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Se busca lateral zurdo

Aarón Martín disputa un balón a Fede Valverde en la reciente visita del Real Madrid a Balaídos. |  // R. GROBAS

Aarón Martín disputa un balón a Fede Valverde en la reciente visita del Real Madrid a Balaídos. | // R. GROBAS

El Celta debe resolver en los próximos meses el problema del lateral izquierdo, la única posición de plantel en la que el equipo celeste no cuenta con ningún futbolista en propiedad para el próximo curso. A diferencia del lateral diestro, donde Kevin busca su oportunidad a la sombra de Hugo Mallo y la sucesión parece garantizada con el emergente Sergio Carreira, el costado izquierdo de la zaga permanece desde hace un par de años en situación de provisionalidad.

Tras la controvertida salida de Lucas Olaza, ahora en el Valladolid, el lateral zurdo ha quedado hasta el mes de junio en manos Aarón Martín, cedido por el Mainz 05. El Celta dispone de una opción para adquirir al catalán por 7 millones de euros, una cantidad inabordable para un lateral en tiempos de pandemia que la entidad que preside Carlos Mouriño no va a ejercer, aunque no se descarta la posibilidad de una segunda cesión o de una renegociación muy a la baja de esta cantidad con el conjunto alemán.

Aarón Martín carece actualmente de competencia en el lateral izquierdo. Sobre el papel, Eduardo Coudet dispone de David Juncà, pero el gerundés ha pasado de puntillas por el Celta por culpa de una interminable sucesión de lesiones. Con solo tres partidos a sus espaldas en las dos últimas temporadas (ninguno este curso), existen justificadas dudas de que sea una alternativa fiable. En todo caso, tras comunicarle en diciembre pasado el Celta que va a ejercer la cláusula que le permite cortar unilateralmente su contrato, los días de David Juncà como celeste están contados. Si Aarón no se lesiona o no es sancionado en los próximos dos meses, seguramente ya no volverá vestirse de corto con el Celta.

Juncá, durante un entrenamiento en A Madroa. Ricardo Grobas

Tampoco en la cantera hay ahora mismo un lateral izquierdo con capacidad de ser titular en el Celta. El que más se acerca es Diego Pampín, el capitán del filial, pero el chico, de 21 años, está algo verde y tiene todavía recorrido en el segundo equipo, especialmente si se concreta el ascenso a Segunda División Pro.

Con tales premisas, el Celta tendrá que moverse en los próximos meses con inteligencia en el mercado para conseguir reforzar la posición con pocos recursos económicos. La drástica reducción de ingresos derivada de la pandemia obliga al club a restringir el esfuerzo inversor a las posiciones que se considere preferenciales reforzar.

La dirección deportiva celeste lleva tiempo rastreando el mercado en busca de un lateral zurdo, por ahora sin demasiado éxito. Hace unos meses preguntó por Javi Galán, cuya gran temporada con el Huesca no ha pasado inadvertida, pero el precio que pedía el club aragonés se consideró inasumible y se ha desestimado su fichaje.

Las compras serán contadas y selectivas. Cuatro millones al menos se destinarán a Franco Cervi, cuya contratación está ya apalabrada con el Benfica, y se afrontará algún traspaso más, pero no hay previsión de fichar en propiedad defensas.

En este contexto de austeridad, la cesión (con o si opción de compra) se presentan como la fórmula más factible para reforzar el costado zurdo de la zaga de cara a la temporada venidera.

Dio, pese a su abrupto final, buen resultado con Lucas Olaza y está funcionando con Aarón, cuyas prestaciones han crecido a medida que ha ido ganando ritmo competitivo.

El barcelonés ha demostrado que tiene condiciones para ser titular con el Celta y la posibilidad de prolongar su préstamo es una de las opciones que está sobre la mesa, tal como ocurrió el pasado verano con Olaza (por quién el Celta no quiso pagar 4 millones) o con Jeison Murillo, con un precio y un salario prohibitivos, y que el pasado jueves se mostró proclive a una tercera cesión.

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