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Alberto Fernández Villar Coordinador de la Unidad Multidisciplinar Post-COVID del CHUVI

“Tenemos pacientes que 15 meses después de superar el COVID refieren síntomas”

Alberto Fernández Villar, responsable del servicio de Neumología del CHUVI. Alba Villar

Solo en las últimas tres semanas, la Unidad Multidisciplinar Post-COVID del Centro Hospitalario Universitario de Vigo (CHUVI) ha atendido a unos 200 pacientes con síndrome post-COVID, que engloba a pacientes con secuelas tras una hospitalización prolongada, pacientes con descompensación de enfermedades concomitantes a causa del coronavirus y pacientes con COVID persistente. Es una de las siete unidades multidisciplinares Post-COVID –aunque en realidad habría que hablar de ocho, ya que Povisa tiene otra para el área sanitaria que atiende este hospital– creadas por el Sergas hace un mes y medio. En realidad, esta unidad es una versión ampliada de la de seguimiento de pacientes covid posthospitalizados abierta en el CHUVI en abril de 2020, por la que ya han pasado más de mil enfermos. “Esta unidad multidisciplinar tiene dos objetivos básicos fundamentales. Por una parte, prestar atención al paciente y por otra recabar y centralizar información que será muy valiosa para realizar estudios que nos den las respuestas que aún no tenemos sobre esta enfermedad”, explica su coordinador, el doctor Alberto Fernández Villar, responsable del servicio de Neumología del CHUVI.

–¿Por qué surgen las unidades multidisciplinares post-COVID?

–Estas unidades surgieron aproximadamente un mes y medio para dar respuesta a la demanda de los pacientes con secuelas del COVID-19. Más que crear unidades, porque ya estaban más o menos creadas, se han unificado con un esquema de funcionamiento similar, multidisciplinar, y se ha incorporado la derivación de pacientes directamente desde atención primaria. En el área sanitaria de Vigo, desde abril de 2020 ya existía una unidad de seguimiento de pacientes de COVID centrada en los que habían sido hospitalizados y el protocolo de seguimiento era similar. En todo ese tiempo hemos atendido a más de mil pacientes. He de decir, y esta es una buena noticia, que la inmensa mayoría de los pacientes que tenemos en seguimiento, prácticamente el 98%, se recupera del todo de las secuelas, aunque es un reinicio muy progresivo.

  • FICHA PERSONAL

    Alberto Fernández Villar es el responsable del servicio de Neumología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y es el coordinador de la Unidad Multidisciplinar Post-COVID del CHUVI.

–¿Qué ventajas ofrecen estas unidades al paciente?

–Estas unidades tiene una serie de peculiaridades que a mí me encantan. Una es la multidisciplinalidad, equipos que se formaron en hospitalización en el COVID, integrados por neumólogos e internistas. Que varios especialistas valoren conjuntamente al paciente aporta una visión más amplia porque cada uno aporta un valor añadido al otro. Esta misma filosofía es la que aplicamos a estas unidades, que aportan otros dos elementos más.Uno, la derivación del paciente desde atención primaria, algo nuevo, porque antes eran derivados al especialista según el síntoma que tuviera, y en muchos casos era más de uno. Centralizar la atención en una unidad evita el desplazamiento por varias consultas.

Digamos que la unidad actúa como pivote para que el paciente no se sienta perdido en el sistema sanitario, que era algo de lo que se quejaban. Otro problema que tenían estos pacientes era que su enfermedad estaba estigmatizada. Ahora la OMS reconoce que hay un cuadro post-COVID, que se calcula que afecta a un 10% de los pacientes que han tenido coronavirus, y que haya unidades con ese nombre le da un valor. En la pandemia no es solo importante la atención al enfermo crítico y el diagnóstico adecuado, sino también atender este síndrome, que no deja de ser un paraguas, porque incluye muchas patologías.

–¿Qué abordaje hacen del paciente de COVID persistente?

–La atención debe ser integral para descartar que haya otras enfermedades por debajo. Lo que llama la atención de estos pacientes es que son más jóvenes que los otros dos grupos de enfermos post-COVID y que generalmente son personas en activo a quienes les cuesta volver a hacer su vida de antes. Aunque lo que estamos viendo es que la mayoría se recupera, tenemos pacientes prácticamente desde el inicio de la pandemia que, quince meses después, aún refieren síntoma y esto es algo que no habíamos visto antes. ¿Cuánto va a persistir? Esto no lo sabemos.

"Las unidades multidisciplinares del Sergas se crean no solo para dar respuesta a los pacientes para que no se sientan perdidos en el sistema y para dar las respuestas que aún no tenemos sobre la enfermedad"

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Alberto Fernández Villar, responsable del servicio de Neumología del CHUVI. Alba Villar

–¿Se sabe su causa?

