Gran Vigo

La movilidad falla en su primer examen navideño en Vigo

La llegada de miles de vehículos, especialmente lusos, colapsó el tráfico de la ciudad durante varias horas este viernes

Atascos en los túneles y
 entorno de Beiramar el 
viernes.   | // J. TENIENTE

Atascos en los túneles y entorno de Beiramar el viernes. | // J. TENIENTE / Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Un problema de seguridad, medioambiental, de convivencia e imagen. El primer gran test de estrés del tráfico de Vigo desde el encendido de las luces de Navidad se saldó con un rotundo suspenso. La llegada de miles de vehículos el viernes 1 de diciembre por la tarde, especialmente portugueses al ser festivo en su país, revivió las imágenes de caos y colapso vividas hace un año. Ni los avisos previos a lo largo de la semana ni la activación del plan especial de tráfico tres horas antes de lo habitual impidieron los atascos en todas las vías de acceso al centro de la ciudad. Esta situación vivió una réplica (a menor escala e intensidad) ayer sábado en un problema que parece no tener solución estable a corto plazo.

Desde la hora de comer se comenzaron a formar unas retenciones que alcanzaron su peor momento poco después de las siete de la tarde, con colas de hasta 5 kilómetros en la AP-9V y un gran tapón en el túnel de Beiramar, Alfonso XIII, el nudo de Isaac Peral y Gran Vía. Incluso calles más alejadas y no acostumbradas a estas incidencias como Aragón, Buenos Aires o Martínez Garrido mostraron colas inusuales al juntarse los tráficos propios de un viernes al término de la jornada laboral con los de los miles de turistas que llegaban.

Coches el viernes formando
atascos en el centro.
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Coches el viernes formando atascos en el centro. | // J. TENIENTE / Víctor P. Currás

A pesar de que las pantallas informativas recomendaron desviarse a Samil y otras áreas disuasorias, los conductores prefirieron intentar lograr una de las escasas plazas de los parkings del centro ante la dificultad para llegar en bus urbano desde la playa. Y es que la huelga de los trabajadores de Vitrasa no solamente afectó a las circulaciones, sino que obligó a cortar aún más calles para la manifestación que acabó en la calle Colón.

En las dos jornadas la Policía Local activó el Plan especial de tráfico en cuanto fue necesario, estando dotado con 41 agentes (15 de ellos de refuerzo), miembros de Protección Civil y voluntarios. Según fuentes policiales, no hubo ninguna incidencia reseñable aunque se volvieron a ver coches con matrícula portuguesa aparcados en el acceso de la Autopista del Atlántico desde Isaac Peral.

Coches aparcados en la
 acera en Areal.   | // FDV

Coches aparcados en la acera en Areal. | // FDV / Víctor P. Currás

A las emisiones de gases contaminantes de miles de coches detenidos con el motor en marcha e imágenes de autocares y algunos vehículos de emergencia atrapados se sumó otro golpe a nivel de imagen: la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, cancelaba un acto previsto en Porta do Sol con el PSdeG-PSOE por la imposibilidad de llegar a él. A su vez, ni el Tren Celta hacia Valença, Viana do Castelo y Oporto, ni los del Eje Atlántico sirvieron de alternativa a los miles de personas que, pese a las aglomeraciones, decidieron visitar igualmente la ciudad. La salida del último tren a las 21:35 horas de la noche obliga a escoger entre pernoctar en un hotel o depender del vehículo particular.

Salida de la AP-9 a las 
cinco de la tarde de ayer.
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Salida de la AP-9 a las cinco de la tarde de ayer. | // F. CURRÁS / Víctor P. Currás

Este auténtico tapón que retuvo durante horas a muchos conductores se fue aligerando según se acercaba la noche. De esta manera, Policarpo Sanz y otros ejes peatonales presentaron un aspecto más transitable gracias al control de aforos.

90% de ocupación hotelera

Y es que las luces de Navidad han convertido a la ciudad en un oasis para el turismo. El puente de la Constitución no llenará los establecimientos hoteleros de Galicia, que rondarán, de media, el 60% durante la próxima semana. Solo Vigo, con el tirón que provoca su alumbrado, supera el 90% de ocupación. Las asociaciones de hosteleros consultadas por Europa Press coinciden en apuntar que, históricamente, estas jornadas festivas no generan demasiada afluencia en la comunidad y están muy supeditadas a la climatología.

Aún así, subraya el presidente del Clúster de Galicia, Cesáreo Pardal, las sensaciones «son muy buenas», especialmente respecto a las grandes ciudades. Concentran, apunta Pardal, gran parte de la demanda, no solo por la iluminación navideña, sino también por su oferta cultural, de ocio y de compras. Según ha apuntado el presidente de la Federación de Hostelería de Pontevedra (Feprohos), César Sánchez-Ballesteros, esta tasa se mantendrá toda la semana. Prueba de ello fue el lleno vivido de nuevo en Porta do Sol y otras calles del centro.

Coches aparcados en el
 acceso a la AP-9 desde
 Isaac Peral.   | // R. GROBAS

Coches aparcados en el acceso a la AP-9 desde Isaac Peral. | // R. GROBAS / Víctor P. Currás

La oposición urge medidas

Aunque desde el Concello se rechaza la idea de colapso y se recuerda que estos volúmenes de coches se concentraron en unas horas concretas y no se pueden “asumir” de golpe, la oposición ya ha mostrado su preocupación por las imágenes. El edil del Partido Popular, Fernando González Abeijón aseguró que la ciudad “vivió un día de caos absoluto” con situaciones como la de los pasajeros de varios autobuses bajándose y caminando por el interior del túnel de Beiramar. Para el concejal esto demuestra que “el comité especial de Navidad fue un rotundo fracaso” al no haber policías, bomberos o expertos en movilidad

Por su parte, el BNG va a solicitar una convocatoria extraordinaria y urgente de la Comisión Informativa de Seguridade del Concello para abordar el “caos peligrosísimo” y urge la comparecencia de la concelleira de Seguridade, Patricia Rodríguez. “Esto es una amenaza para la seguridad pública” afirmó Xabier P.- Igrexas, portavoz y edil, al denunciar la falta de medidas efectivas.