La sequía deja a Arbo sin lamprea

Pescadores califican la temporada de “muy mala” por las pocas lluvias

Pescadores en el Miño, en Arbo.  //  ANXO GUTIÉRREZ

Pescadores en el Miño, en Arbo. // ANXO GUTIÉRREZ / eva míguez

Eva Míguez

Han transcurrido algo más de 72 horas desde que se ha abierto la pesca de la lamprea en la parte alta del Miño y los pescadores de Arbo ya han calificado esta nueva temporada de captura de la lamprea como “un año bastante malo”. Así lo hace saber el presidente de la Asociación de Pescadores O Trabadoiro, Ángel Fernández, quien apunta que “ahora solo hay agua, no hay lampreas” y explica que “por las pocas lluvias que se registraron en los últimos meses el caudal está muy bajo”.

Las lluvias llegaron hace apenas unos días pero Ángel Fernández lamenta que “aunque llueve, es poco y aunque lloviera el doble o el triple no serviría de nada” . Para conseguir revertir la situación el presidente de la Asociación de Pescadores O Trabadoiro cuenta que “es necesario que vengan dos o tres temporales seguidos, porque si no no hay manera”. La temporada de pesca termina el 21 de mayo.

"Se están pagando 85 euros por ejemplar", señala un hostelero

El lamento por la “seca” de lampreas en Arbo del presidente Ángel Fernández coincide con el sentimiento de algunos hosteleros del municipio. Inciden en que “no hay ejemplares de lampreas” e, incluso, que tienen que rechazar atender a algunos clientes que solicitan mesas en sus locales. “Llaman muchas personas de todas partes y hay que decirles que no le podemos servir lampreas porque no las hay”. Una situación que también repercute en el precio de los ejemplares, “se está pagando a más de 85 euros por cada una de ellas”, cuenta un responsable de un local especializado en este manjar.

De esta forma, califican los precios de “infernales” y auguran, al igual que los pescadores, “un año nefasto”.

Los pescadores reclaman un punto de venta en el que tributen por las capturas

En el río Tea la temporada de pesca comenzó ya el 7 de febrero, “pero la situación es la misma”, cuenta Ángel Fernández, que tambien se trasladó hasta el lugar y comprobó que “la seca hace que no haya lampreas”.

Los pescadores del municipio continúan reclamando alternativas a la venta del producto, y más ahora en una situación en las que hay pocas lampreas, y proponen un punto de venta en el que los pescadores tributen por el número de capturas, “al igual que lo hacen las personas que venden en la plaza los productos de la huerta, mientras esos ingresos no superan el 40% del total”, propone Ángel Fernández.

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