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Faro de Vigo

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Ofrecen "recompensas" por la lamprea

La escasez dispara su precio y obliga a cancelar su fiesta

La directora de Turismo de Galicia, la conselleira de Mar, el pregonero, el alcalde, el cantante Johnny Vergara y el edil Ángel Souto, en la fiesta de 2019. Iñaki Abella

“El río baja seco y no hay nada de nada”. De este modo se posicionan los titulares de las pesqueiras del río Ulla en relación con la escasez de lamprea, también evidente aguas abajo, donde este cartilaginoso pez se pesca con las nasas butrón que se largan desde embarcación a la altura de Pontecesures.

Los tripulantes de las mismas, que son muchas menos que en campañas anteriores, confirman esta “preocupante escasez”, la cual ha hecho que el precio del producto se dispare hasta los 100 euros.

Es una de las consecuencias del desabastecimiento. La otra es la suspensión de la fiesta de exaltación que se organiza cada año –hasta antes de la pandemia– en la villa pontecesureña.

Algo lógico, teniendo en cuenta que sin materia prima suficiente el Concello no puede garantizar la celebración del evento. Y mucho menos competir con los precios desorbitados que algunos restaurantes ofrecen a pie de puerto.

Empecé en esto con cinco o seis años, al lado de mi padre, y ahora tengo 59; puedo decir que jamás vi algo parecido porque nunca había pasado algo así

Antonio Caldelas - Titular de una de las pesqueiras del Ulla, en Herbón

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La situación, no cabe duda, “es preocupante”, tal y como indican tanto los pescadores que suelen faenar en Pontecesures como los titulares de las construcciones tradicionales, ya usadas por los romanos, que son las pesqueiras. El bajo caudal del Ulla hace que “estemos padeciendo uno de los peores años de la historia”, manifiestan.

Imagen de archivo en la que se ve a Antonio Caldelas montando una de las pesqueiras de Herbón. Iñaki Abella

Lo nunca visto

“No es uno de los peores, sino el peor de todos”, corrige Antonio Caldelas, uno de los más experimentados pescadores de lamprea de Herbón. “Empecé en esto con cinco o seis años, al lado de mi padre, y ahora tengo 59; puedo decir que jamás vi algo parecido porque nunca había pasado algo así”.

“Con tan poca agua es imposible que vengan las lampreas”, insisten tanto él como otros pescadores consultados, sabedores de que este parásito marino necesita del agua dulce para orientarse y llegar desde el mar a los ríos, antes de remontarlos hasta llegar a las zonas de desove.

La pesca de lamprea con nasa butrón largada desde embarcación, en aguas de Pontecesures. | // NOÉ PARGA

“No la hay en ninguna parte, ni aquí, en las pesqueiras, ni en Pontecesures, como tampoco están pescando en el Miño”, insisten en Herbón los especialistas en la captura de este primitivo pez que ahora más que nunca se paga “a precio de oro”.

Tanto es así que “algunos clientes habituales (restauradores) vienen o telefonean casi suplicando que les consigamos lamprea y no reparan en el precio, sino que nos dicen que cobremos lo que nosotros queramos, aunque sean 80 o 100 euros por pieza, pero no podemos atenderlos porque no hay lamprea que ofrecerles”, manifiesta uno de los pescadores de la “dama del Ulla”.

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Las primeras lampreas salen a 50 euros Anxo Martínez

Los hay, en cualquier caso, que aún albergan ciertas esperanzas, ya que resta prácticamente un mes de campaña “y si finalmente llega la lluvia o abren las compuertas del embalse aumentará el caudal y la lamprea aparecerá”.

En cualquier caso se aferran a ello como a un clavo ardiendo, toda vez que lo que va de campaña solo puede considerarse como un absoluto fracaso.

Las expectativas eran enormes, como se había explicado antes de que, el 3 de enero, comenzara la temporada. Pero, aunque empezó relativamente bien, “pronto se vio que íbamos a sufrir el peor año de la historia, como así está siendo”, manifiestan en el sector.

Vidal Seage: “Para hacer la fiesta lo mínimo es poder disponer de materia prima de calidad suficiente"

Juan Manuel Vidal Seage, el alcalde conservador de Pontecesures, tenía la firme intención de imprimir un cambio cualitativo sustancial en la tradicional Festa da Lamprea do Ulla.

Su propósito era apostar por este producto como un elemento diferenciado y diferenciador, proponiendo una fiesta basada en la calidad y exclusividad del producto, el cual sería presentado como una delicatessen. Pero sus planes tendrán que esperar a mejor ocasión, ya que “la escasez de lamprea desaconseja la celebración” del evento.

El alcalde de Pontecesures sostiene un ejemplar en presencia de Miguel Piñeiro, el pregonero de 2019.

El alcalde de Pontecesures sostiene un ejemplar en presencia de Miguel Piñeiro, el pregonero de 2019. Iñaki Abella

Y no es un capricho, sino que parece una decisión tan meditada como razonada y razonable, teniendo en cuenta “el alto precio que alcanza” y la escasez de ejemplares que llegan a las nasas butrón de los pescadores que operan en aguas pontecesureñas.

No solo eso, sino que ese coste, esa escasez y la crisis económica que se vive en el país también desaniman al sector hostelero. Dicho de otro modo, que pocas o ningunas opciones quedan de poner en marcha la fiesta y la no menos tradicional ruta de tapas o pinchos de lamprea.

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Temporada de lamprea en el río Ulla Faro de Vigo

Solo tres hosteleros estaban por la labor

Lo reconoce el propio Vidal Seage cuando, preguntado sobre ello, responde que “desde la concejalía de Comercio se sondeó a 22 locales para tratar de reeditar la ruta ‘Tapealamprea’, y solo tres de ellos estaban dispuestos a participar, por lo que no tiene sentido llevarla a cabo”.

La conclusión es que “para conseguir hacer la fiesta lo mínimo es poder disponer de materia prima de calidad suficiente, y en esta pobre temporada de lamprea nadie puede garantizar que así sea”.

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