Superbacterias, la pandemia silenciosa

El uso indiscriminado de antibióticos está creando patógenos multirresistentes, lo que constituye una seria amenaza para la salud mundial

Un grupo de bacterias.

Un grupo de bacterias. / FdV

Se la considera la pandemia silenciosa porque avanza sin hacer ruido, pero sin pausa. Cada vez hay más bacterias resistentes a los antibióticos, un fenómeno que preocupa a los científicos no porque no se trate de un mecanismo natural de defensa que tienen estos microorganismos frente a los antimicrobianos, sino por la velocidad con la que se está produciendo. “Si seguimos creando resistencias a esta velocidad, llegará un momento en que no tendremos antibióticos que nos protejan de las infecciones bacterianas”, alerta Margarita Poza Domínguez, profesora de Microbiología y directora del grupo Microbioma y Salud de la Universidad de A Coruña, e investigadora del Instituto de Investigación Biomédica (INIBIC).

¿La causa? El consumo indiscriminado e inadecuado de estos fármacos, cuyo empleo no se limita exclusivamente al ámbito médico, sino que alcanza al veterinario y a la industria alimentaria.

Los científicos mantienen una carrera contrarreloj para contraatacar a estas bacterias multirresistentes, con el diseño de nuevos antibióticos y vacunas, pero otra parte importante en esta batalla es la concienciación de la población, ya que el abuso de estos medicamentos es la principal causa del aumento de la resistencia bacteriana. “Las bacterias generan mecanismos de resistencia cuando están en presencia de un antibiótico. Por eso, hay que restringir su uso, prescribiéndolos en los casos estrictamente necesarios, aunque para esto tiene que haber mecanismos de diagnóstico mucho más rápidos y eficaces. Y restringirlos aún más en la ganadería porque acaban también en nuestro organismo. Por otro lado, el paciente tiene que hacer un buen uso de ellos, empleándolos los días y a las horas que se le indiquen”, explica.

"Hay que restringir su empleo a lo estrictamente necesario y hacer un buen uso de estos fármacos"

Margarita Poza

— Microbióloga

La doctora Poza advierte de que ya hay bacterias capaces de sobrevivir en presencia de múltiples agentes antibacterianos, lo que las convierte en superbacterias, bacterias multirresistentes o incluso panresistentes. Esta es la razón que explica que infecciones bacterianas como la neumonía, la tuberculosis, la septicemia, la gonorrea y enfermedades de transmisión alimentaria como la salmonela sean muchas veces muy difíciles –y en ocasiones imposibles– de tratar con el arsenal farmacológico actual. Además, la farmacorresistencia amenaza los avances de la medicina, ya que, sin antibióticos eficaces para prevenir y tratar las infecciones bacterianas, las intervenciones quirúrgicas, los trasplantes y tratamientos médicos como la quimioterapia serán más peligrosos, y muchas infecciones comunes y lesiones menores volverán a ser potencialmente mortales.

Según un estudio publicado en “The Lancet”, las bacterias farmacorresistentes ocasionaron 1,27 millones de muertes directas y tuvieron algún papel en al menos 4,95 millones de decesos en todo el mundo en 2019. Tan solo cinco bacterias: S. aureus, E. coli, S. pneumoniae, K. pneumoniae y P. aeruginosa estuvieron relacionadas con más de la mitad de todas las muertes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bacterias resistentes constituyen un grave problema de salud pública. “Si no se controla, cada vez será peor debido a los cambios en el entorno como consecuencia del cambio climático, las catástrofes naturales y los conflictos bélicos, que hace que dejemos de cuidar el entorno y permiten la transferencia de bacterias de un sitio a otro. Por eso, es necesario un esfuerzo para que la ciudadanía se conciencie de la gravedad de este problema”, explica la experta gallega.

La microbióloga añade que el uso innecesario de estos fármacos no sólo afecta a la salud humana, sino también a la del planeta. “Todos pertenecemos al mismo planeta, por lo que tenemos que cuidarnos a nosotros mismos y a nuestro entorno”, concluye.

Para mejorar el nivel de conocimiento sobre el uso correcto de los antibióticos, y en el marco de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos y el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos (18 de noviembre), el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) lanza su nueva campaña, “Antibióticos, protegernos es su trabajo. El tuyo, usarlos bien”, en la que recuerda que los antibióticos no funcionan contra los virus ni el dolor de cabeza. Es más, este organismo advierte de que utilizarlos frente a los virus hace que después dejen de funcionar cuando son realmente necesarios, es decir, frente a una infección bacteriana.