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Hogares y empresas ahorran 4.700 millones en Galicia el último año pese a la inflación

Los depósitos crecieron en 2.500 millones entre abril y junio y en 10.700 millones desde el inicio de la pandemia por la fuerza del empleo, la incertidumbre y la subida de tipos

Hogares y empresas ahorran 4.700 millones en Galicia. FDV

El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado hace una semana refleja por enésima vez la paradójica percepción que el ciudadano de a pie tiene sobre la economía. El 43% califica de “mala” la coyuntura actual y el 26,6% de “muy mala”. Preguntados por su situación personal, la mayoría, el 63%, asegura que está “bien” o “muy bien”. En la evolución de la actividad se mezclan también datos concretos y previsiones de organismos y expertos que muestran una clara recuperación tras la fuerte embestida de la pandemia y, a la vez, una recta final de año cargada de incertidumbre. No hay ni una sola estimación oficial que aventure la llegada de otra recesión en España, pero sí todas apelan a la cautela y coinciden en la desaceleración a causa de las consecuencias de la guerra en Ucrania y, particularmente, de la elevada inflación. Al igual que ocurrió en los meses de confinamiento, la incertidumbre empuja a los hogares y las empresas gallegas al ahorro, de nuevo un colchón para sobrellevar la empinada cuesta de este otoño.

Las cuentas y depósitos en la comunidad rozan la histórica cifra de 80.000 millones de euros a 30 de junio de este año. En pleno despegue de los precios –a esas alturas la inflación se movía ya por encima del 10% en Galicia–, el ahorro bate récord otra vez. El sector privado metió en las entidades financieras 2.500 millones de euros durante el segundo trimestre, un alza del 3,5%, según el balance que acaba de divulgar el Banco de España. También las administraciones públicas, que suelen llevar una trayectoria más irregular por el calendario de transferencias desde el Estado, registran un notable ascenso del 16,6%, con 618 millones de euros más que al cierre de marzo.

“Desde el comienzo de la crisis sanitaria, las restricciones por la contención de la pandemia han impedido que los hogares realicen algunos de sus gastos habituales, lo que ha generado una bolsa de ahorro forzado muy voluminosa”, apuntaba el supervisor financiero en un breve análisis al cumplirse el primer año con el COVID-19. Bajó más la demanda que las rentas, “sostenidas, en cierta medida, por las ayudas públicas que se han desplegado para mitigar los efectos económicos adversos de la pandemia”.

El tercer factor para el engorde de los depósitos fue “la precaución” ante el posible deterioro de la economía y el empleo. “Es de esperar que parte de estos recursos, acumulados esencialmente en forma de depósitos bancarios, puedan imprimir un mayor vigor a la recuperación del consumo cuando la situación epidemiológica lo permita y se reduzca la incertidumbre”, señalaban los técnicos del Banco de España, aunque con las dudas de cómo podrían influir a futuro la prudencia en el bolsillo o, incluso, el temor a posibles subidas de impuestos por el incremento de la deuda pública en las decisiones presupuestarias de los hogares.

¿Y qué pasó? El gasto de las familias gallegas pisó el acelerador, con avances interanuales del 1,9%, el 2,5% y el 1,8% en el cuarto trimestre de 2021 y los dos primeros del ejercicio actual, respectivamente, como revela la radiografía del Producto Interior Bruto (PIB) del Instituto Galego de Estatística (IGE). La inflación escaló del 4% al 11% ahora. Y, aún así, el ahorro en la comunidad siguió al alza, en paralelo a la ocupación laboral. Con la fortísima inyección de abril a junio, van 4.666 millones de euros en los últimos doce meses (4.226 millones de familias y empresas y 440 millones de las administraciones) y 11.868 millones desde que empezó la pandemia (10.714 millones del sector privado y 1.153 millones del público).

El ahorro medró en cerca de 31.800 millones de euros en toda España durante el segundo trimestre del año. Galicia fue la segunda comunidad con mayor subida (4,1% sumando todos los sectores), únicamente por detrás de Baleares (6,5%). En tres autonomías cayó: el 0,8% en Extremadura, un 1,3% en Cantabria y el 4,3% en Asturias. En comparación con junio de 2021, los dos únicos retrocesos en el volumen de los depósitos bancarios están en Murcia, donde disminuyeron el 5,7%; y en Madrid, el 0,7%. La remontada total del Estado llega al 4,3% (63.100 millones más) y dos puntos más en el caso de Galicia (6,3%).

El comportamiento del mercado laboral y los precios a corto plazo marcarán la evolución del ahorro, que, a diferencia de las hipotecas, sale beneficiado de la subida de tipos de interés impulsada por el Banco Central Europeo (BCE). De hecho, la banca empieza a anunciar el regreso de las remuneraciones con sustancia a los depósitos.

La financiación, en cambio, muestra síntomas de contención. El crédito concedido en Galicia ronda los 47.700 millones de euros tras un incremento del 1,4%. Los 645 millones de las nuevas operaciones de abril a junio se reparten entre 172 millones para préstamos a las administraciones y 473 millones para el sector privado. La subida del total del Estado se sitúa en el 1,9% (23.333 millones), mientras que baja en cinco territorios: La Rioja, Murcia, Extremadura, Baleares y Ceuta.

La crisis de energía y precios pasa de largo de momento por la situación de la deuda privada. La morosidad de los préstamos a empresas y particulares descendió en julio al 3,85%, ligeramente por debajo del 3,88% del mes precedente, cuando bajó de la barrera del 4% por primera vez en 14 años, según los datos provisionales del Banco de España.

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