, cuya base está en Vigo, que temen apresamientos y sus juicios penales.

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