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Faro de Vigo

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Más baratos pero menos “verdes”: 3 de cada 10 coches vendidos en Galicia ya son usados

La matriculación de modelos de segunda mano se duplica en apenas tres años | Emiten 20 gramos más de CO2 y tienen menor carga fiscal | El precio de los nuevos sube 2.200 euros

Asistentes a la última feria de coches de ocasión celebrada en el Ifevi de Vigo. / J. LORES

La Agencia Tributaria ha registrado escasas 6.653 matriculaciones de vehículos en lo que va de año, correspondientes a los meses de enero, febrero y marzo. Un balance pírrico, inferior al del pasado ejercicio, que evidencia las heridas –recurrentes o frescas– del sector: incertidumbre económica, escalada de precios, cotos a los motores de combustión, huelga de transportistas, aumento del impuesto de matriculación y escasez de semiconductores (chips). El terreno se ha vuelto mucho más escarpado después de la resaca del COVID, pese a la puesta en marcha de un plan PIVE –que no funcionó– y al ahorro acumulado por los hogares. De hecho, no se ha producido ningún avance en la pretendida renovación del parque móvil del país, dirigida a reducir de manera constante los niveles de emisiones de CO2 a la atmósfera. De esos más de 6.600 vehículos matriculados en el primer trimestre, casi un 30% fueron modelos usados. Una proporción inaudita: en 2019, las ventas de turismos de segunda mano apenas alcanzaban el 15% del total, como consta en los registros del fisco; y antes, en 2018, no llegaban al 12%.

La contrapartida es el coste, tanto del propio coche como del impuesto de matriculación. Pero, de otra mano, estos modelos usados son notablemente menos verdes. En comparación con el mismo tramo del pasado ejercicio, el precio medio de los coches nuevos ha aumentado en más de 2.200 euros. El valor está a día de hoy en los 24.000 euros, frente a los 21.743 del año pasado. Lo que se ha relajado es la presión fiscal media, ya que la tasa abonada por matricular un turismo nuevo se ha abaratado en unos 100 euros. Esto se corresponde con una mayor comercialización de modelos más económicos y, sobre todo, menos contaminantes. Los coches con un nivel de emisiones inferior a 120 gramos por kilómetro están exentos de pagar este tributo. Y la mayoría de los turismos nuevos no superan ese umbral.

Nada que ver con los de segunda mano. Para empezar, los precios registrados de media en este tipo de transacciones se han achicado pese a la demanda creciente, pero lastrados por la subida de los carburantes. Si antes de la pandemia las matriculaciones de coches usados rondaban los 11.500 euros por modelo, la Agencia Tributaria constata que ahora están más próximos a los 10.500. Mejor para los bolsillos pero más incisivo contra la calidad del aire, ya que son turismos que cuentan con unas emisiones medias de CO2 de 140 gramos por kilómetro. En todo caso, y dado el precio de cada unidad, el impuesto de matriculación se queda en los 355 euros.

El fiasco del PIVE

A juicio del sector, esta fuerte penetración de modelos de segunda mano obedece en buena medida a la planificación del Ejecutivo, que puso en marcha un plan para renovación y achatarramiento del que solo se gastaron una cuarta parte de los fondos. “El Renove no ha funcionado porque, en el afán por penalizar los vehículos de combustión, donde el plan PIVE 8, que fue un éxito, daba mil euros el Gobierno y otros mil el concesionario, en este caso se quedó en 800 entre ambas partes”, apuntó a FARO el presidente de la patronal de concesionarios Faconauto, Gerardo Pérez. “Los 400 del Gobierno no han sido lo suficientemente eficaces como para que el cliente piense que le merece la pena achatarrar el coche. ¿Por qué? Porque aunque tenga 10 ó 12 años, puede ser que valga hasta 600 euros. Si el cliente es capaz de conseguir más dinero que el que le da el Gobierno, no lo achatarra”.

Los concesionarios habían anticipado ya que la implantación plena de la normativa WLTP, más rígida en el examen de emisiones de cada vehículo, también iría en contra de las ventas. Otros países optaron por aplicar una moratoria sobre este sistema, y permitir así una contención en los precios.

Claves

  • El factor precio para el cliente

    Los modelos nuevos han experimentado una fuerte subida en el último año. Si en el primer trimestre de 2021 el coste promediaba los 21.800 euros, ahora hacen falta casi 24.000.

    En los usados, pese a la fuerte demanda, han bajado: la media se sitúa ahora en los 10.500 euros. Los precios de los carburantes, un hándicap para este mercado

  • Fracaso en el componente verde

    La intención del Gobierno con cada plan renove era, además de dinamizar el mercado, rebajar las emisiones medias del parque móvil. Pero el tirón de los turismos usados va en contra de este objetivo.

    Las emisiones de los coches nuevos rondan los 118 gramos de CO2 por kilómetro, frente a los casi 140 de los modelos usados.

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