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El proyecto para la ampliación del polígono Castiñeiras, a punto de reiniciar su camino

Operarios municipales trabajando en una de las rotondas de acceso al polígono de Castiñeiras. | // G.N.

La tramitación del proyecto para ampliar el polígono de Castiñeiras, en Bueu, está a punto de reiniciar su camino. La entrada en vigor de la nueva Lei do Territorio forzó a interrumpir el periodo de información pública en el que se encontraba el proyecto a principios de año y a adaptarlo a la nueva normativa. Son cambios que no afectan al fondo de la actuación, sino que se tratan de aspectos de carácter formal, pero aún así su actualización se ha demorado más de lo previsto. La intención inicial era volver a entregar el plan durante el mes de marzo y finalmente ese paso tendrá lugar a finales de esta semana o a principios de la próxima, tal como avanzan desde el equipo redactor.

El trámite que debe afrontar ahora la ansiada expansión del polígono empresarial de Bueu es el referido a la evaluación ambiental del proyecto. La documentación debe remitirse al Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), que depende de la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio. Una vez comprobada el IGVS entrega el proyecto al órgano ambiental para comenzar el periodo de consultas públicas y recabar los informes sectoriales de las administraciones públicas implicadas.

El plazo para ese trámite de consultas es de dos meses, mientras que la Consellería de Medio Ambiente dispondrá de hasta tres meses para elaborar su informe. En este caso, todos los departamentos implicados en la ampliación de Castiñeiras son de carácter autonómico, por lo que se prevé una mayor agilidad en el proceso. No obstante, la tramitación se prolongará durante todo el verano ya que lo más normal sería que el plazo de consultas e informes empiece a computar a lo largo del mes de junio.

La entrada en vigor de la nueva Lei de Ordenación do Territorio supuso un revés para el proyecto. La nueva legislación se “estrenó” el 14 de febrero, cuando a la evaluación ambiental de la ampliación del polígono de Bueu le quedaban apenas 20 días para concluir. Eso obligó a dar por cerrado de manera anticipada el trámite y poner de nuevo el contador a cero. Las modificaciones no afectan al fondo, sino que son más genéricas ya que los proyectos sectoriales ahora pasan a ser de interés autonómico. En el lado positivo está la obligación de introducir una serie de matices y aspectos que redundarán en una mayor seguridad jurídica para el proyecto.

El equipo redactor del documento tendrá en los próximos días una reunión con técnicos de la Xunta de Galicia para abordar los cambios que implica otra nueva norma: la Lei de Simplificación Administrativa, con la que se pretende agilizar y simplificar la tramitación de iniciativas empresariales. Aprovecharán para explorar la posibilidad de que actuaciones como la ampliación de un polígono industrial como el de Castiñeiras puedan beneficiarse de esta nueva ley. “No está claro cómo puede ser porque aquí hay partes de urbanismo y territorio, gestión de suelo, construcción o edificaciones. Vamos a ver si hay alguna manera de encontrar algún tipo de encaje”, apuntan desde el equipo redactor.

El Concello evalúa las alternativas para costear el nuevo aparcamiento al lado de la ITV

La expansión del polígono de Castiñeiras implicará el diseño de un sistema viario con nuevas bolsas de estacionamiento, precisamente una de las carencias a las que se enfrenta en estos momentos el único parque empresarial de la comarca de O Morrazo. El Concello de Bueu se comprometió con la Asociación de Empresarios del Parque Industrial de Castiñeiras (Aepicas) a acondicionar una parcela municipal como aparcamiento. Es un terreno de 800 metros cuadrados, que linda con la rotonda de acceso al polígono y por su parte trasera con las instalaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Los empresarios propusieron en su día incluir esta obra dentro de una línea de subvenciones de la Consellería de Industria, aunque después de analizar las bases los técnicos municipales concluyeron que el proyecto no se ajustaba. Pese a ello desde el Concello de Bueu perfilaron una propuesta que se presentó a la directiva de Aepicas y Fecimo en una visita sobre el terreno. El coste previsto es de 30.000 euros y la actuación se financiará con cargo a fondos municipales. Ayer mismo desde el ejecutivo local apuntaban que están manejando varias opciones para afrontar la financiación y mantienen la previsión de que se pueda realizar a lo largo del próximo verano.

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