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El poco mejillón que queda tendrá que esperar

Un técnico del Intecmar recoge muestras en una batea de la ría de Arousa. Iñaki Abella

La campaña del mejillón ya estaba agonizando en Galicia porque, como se explicó hace meses, este año va a ser más corta de lo habitual, dada la fuerte demanda experimentada durante todo el año y la escasa producción obtenida como consecuencia de la deficiente fijación de semilla que se registró el año pasado.

Para más inri, en estos momentos puede decirse que la actividad está bloqueada casi por completo, ya que el episodio tóxico que anuncia la llegada del otoño a las rías –prácticamente como cada ejercicio por estas fechas– mantiene cerrados 43 de los 51 polígonos mejilloneros existentes en la comunidad.

Dicho de otro modo, que alrededor de 3.000 bateas permanecen actualmente inactivas en las rías gallegas debido a la fuerte presencia de toxinas del género lipofílico, tales como la diarreica (DSP).

El mejillón de Francia e Italia se descarga en Arousa MANUEL MÉNDEZ

En cualquier caso, muchos de esos viveros flotantes –puede que una considerable mayoría– apenas tienen en sus cuerdas mejillón susceptible de ser comercializado este año, ya que, como se explicaba al principio, la escasez de producto ha hecho que terminaran la campaña antes de tiempo.

Quiere esto decir que en cuanto el nivel de células tóxicas se sitúe en parámetros que permitan reabrir los parques de cultivo, el mejillón que sí sea susceptible de ser comercializado en la recta final del año se despachará en un abrir y cerrar de ojos.

Un bateeiro observa el levantamiento de una cuerda. Iñaki Abella

"Casi todo el pescado vendido"

Así lo confirman los propios bateeiros, sabedores de que “está casi todo el pescado vendido”. Esta coloquial reflexión sobre el momento actual los lleva a añadir que, si bien “ya estaba resultando difícil atender todos los pedidos desde que comenzó el verano” y el mejillón empezó a “estar en carne”, ahora “es absolutamente imposible” satisfacer esa inagotable demanda de producto que llega al sector, tanto del mercado nacional e internacional de fresco (depuradoras) como del industrial (cocederos y conserveras).

“Cuando cese este episodio tóxico y reabran los polígonos se agotará la producción disponible en apenas quince días, ya que en algunos de ellos no queda un solo kilo de mejillón”, espetan los acuicultores.

Así estaba la situación hasta la tarde de ayer:

A la espera de acontecimientos, puede decirse que el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) mantenía cerrados ayer los doce polígonos mejilloneros de la ría de Vigo, los ocho de Pontevedra, los cuatro de Muros-Noia, el de Baiona y uno en Ares-Betanzos, donde seguía abierto el Sada 2.

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Así se trabaja el mejillón en Galicia Faro de Vigo

En cuanto a Arousa, la ría más productiva y la provista de más bateas (2.200), la proliferación de fitoplancton portador de biotoxinas hace que estén cerrados 17 polígonos y solo queden ocho disponibles, al menos de momento.

Y no son, ni mucho menos, los más grandes, ya que se trata de los Pobra G, A, B y E.1, del Vilagarcía B2, del Cambados D y del Grove A.

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