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La Unión Europea debe reaccionar con firmeza ante Noruega

La actualidad pesquera a lo largo de los últimos meses ha puesto en el mapa a las islas Svalbard, un archipiélago cercano al Polo Norte. En diciembre del año pasado, Noruega decidió, de forma unilateral, recortar la cuota de bacalao de Svalbard para la Unión Europea en unas 6.700 toneladas, más de un tercio de nuestra cuota.

Esta decisión constituye un incumplimiento del Derecho internacional y una medida claramente discriminatoria contra las flotas de los países de la UE. El Estado Miembro más afectado es España, que dispone de cuatro buques faenando en Svalbard. El Gobierno noruego ha amenazado incluso con el apresamiento de los barcos de la flota europea si estos continúan pescando una vez agotada la cuota establecida unilateralmente.

La decisión de Noruega de reducir aún más cuota a la flota europea no hace más que agravar una situación pre-existente, y es que la flota bacaladera de la UE faenando en aguas de Svalbard ha sido una de las más afectadas por el Brexit. Recordemos que el Acuerdo con el Reino Unido acababa de imponer un recorte en la cuota de bacalao de más de 3.800 toneladas.

Por otra parte, nuestros contenciosos con Noruega no se limitan al bacalao. Todos sabemos que el Gobierno noruego, de forma unilateral una vez más, ha decidido recientemente aumentar su cuota de caballa en un 55%. Esto ha favorecido que, a su vez, Islandia, las Islas Feroe y Groenlandia hayan anunciado que se asignarán también más cupo de caballa unilateralmente.

Me temo que, tras el Brexit, el nuevo contexto internacional en el Atlántico Noreste está siendo utilizado como excusa por terceros países para adoptar medidas unilaterales. Ante esta situación, la Unión Europea debe ser clara y reaccionar con contundencia, haciendo uso de todas las herramientas a su disposición. No debemos descartar ningún tipo de medida como justa retorsión, incluyendo los aranceles y las trabas a las exportaciones de salmón noruego. Recordemos que en torno a un 60% de los productos de pesca noruegos se exportan al mercado europeo y que Noruega es miembro además del llamado Espacio Económico Europeo.

La Unión Europea no se puede permitir dar una imagen de impotencia a nuestro sector pesquero, un sector estratégico que está travesando además un momento muy difícil. No podemos dejar que nuestros vecinos quiebren el orden internacional basado en normas, tampoco en materia pesquera, con claro perjuicio para nuestros intereses legítimos. La Unión debe reaccionar en defensa de la flota pesquera europea, y así lo seguiremos reclamando en el Parlamento Europeo.

*Eurodiputado del Partido Popular y Miembro de la Comisión de Pesca y la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo

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