–No. Hay muchas teorías. Una es la persistencia de una proteína viral o de cargas tan bajas del virus que no somos capaces de detectarlo, aunque esto es, en mi opinión poco probable. Estamos observando que algunos pacientes generan una cierta autoinmunidad. Hay algunos análisis que demuestran que hay anticuerpos, como si el COVID hiciera debutar otra enfermedad que aún no sabemos. Esta es una razón importante de por qué se crean las unidades. Las unidades multidisciplinares del Sergas se crean no solo para dar respuesta a los pacientes para que no se sientan perdidos en el sistema y para poder recabar información agrupada que pueden servir para hacer muchos estudios que nos den las respuestas que aún no tenemos sobre la enfermedad.

–¿Cuál es el perfil del paciente?

–Paradójicamente, los cuadros de COVID más graves se dan con mayor frecuencia en varones mayores y con comorbilidad, pero dos tercios de los pacientes de COVID persistente son mujeres, mayoritariamente entre 30 y 50 años.

–¿Por qué afecta más a las mujeres?

–Sobre esto también hay muchísimas teorías porque los problemas de inmunidad de muchas enfermedades reumáticas son de predominio femenino, aunque no todas. Otras teorías apuntan a los estrógenos, porque la mayoría de las mujeres que presentan COVID persistente están en edad fértil.

–¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

–Hay descritos entre 180 y 200 síntomas, pero hay cuatro principales. Uno es la fatiga: el paciente refiere que no es capaz de hacer lo que hacía antes. Otro, la disnea, la sensación de falta de aire. Es curioso porque en las pruebas de capacidad pulmonar detectamos muy pocas alteraciones. No sabemos qué está pasando en el sistema respiratorio; probablemente sea una alteración de los vasos más pequeños, los capilares pulmonares, que las pruebas convencionales no detectan. El tercero son las alteraciones de la capacidad de concentración, y el cuarto, las alteraciones del sueño: pesadillas, alteraciones del sueño, aunque aquí creo que también incide la fatiga endémica porque estos problemas los refieren en consulta pacientes que no han pasado el COVID.

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–¿Hasta qué punto afectan a la calidad de vida del paciente?

– En algunos casos mucho, aunque, afortunadamente, no en todos. Según el síntoma y lo que afecte a la actividad del paciente puede ser muy incapacitante. Tenemos pacientes que estaban estudiando que llevan meses sin poder hacerlo porque son incapaces de mantener la concentración, por ejemplo.

“Galicia ha estado a la vanguardia nacional en emprendimiento en coronavirus”

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Alberto Fernández Villar, responsable del servicio de Neumología del CHUVI. Alba Villar

–¿Qué profesionales forman la unidad de Vigo?

–Un coordinador (yo), una neumóloga, una internista y dos enfermeras. Estas unidades tienen la figura de la enfermera gestora de caso, para que el paciente se sienta acompañado en todo el proceso. Esto es algo novedoso y para mí, muy esperanzador para funcionar de una forma diferente no solo en el COVID, sino en otras patologías. Y luego tenemos una serie de servicios de referencia: cardiología, psiquiatría, neurología, rehabilitación/fisioterapia, y si hace falta, contactamos con dermatología, otorrinolaringología...y también está implicada atención primaria.

–El COVID sigue presentando más incógnitas que respuestas.

–Sí, y, aunque tengamos la sensación de que esto se está acabando, tenemos que estar preparados por si tenemos un SARS-CoV-3, por lo que todo lo que podamos aportar está bien. La metodología de trabajo aquí ha sido atender, aprender y emprender y un ejemplo de esto son las unidades post-COVID, la técnica “pulling” de PCR y el “covidauto”. Galicia ha estado a la vanguardia nacional del emprendimiento en coronavirus.

–¿Hay tratamiento para el COVID persistente?

–Hay ensayos con varios inmunosupresores, inmunomoduladores, anntinflamatorios genéricos, fármacos para enfermedad reumática y con la vacuna, pero de momento no hay un tratamiento específico. Lo importante es encontrar una respuesta al paciente para que su vida sea lo mas parecida a la que tenía antes de la pandemia. Al paciente no le gusta que le digas que no sabes qué le pasa, pero creo que es bueno que entienda también que hay cierta incertidumbre en la atención de estos cuadros que son nuevos, pero que estamos preocupados y que queremos saber qué le pasa. Para ello es fundamental la investigación y aquí he de decir que la colaboración de los pacientes en cualquier estudio de COVID ha sido excepcional.

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