Los exdueños de Hiperxel provocaron la quiebra con la retirada diaria de 8.500 euros en efectivo

Los gestores de Vinova empezaron a vaciar la caja quince días después de adquirir la cadena de congelados | La administración concursal cifra en 2,5 millones las cantidades dispuestas, pero hay otros 2,5 sin justificar

Exterior de la tienda de Hiperxel en SanjurjoBadía (Vigo), este sábado.

Exterior de la tienda de Hiperxel en SanjurjoBadía (Vigo), este sábado. / RICARDO GROBAS

Lara Graña

Lara Graña

Andrea, Vanessa, Lidia, Montserrat, María Isabel, Noelia y Alexia eran trabajadoras de Xeldist, la mayor cadena de tiendas de congelados de Galicia y una de las tres más grandes de España. Entre las siete mujeres suman 8.508 euros pendientes de cobro, en concepto de nóminas mensuales o pagas extra de Navidad. Es exactamente la misma cantidad equivalente que, día tras día, era retirada de las cajas registradoras de las tiendas de Hiperxel para llenar los bolsillos de sus antiguos propietarios, los gestores del fondo Vinova. Sobre el papel figura un único nombre, Juan José Villamizar Velásquez, formalmente administrador único de la sociedad; en la documentación generada por la gestión ordinaria de la compañía –correos electrónicos, tarjetas de visita, testimonios de empleadas...– hay otro más: Eusebio Novas Hay.

FARO ya había desvelado que Hiperxel, marca comercial de Xeldist Congelados, había sufrido un severo vaciado de sus cuentas. El informe de la administración concursal (Lener Abogados), al que ha tenido acceso este periódico, arroja ahora luz y concreción sobre esta práctica parasitaria. Vinova retiró, sin ninguna justificación contable, 2.525.819 euros de la empresa de congelados. Esta fue, concluye el análisis de los gestores designados por el juzgado, la causa de la quiebra.

De modo que Hiperxel se hundió tras 35 años de trayectoria, tras tres décadas de éxito bajo el paraguas de Grupo Iberconsa, para beneficio personal de los que fueron sus propietarios hasta el mes de agosto de 2022. Habían carcomido tanto las cuentas de la compañía que, pese a la inyección de fondos y un plan de reestructuración, no hubo nada que hacer para sostener su actividad. Esta sustracción de efectivo de Hiperxel empezó en el mismo momento en que Villamizar y Novas –este último ha negado su vinculación con este proceso– tomaron el control de la red de tiendas, con un centenar de establecimientos repartidos por toda Galicia. Tardaron apenas dos semanas en empezar a nutrirse de capital. “Entre los meses de agosto y diciembre de 2021 –expone el informe de la administración concursal–, se producen salidas de efectivo de las cuentas corrientes de la sociedad [Hiperxel] a favor de Vinova por importe de 1.055.700 euros, según figura en contabilidad. Desde la Sociedad nos indican que no les constan la existencia de contratos que soporten estos movimientos de cash pooling, indicándonos además que dichos movimientos eran realizados por, en ese momento administrador”. Esto es, el venezolano Villamizar Velásquez.

Hasta el final

No quedó ahí y mantuvieron estas prácticas al año siguiente, cuando Hiperxel ya incurría en impagos con proveedores, y hasta que este empresario fue apartado de la dirección por parte de los fondos que le habían prestado el dinero para comprar la cadena de tiendas. “Entre los meses de enero y agosto de 2022 [...] se producen salidas de efectivo de las cuentas corrientes de la sociedad a favor de Vinova por importe de 1.470.119 euros según figura en contabilidad”, abunda el informe. De nuevo, son transferencias “de las que no se ha obtenido acreditación alguna”. Pero hubo más disposiciones de fondos, como destaca el análisis de Lener. En concreto, 2,155 millones de euros en favor de Congelados Cíes, que era la compañía que tenía Vinova antes de comprar Hiperxel. Se trata de un “saldo que no figura en ninguna cuenta bancaria de la mencionada sociedad, por lo que la concursada da por supuesta su transmisión fuera del perímetro de la fusión previo al cambio de control”. En suma, más de 5 millones de euros.

Llama la atención, una vez más, que los fondos de inversión Certior y Resilience Partners hubiesen concedido un préstamo superior a los 11 millones de euros a Vinova para la compra de Hiperxel, teniendo en cuenta la pobre información financiera y societaria que existía en ese momento de la empresa de Villamizar y Novas. No había informe de cuentas del año 2021 de Cíes, ni libro mayor o registro contable o tampoco un registro oficial de los pagos efectuados a trabajadores y proveedores. En definitiva, y a juicio de Lener, “la situación actual [de la cadena Hiperxel, en liquidación] es motivada por dos hechos fundamentales: Salidas de tesorería por importe superior a 2,2 millones de euros con destino Vinova, sin contrato alguno que respalde las mencionadas salidas, lo que ha mermado de manera muy significativa la liquidez de la Sociedad; y la fusión por absorción de Congelados Cíes”.