Multan con 2.300 euros a tres vecinos de Bueu por agredir a la novia de su hija y a la madre

La jueza sentencia por lesiones leves y amenazas a los padres y al abuelo de la joven | Considera probado que atacaron y amenazaron “sin provocación previa” a las dos mujeres

El juicio por la agresión se celebró en los juzgados de Marín.

El juicio por la agresión se celebró en los juzgados de Marín. / R.V.

Tres vecinos de Bueu –un matrimonio y el padre del marido– han sido condenados a multas que suman casi 2.300 euros por agredir y amenazar a la madre y a la novia de su hija y nieta. Los hechos ocurrieron el pasado verano en la terraza de un establecimiento público del municipio y fue necesaria la intervención de terceras personas y de la Policía Local de Bueu para frenar la agresión, en la que hubo bofetadas, tirones de pelo y golpes. La jueza del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Marín considera probado que los acusados incurrieron en un delito de lesiones leves y amenazas.

La sentencia no hace referencia a un posible delito de odio por orientación sexual, un supuesto que está recogido en el Código Penal, pero afirma que las penas impuestas a los tres condenados son superiores al tipo mínimo que establece la ley para los delitos de lesiones leves y amenazas. Un castigo que se debe “a la reacción agresiva mostrada” y porque se produjeron “sin provocación previa”.

Los hechos ocurrieron el 16 de julio, que es festivo local en Bueu debido a las celebraciones patronales de la Virgen del Carmen. En la terraza de un establecimiento estaban una mujer, su hija y la novia de esta. En un momento dado, la segunda joven fue a su casa, que estaba en la misma zona, a recoger algunas pertenencias. Fue en ese instante cuando en el interior del inmueble comenzó una discusión, el padre de la chica salió a la ventana y se dirigió a la novia de su hija gritando “que la iba a matar”.

La agresión ocurrió el día de la Virgen del Carmen, cuando los progenitores y el abuelo de la joven agredieron y amenazaron a la novia de la chica y a la madre

El relato de los hechos probados que figura en la sentencia explica que a continuación el hombre salió de la vivienda seguido de su esposa y del abuelo paterno. Los tres se dirigieron a la terraza en la que estaba la novia de su hija junto a su madre. Comenzó entonces una pelea en la que la chica recibió dos bofetadas por parte del padre de su pareja y evitó que agrediese a su madre. En esa trifulca hubo tirones del pelo, zarandeos e insultos. Al lugar acudió una patrulla de la Policía Local de Bueu, que fue alertada por la hija y nieta de los agresores.

Los agentes declararon en el juicio que cuando llegaron al bar “observaron a varias personas agarrándose, zarandeándose e insultándose”. Dice la sentencia que “el mismo agente reconoció a las dos denunciantes presentes en el acto de la vista como las personas que trataban de repeler la agresión por parte de los familiares de la alertante”.

El informe de la Policía de Bueu y la sentencia del Juzgado de Marín habla de bofetadas, tirones del pelo y zarandeos. El padre amenazó de muerte a la novia de su hija, según se recoge en la sentencia

La joven explicó en sede judicial que fue testigo de como su padre “amenazaba de muerte” a su novia desde la ventana y que una vez en la terraza del bar “se vio obligada a intervenir para defender a su pareja puesto que su padre, madre y abuelo comenzaron a agredirlas”.

En el juicio también declaró otro testigo, un amigo de las víctimas, que ofreció una declaración “creíble y coincidente” con las explicaciones de las agredidas.

Sin versión de los acusados

La jueza considera que lo ocurrido en la terraza de aquel bar de Bueu es constitutivo de un delito leve de lesiones y amenazas y lamenta que los acusados “dejaron voluntariamente de comparecer al acto de la vista [el juicio], privándonos, de este modo, de conocer su versión acerca de lo sucedido”.

Así, la sentencia condena al padre como autor de dos delitos leves de lesiones y por cada uno de ellos le impone una multa de 9 euros diarios durante 40 días (en total 720 euros). También le considera responsable de un delito leve de amenazas, lo que conlleva una pena de 40 días de multa a razón de 9 euros diarios (320 euros).

La madre recibe una condena por dos delitos leves de lesiones, cada uno de ellos castigado con una multa diaria de 5 euros durante 40 días, que en total suman 400 euros.

El padre fue condenado por dos delitos leves de lesiones, con multa de 720 euros, y otro de amenazas leves, con sanción de 320 euros. La madre y el abuelo son condenados por dos delitos leves de lesiones cada uno y deberán pagar 400 y 480 euros cada uno

Finalmente, el abuelo es condenado como autor de dos delitos leves de lesiones, cada uno de ellos penado con una multa de 6 euros diarios durante un periodo de 40 días y que en total suman 480 euros.

A ello hay que unir que los tres condenados deberán indemnizar solidariamente con 98,73 euros a la madre e hija agredidas en concepto de responsabilidad civil y abonarán 135 euros a mayores por romper las gafas de sol a una de ellas. En total, las multas suman 2.292 euros y los acusados deberán hacerse cargo de las costas del juicio.

La jueza no hace mención en ningún momento de la sentencia a la posible concurrencia de un delito de odio, pese a que parece evidente que la agresión se debe la orientación sexual de las dos jóvenes. No obstante, subraya que la “la pena [a los condenados] no se impone en su grado mínimo teniendo en cuanta la reacción agresiva mostrada hacia la pareja [de su hija y nieta] y su madre, sin provocación previa por parte de éstas”

Posible delito de maltrato en el ámbito familiar

La acusación solicitó durante el reciente juicio que se dictase una orden de alejamiento a las tres personas condenadas. La jueza descartó esta posibilidad ya que desde el transcurso de los hechos no hay constancia de que se hayan producido nuevos enfrentamientos.

El juzgado ordena investigar si existen indicios de la comisión de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica por parte de los progenitores y del abuelo

Sin embargo, a petición del Ministerio Fiscal y a raíz de las declaraciones efectuadas en el juicio, el juzgado sí que decide abrir una investigación por si existen indicios de la comisión de un delito de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica por parte de los progenitores y del abuelo con respecto a la joven.

El día en el que ocurrió la agresión, una vez calmada la situación, la chica explicó a los agentes de la Policía Local que llevaba tiempo ocultando la relación con su novia por temor a la reacción de su familia y que “solo quería estar con ella como una pareja normal”.

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