Cae una presunta banda croata de robos a pisos mientras buscan a los atracadores del banco de Gran Vía

Los tres extranjeros fueron detenidos horas después del asalto a la sucursal bancaria, cometido por otros tres delincuentes, en este caso españoles y armados, que lograron escapar a la carrera

La última entidad atracada, de la que se llevaron 300.000 euros, se encuentra en la Gran Vía.

La última entidad atracada, de la que se llevaron 300.000 euros, se encuentra en la Gran Vía. / Marta G. Brea

Marta Fontán

Marta Fontán

No hay tregua para los agentes de la comisaría de Vigo dedicados a la investigación de los delitos contra el patrimonio. Ni siquiera en un puente festivo como el de esta semana. Junto a la insólita oleada de asaltos bancarios que parece no tener fin, como lo demuestra el nuevo robo perpetrado este jueves por la tarde en una sucursal bancaria de la Gran Vía en el que tres asaltantes, dos de ellos provistos de armas de fuego, se hicieron con un abultado botín de 300.000 euros, esta época, la de la recta final del año, es una de las preferidas por las bandas itinerantes para desvalijar viviendas.

Pues bien, horas después del atraco al banco tres individuos, dos de ellos croatas y el tercero italiano, fueron detenidos cuando presuntamente se disponían a robar en un piso también en el centro de la ciudad. Un vecino que los vio en actitud sospechosa en el edificio dio la alerta. Pese a la coincidencia temporal, las distintas fuentes consultadas confirmaron que nada tienen que ver con el asalto a la entidad de Caixabank: por lo relatado por los testigos, los atracadores bancarios son españoles, así que la sospecha es que son delincuentes de Vigo o de su entorno, quizá de los considerados históricos.

La reciente resolución de la mayoría de robos bancarios ocurridos en los últimos tiempos en Vigo y su área –que derivo en el ingreso en prisión provisional de cinco de los asaltantes, varios de los cuales llevan décadas dedicándose a esto, como es el caso de Miguel Ángel Francisco Oterino “Migallas” o Laureano Fernández Rodríguez “Laurín”– parecía dar paso a una época tranquila en lo que a este tipo de delito se refiere. Pero no ha sido así.

Miguel Ángel "Migallas", a la derecha cubriendo su rostro, tras ser detenido en abril por el atraco de Martínez Garrido. En noviembre volvió a ser arrestado por el de Ramón Nieto.

Miguel Ángel "Migallas", a la derecha cubriendo su rostro, tras ser detenido en mayo por el atraco de Martínez Garrido. En noviembre volvió a ser arrestado por el de Ramón Nieto. / FdV

Este jueves al mediodía un individuo provisto de una máscara intentó entrar, sin éxito, en una sucursal de la parroquia de Valladares. La cosa quedó ahí. Pero varias horas después, a las seis y media de la tarde, tres varones con sus rostros tapados al parecer con bufandas tipo braga sí lograron acceder a una entidad en pleno casco urbano, en la Gran Vía. Con dos armas de fuego con las que amenazaron a los tres empleados que en esos momentos, ya casi a la hora de cierre, se encontraban en la sucursal, lograron hacerse con 300.000 euros, el mayor botín de los obtenidos en los últimos robos de estas características ocurridos en la ciudad y en su entorno. No llegaron a usar bridas para atar a los trabajadores ni se llevaron efectos personales de los mismos como teléfonos móviles.

Visionado de cámaras

Junto a interrogar a empleados y testigos, los agentes están visionando las imágenes de las cámaras de seguridad del banco y de establecimientos del entorno en busca de pistas sobre la identidad de los autores. Los tres ladrones huyeron a la carrera: cruzaron la calle y se fueron apresurados en dirección a A Salgueira. Los agentes tratan de averiguar si en la zona hacia la que escaparon había algún vehículo que los estaba esperando alejado de la mirada de posibles testigos que pudiese delatarlo. A los investigadores les causa extrañeza la hora elegida para el atraco –por la tarde– y la céntrica zona elegida en unas fechas en las que la ciudad está llena de visitantes por las luces navideñas.

Ocho asaltos en dos meses

Con los registrados el jueves, ya son ocho los asaltos bancarios que se produjeron en Vigo y su área en un período de solo dos meses, incluyéndose en este balance los dos que quedaron en grado de tentativa. El 5 de octubre fue asaltada una sucursal de Porriño, caso que sigue en investigación. A finales de ese mes, el día 27, se produjo el atraco de Pazos de Borbén presuntamente cometido por los mismos ladrones que robaron el 9 de noviembre en Vilaboa, quienes acaban de ser detenidos por la Guardia Civil, ingresando dos de ellos en prisión. El 3 de noviembre cayeron los históricos Laureano Fernández Rodríguez y Edelmiro Fernández Rial minutos después de sustraer 120.000 euros en una entidad de Ricardo Mella, en Vigo. Y el 7 de noviembre otros dos individuos robaban 3.000 euros en otro banco de Ramón Nieto. Uno de ellos fue posteriormente arrestado, resultando ser un viejo conocido, “Migallas”, al que se atribuye también una tentativa días antes en la avenida del Aeropuerto. Ahora la Policía Nacional intenta esclarecer el de Gran Vía, el más importante hasta la fecha.

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El jueves, horas antes del asalto bancario de la Gran Vía y de la detención de los croatas cuando supuestamente iban a robar en un piso, los <strong>sindicatos JUPOL y CEP</strong>, a través de los portavoces Igor Otero y José Javier Martínez respectivamente, alertaban del repunte de la criminalidad y de la escasez de policías nacionales, máxime en estas fechas navideñas en las que Vigo se ve <strong>“desbordada” por la afluencia de visitantes que acuden a disfrutar de las luces</strong>. Precisamente, los robos con fuerza en domicilios y en establecimientos –aquí se incluyen los bancos, pero también comercios, cafeterías, estancos, farmacias o naves– han aumentado casi un 10% con respecto al año pasado según la última estadística hecha pública hace una semana por el Ministerio del Interior. Y es que en la ciudad olívica, entre enero y septiembre, hubo 403 robos de estas características, frente a los 371 del mismo período de 2022. Son una media de diez cada semana. Y concretamente de viviendas fueron 236. Las sustracciones de vehículos también crecieron y los hurtos se mantienen en los mismos niveles altos que hace un año: se registran la friolera de 9 cada día.