Balonmano - Liga Asobal Plenitude

El Frigoríficos suma un punto de carácter

Javi Díaz detiene un penalti con el marcador a cero tras remontar tres goles en los cinco minutos finales

Mario Dorado intenta el lanzamiento ante Samuel Ibáñez en una acción del Frigoríficos del Morrazo-Benidorm. |  // SANTOS ÁLVAREZ

Mario Dorado intenta el lanzamiento ante Samuel Ibáñez en una acción del Frigoríficos del Morrazo-Benidorm. | // SANTOS ÁLVAREZ / César Collarte

Javi Díaz volvió a vestirse la capa de héroe en una nueva jornada de locura balonmanística a la que tan acostumbrado está el pabellón de O Gatañal. El veterano guardameta se llevó todos los focos del duelo entre Frigoríficos del Morrazo y Benidorm al detener un lanzamiento de siete metros a Ivan Nikcevic con el tiempo cumplido, certificando el empate final (27-27) y un valioso punto para las huestes de Nacho Moyano. El rosaleiro no hizo sino colocar el broche de oro a la enésima demostración de fe de un Cangas que allá donde no llega por calidad o juego aplica garra y carácter. Ayer, cuando todo parecía perdido, fue capaz de levantar tres goles de desventaja en los últimos cinco minutos e incluso ponerse por delante. No haber puntuado hubiese sido una injusticia.

Si Brais González acaparó todos los elogios hace apenas una semana en el duelo ante el Bidasoa ayer le tocó ese papel a Javi Díaz. Pero también le pudo haber tocado a unos imperiales Juan Quintas y Jenilson Monteiro. La calidad del luso es incuestionable. El capitán merece un comentario aparte. Ante las bajas en el equipo ha tirado de galones y a su solvencia defensiva ha unido efectividad en ataque, aprovechando la presencia de. Siete dianas anotó ayer aprovechando una cada vez más fructífera sociedad con Juan del Arco.

Gaby Chaparro pide el balón en una acción ofensiva ante el Benidorm.

Gaby Chaparro pide el balón en una acción ofensiva ante el Benidorm. / SANTOS ALVAREZ

Al Cangas nadie le puede negar activación en estos partidos. Ayer volvió a salir muy intenso, con una defensa que ahogaba a un Benidorm para el que cada ataque suponía una agonía. Calle le dio algo más de aire a los visitantes, pero un acelerón gracias a ese rendimiento en retaguardia disparó a los locales (9-5, minuto 15, con tiempo muerto de Latorre). El técnico visitante optó a partir de entonces por el siete contra seis, vaciando portería. El Frigoríficos no se inmutó, porque atrás estaba sólido (11-7, minuto 22), pero donde comenzó a ceder ante su rival fue en el apartado ofensivo. Una pérdida en segunda oleada, dos tiros errados en posiciones inmejorables, un lanzamiento a puerta vacía... Demasiadas concesiones ante un conjunto levantino que logró las tablas antes de que Manu Pérez luciese muñeca para dar una mínima renta a los suyos antes del paso por vestuarios (12-11).

Máxima igualdad

En la reanudación la igualdad fue máxima. El Frigoríficos solo fue capaz de dar un pequeño estirón (16-14, minuto 37) antes de que los empates se fuesen sucediendo. El Benidorm encontró una mina en la zona izquierda de su ataque, con Soljic y, sobre todo, Nikcevic, como ejecutores. El Cangas mantenía el tipo pero acusaba las pérdidas de balón –ocho en este segundo tiempo– y los errores en los lanzamientos a portería vacía, hasta tres. Nikcevic, sin ángulo y al borde del pasivo, daba la primera ventaja a los suyos en todo el partido (21-22, minuto 52 con tiempo de Latorre). Soljic aumentaba la renta y Moyano paraba el encuentro tan solo un minuto más tarde. Rubén erraba en seis metros y Soljic ya encendía todas las luces de alarma (21-24, minuto 53).

Los aficionados poblaron las gradas del pabellón de O Gatañal. |  // SANTOS ÁLVAREZ

Los aficionados poblaron las gradas del pabellón de O Gatañal. | // SANTOS ÁLVAREZ / César Collarte

El preparador madrileño puso en pista a Braisel lalinense estuvo demasiado tiempo en el banquillo– y acabó de revolucionar el choque plantando un 5.1 ante el ataque con siete jugadores de los visitantes. A falta de cinco minutos, el duelo reflejaba un 22-25 y había que jugársela a cara o cruz. Brais recortó (23-25) y los colegiados señalaron una muy discutible falta en ataque a Jenilson.

El momento de los elegidos

Javi Díaz, que solo había tocado un balón en el segundo tiempo, confirmó que los grandes aparecen en los momentos determinantes y detuvo un balón transcendental a Serrano. Gayo anotó por fin a puerta vacía para el 24-25. Matos puso el 24-26 y Quintas respondió en el acto con el segundo tanto seguido sin portero, este desde el círculo central. Y Jenilson llevó la locura a las gradas al robar el balón para marcar, nuevamente sin portero, y poner las tablas en el electrónico. Latorre pedía tiempo (26-26, minuto 57.32) antes de que Javi Díaz detuviese otro balón. Fodorean culminaba la remontada desde los siete metros (27-26) a falta de un minuto. Serrano igualaba con 36 segundos por jugar.

Javi Díaz, al fondo de la imagen, con Fodorean, Iríbar y Quintas.

Javi Díaz, al fondo de la imagen, con Fodorean, Iríbar y Quintas. / SANTOS ALVAREZ

Los colegiados advertían de pasivo en apenas 13 segundos al Cangas, con Moyano pidiendo tiempo. Quintas forzó penalti y exclusión, pero Roberto le sacó el disparo a Fodorean. Tocaba defender con uñas y dientes. Una acción de sabotaje de Dorado fue sancionada con roja y penalti con el tiempo cumplido. Pero Javi Díaz apareció para abortar la intentona de Nikcevic y dar a los suyos un punto en una montaña rusa.

Ficha técnica:

Frigoríficos del Morrazo: 27

Javi Díaz; Brais (5), Quintas (7), Del Arco (1), Dorado (3), Fodorean (1,1p) y Jenilson (7) –siete inicial– Forns (ps), Rubén, Manu Pérez (1), Gayo (2), Chaparro, Iríbar, Moisés y Aizen.

Benidorm: 27

Roberto; Barceló (1), Vainstein (1), Serrano (1), Sempere, Ramiro (4) y Vujovic (1) –siete inicial– Ibáñez (ps), Bernatonis, Lignieres (1), Iván Rodríguez, Matos (3), Calle (4), Nikcevic (8,3p), Adrián y Soljic (3).

Marcador cada cinco minutos: 2-2; 5-2; 8-5; 9-6; 11-9; 12-11 (descanso); 14-13; 16-16; 19-19; 21-21; 22-25: 27-27 (final). Árbitros: Colmenero Guillén y Rollán Martín (Castilla León) Mal. Excluyeron al local Quintas y a los visitantes Vainstein y Soljic. Incidencias: Lleno en el pabellón de O Gatañal, con unos 1.500 espectadores y un impresionante ambiente.