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El ahorro acumulado en Galicia por la pandemia supera ya los 7.200 millones

Imagen de fondo: peatones en la calle Príncipe de Vigo Pablo Hernández Gamarra / FDV

Entre la previsión de crecimiento del Gobierno y la del Banco de España hay una diferencia de dos décimas y algunos meses en la recuperación de los niveles precoronavirus. La actualización del cuadro macroeconómico que la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, presentó el pasado martes recoge un alza del 6,5% en el Producto Interior Bruto (PIB) este año y un primer trimestre del próximo ejercicio con más actividad ya que en el arranque de 2019, mientras que el supervisor prevé un rebote del 6,3% y la recuperación completa a mediados de 2022. En las causas sí coinciden al dedillo. Los avances en la vacunación mitigan la crisis sanitaria y devuelven el oxígeno a la economía, que se está nutriendo de la mejora del turismo, la inversión empresarial y, sobre todo, del dinamismo del consumo. Y en el gasto privado el regulador es más optimista (9,6% de subida en 2020) que Moncloa (8%), con la posibilidad de que el ascenso sea incluso mayor si “los hogares destinan al gasto corriente una mayor proporción del ahorro acumulado desde el inicio de la pandemia”. ¿Cuánto? Pues por encima de 7.200 millones de euros en Galicia.

El confinamiento y las duras restricciones del inicio de la pandemia provocaron un incremento histórico de los depósitos bancarios en la comunidad. No había muchas opciones para poder gastar y las prestaciones del Servicio de Empleo Público (Sepe) compensaron el impacto en el bolsillo de los trabajadores afectados por un ERTE. En solo tres meses, de abril a junio, el ahorro en Galicia se disparó en 3.711 millones de euros. El mantenimiento de las limitaciones en los desplazamiento y los aforos el resto del año para contener las siguientes olas del COVID-19 impidieron retomar la actividad comercial al completo. Y la hucha siguió engordando. También este año, a pesar del fin del segundo estado de alarma y de que el enorme salto en la inmunización evitó los cierres totales en la hostelería y el comercio.

El saldo de los depósitos en Galicia alcanzó los 74.481 millones de euros en junio, el 127% del PIB regional, tras un incremento del 2% en comparación con marzo, según el informe publicado ayer por el Banco de España. Se metieron en el banco unos 1.400 millones de euros en tres meses. La subida en el último año es del 5% (3.491 millones más) y del 11% desde que empezó la pandemia: 7.202 millones de euros, de los que 6.488 corresponden a los hogares y empresas y 713 millones son de las administraciones públicas.

“Hay mucha incertidumbre”, explica María Cadaval, doctora en Economía Aplicada de la Universidade de Santiago. “Existe una mejora de las expectativas para el crecimiento de 2021, sobre todo en la OCDE, que las incrementó casi un punto, pero las de 2022 son muy dispares porque el nivel de incertidumbre es muy alto”, señala la también miembro del Foro Económico de Galicia, que recuerda la posible retirada de los estímulos por parte del Banco Central Europeo (BCE) a partir del próximo año y los todavía “altísimos” datos del desempleo. “Que no caen tan alegremente como crece el PIB”, remarca. “El ahorro es una palanca de crecimiento –avisa– si efectivamente se convierte en consumo”.

El dinero que familias, empresas y sector público guardan en los bancos se elevó en el conjunto del Estado un 12,3% desde que estalló la crisis del coronavirus (159.463 millones). Madrid y Cataluña tienen las subidas más acusadas del ahorro: 16 y 15,2%, respectivamente. Galicia sobresale en la apertura del grifo de la financiación. El volumen de crédito se situó en junio en 47.648 millones de euros, un 13% más que en marzo de 2020. El saldo neto (la diferencia entre los préstamos concedidos y los amortizados) ronda los 5.400 millones. Solo hay una comunidad donde el ascenso es mayor, Baleares, con un alza del 15,2%. La subida del global del país fue del 4,9% (59.142 millones de euros).

La morosidad sigue en mínimos desde 2009

La morosidad de los préstamos concedidos por el total de entidades de crédito a empresas y particulares se redujo en julio al 4,39%, frente al 4,4% de junio, según reflejan los datos provisionales del Banco de España. Es su nivel mínimo desde marzo de 2009, cuando inició su escalada a raíz de la crisis financiera de 2008. Un año antes, en julio de 2020, la ratio de morosidad se situó en el 4,71%.

La caída de la morosidad en el mes de julio es consecuencia de una reducción del volumen de créditos dudosos, que ha sido todavía mayor que la caída registrada en el crédito total del sector. El saldo en vigor descendió un 0,95% en el mes de julio, hasta situarse en 1,22 billones de euros, un dato que se coloca un 0,43% por debajo del de un año antes. Los dudosos cayeron un 1,06% en el mes de julio, hasta los 53.644 millones de euros, lo que además supone un descenso del 7,37% respecto a la cifra del mismo mes de 2020.

Las cifras incluyen el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que desde enero de 2014 dejaron de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito. Sin incluir el cambio, la morosidad se situaría en el 4,505%.

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