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El mejillón empieza a estar en carne, y eso anima las ventas

Introducción de mejillón en camiones para su envío a depuradoras, tanto de España como de Francia y Portugal, ayer, en A Illa.

Introducción de mejillón en camiones para su envío a depuradoras, tanto de España como de Francia y Portugal, ayer, en A Illa. Iñaki Abella

El mes pasado se multiplicaron las operaciones de descarga de mejillón en los muelles gallegos debido a la importante demanda que llegaba tanto desde el sector industrial (conserveras y cocederos) como de los depuradores, especialmente italianos y franceses.

Sin embargo, como se explicó entonces, las operaciones estaban seriamente condicionadas por el escaso tamaño y rendimiento del mejillón, que este año “ha tardado más en crecer”.

De ahí que los pedidos que se estaban atendiendo se limitaran casi exclusivamente al mejillón pequeño, europeo o “lacasito”, como quiera llamársele; el “oro negro” de batea con más tirón en el viejo continente.

Lo que ocurre ahora es que el molusco “ha recuperado y ya está en carne”, según confirman los propios bateeiros, de ahí que las descargas se animaran de manera significativa en los puertos gallegos.

Mejillón para fresco en A Illa. Iñaki Abella

El producto es ahora mucho mejor que hace apenas dos semanas y las descargas no tienen que limitarse al mejillón de tamaño europeo, lo cual permite intensificar la extracción y empezar a atender a los clientes de fresco (depuradores) y de fábrica que esperaban ansiosos la llegada de producto grande.

Así se explica, por ejemplo, la intensa actividad vivida ayer en algunos de los principales puertos mejilloneros de las Rías Baixas.

Es evidente que el mejillón aún debe seguir creciendo, pero puede decirse que la campaña, que este año se espera corta, está lanzada.

Bateeiros en el puerto de A Illa, ayer. Iñaki Abella

La DOP insiste en lograr el “sello azul MSC”

A pesar de las alegaciones presentadas por la filial española de la organización WWF y la compañía portuguesa Fisterra S.A., dedicada al cultivo de molusco en longline en la costa de Sagres, el Consello Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Mexillón de Galicia confía plenamente en sus posibilidades para lograr lo que se conoce como “sello azul”, basado en un programa de certificación y ecoetiquetado de pesquerías de captura salvaje.

Esta iniciativa, conocida como Marine Stewardship Council (MSC), avala al producto que cumple con los requisitos de buenas prácticas establecidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y por la asociación mundial para estándares de sostenibilidad, Iseal.

En el Consello Regulador consideran que el “oro negro” de batea bien se merece ese reconocimiento, por lo que ahora esperan que el juez instructor resuelva a su favor y rechace tales alegaciones. En dicho órgano indican que el proceso sigue en marcha “tras un año y medio de intenso trabajo”.

Al igual que explican que el pasado 18 de mayo la MSC publicaba un informe según el cual “cumplimos con los requisitos para obtener la certificación, planteándonos una serie de condicionantes que buscan reforzar la sostenibilidad de nuestro cultivo”.

El mejillón de Francia e Italia se descarga en Arousa MANUEL MÉNDEZ

De acuerdo con ello, “hemos elaborado ya un plan de acción que abordaremos en los próximos años, una vez obtenida la certificación definitiva”, reseñan en el Consello.

Fue una vez publicado ese informe cuando la empresa portuguesa y los ecologistas de WWF presentaron sus alegaciones, llegando a asegurar que el cultivo de mejillón “presenta graves deficiencias en su gestión y no cumple con el estándar de MSC para ser considerado una producción sostenible”.

La sostenibilidad: una carrera de fondo

El Consello Regulador de la DOP Mexillón de Galicia insiste en su apuesta por la acuicultura sostenible. Y considera que lograrlo pasa por realizar “una carrera de fondo”, la cual requiere “determinación y perseverancia”.

De este modo, el órgano que preside Lina Solla vuelve a arengar al sector productor y transformador, recordando que esta carrera completó una de sus primeras etapas en 2018, cuando la DOP lanzó la “Guía de buenas prácticas del mejillón en Galicia para la reducción de basura marina”. Aquello fue “una llamada de atención a la sociedad en general”, y a los actores del sector mitilicultor, en particular, “para abandonar la actitud indiferente que está convirtiendo los mares en grandes depósitos de desperdicios”.

Este es, apuntan en el Consello, “un problema originado por todos y que entre todos podemos solucionar” participando en esa gran carrera de fondo antes aludida. La misma en la que se integra el proyecto Acuieco, del que ya se informó en otras ocasiones y se centra en “reducir los residuos marinos mediante una mejor gestión de los materiales que se utilizan en el cultivo de mejillón, tales como cuerdas, sacos o palillos”.

La descarga del mejillón no descansa Manuel Méndez

El objetivo, en definitiva, es “disponer de aguas limpias en las que llevar a cabo nuestra actividad y dar ejemplo en cuanto a protección del medio ambiente”, para lo cual “es necesario actuar con decisión para conocer qué residuos se producen, sus características y volumen”, reseña el Consello.

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