¿Qué pasa con los retrasos del tren en el Eje Atlántico y cómo se pueden solucionar?

Problemas en la infraestructura, de personal y material provocan una espiral de incidencias que afecta a miles de usuarios a diario

Viajeros del Eje Atlántico a lasalida de un tren en laestación de Vigo-Urzáiz.

Viajeros del Eje Atlántico a lasalida de un tren en laestación de Vigo-Urzáiz. / Marta G. Brea

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

26 minutos. 35 minutos. 43 minutos. 58 minutos. 79 minutos. No son los tiempos de viaje entre las ciudades del Eje Atlántico, son los de retraso sobre el horario previsto. Los trenes que conectan Vigo y A Coruña anotan, jornada tras jornada y en todas sus franjas, demoras de más de diez minutos que ya han sido “normalizadas” por los viajeros.

Sin embargo, en las últimas semanas estos problemas se han intensificado en una tormenta perfecta que afecta a todas las variables de este servicio público y que miles de gallegos utilizan a diario para acudir a trabajar, a estudiar o para continuar con sus vidas.

La asociación de usuarios Media Distancia Galicia suma año y medio denunciando una situación que, no obstante, se ha cronificado e ido a peor. A pesar de las reuniones con Renfe, Delegación de Gobierno y Ministerio, hasta ahora solamente han arrancado un “Plan de Mejora de la Puntualidad” a la operadora pública.

La gratuidad de los abonos para este tipo de servicios y la necesidad de atender a la demanda –que ya supera niveles prepandémicos– con unos recursos diezmados han puesto al límite a la que es la segunda línea más utilizada de toda España.

  • Limitaciones de Velocidad.
Limitaciones Temporales de Velocidad

Estas deficiencias en Uxes, Cerdeda, Ordes y otros puntos obligan a reducir la velocidad a menos de 80km/h por el estado de las vías y sus desvíos.

El coste del cambio de cada una de estas agujas asciende a los 350.000 euros, aunque por el momento no se han incluido en su mantenimiento rutinario.

  • Controles de acceso.

Muchas veces los retrasos llegan antes de arrancar. Las colas para superar los controles de seguridad al acceder a los andenes provocan la concentración de hasta 200 personas en hora punta, una incongruencia si tenemos en cuenta que en no todas las estaciones se realiza el paso por los arcos de vigilancia.

Pasajeros superan el escáner de seguridad de la estación de tren de Vigo-Urzáiz

Pasajeros superan el escáner de seguridad de la estación de tren de Vigo-Urzáiz / Marta G. Brea

La solución por parte de Adif y el Ministerio del Interior ha sido de añadir un segundo escáner en lugar de eliminar un control que no se replica en ningún país europeo para estos trenes.

  • Problemas de maquinistas.

La situación límite llega también a la carga de trabajo del personal. Las jubilaciones durante la pandemia, los retrasos en la formación de la última promoción o el desigual reparto del trabajo entre las residencias de Galicia provoca que, cuando uno de los trenes llega con retraso, el resto se vean alterados en cascada ante la normativa de descansos que les rige.

Los sindicatos ya trabajan en esta sentido con reuniones en la operadora, que ha tomado nota de los mismos.

  • Falta de frecuencias.

Los trenes entre la estación de Urzáiz y A Coruña son los más demandados por su velocidad.

Sin embargo, desde Media Distancia Galicia han apuntado en numerosas ocasiones en que los regionales que realizan los trayectos intermedios permitirían descongestionarlos y liberar plazas.

Es el caso de los seis trenes diarios entre Pontevedra y Guixar que todavía no se han recuperado desde la pandemia.

Recientemente Renfe ya ha repuesto 2.000 plazas semanales desde la segunda estación olívica hacia Vilagarcía y Santiago.

  • Llegada del ERTMS.

Ocho años después de la inauguración de la línea, el Eje Atlántico contará por fin con el sistema ERTMS.

Aunque inicialmente se estimaba que este software de seguridad permitiría reducir los tiempos de viaje en varios minutos, finalmente su activación será casi estéril y solamente permitirá recuperar los márgenes con los que se operaba inicialmente.

Los retrasos en su puesta en marcha prevista inicialmente para 2018, que tendrá una primera fase a lo largo de este fin de semana, han provocado que algunos de los maquinistas que fueron habilitados para operarla estén ya jubilados.

Los retrasos en su puesta en marcha prevista inicialmente para 2018, que tendrá una primera fase a lo largo de este fin de semana, han provocado que algunos de los maquinistas que fueron habilitados para operarla estén ya jubilados.

  • Mala accesibilidad.

El elevado número de viajeros ha provocado que los dos minutos de parada programados por defecto se hayan quedado cortos.

A ello se suma la pésima accesibilidad de los trenes empleados, con solo una estrecha puerta con escalerilla por coche.

La solución más sencilla pasa por incrementar los tiempos de viaje añadiendo dos minutos en cada estación, recuperando así los “colchones”.

  • Más y mejores trenes.

Actualmente Renfe emplea trece trenes de la serie 121 (280 plazas) para el Eje Atlántico y los Avant a Ourense, además de otros siete de la serie 599 (185 plazas) para los regionales.

Dos trenes regionales de la serie 599 de Renfeen las vías de la estación de Vigo-Guixar.   | // V.P.C.

Dos trenes regionales de la serie 599 de Renfe en las vías de la estación de Vigo-Guixar. | // V.P.C. / Víctor P. Currás

La necesidad de ampliar la oferta ha exprimido al máximo la rotación del material, que apenas puede realizar su mantenimiento habitual, ha provocado que ante la menor avería se desmorone toda la programación.

No está previsto que hasta dentro de tres o cuatro años lleguen nuevos trenes (encargados a CAF y con una velocidad máxima de 200km/h) que puedan mejorar el servicio actual.