Fandicosta pierde su filial en el extranjero: Gandón se queda la argentina Cruz del Sur

Tenía el 50% de la compañía, que gestiona dos buques poteros | El sector valora en cuatro millones la operación, mismo importe que abonó la armadora en 2021 por entrar en la firma

El buque potero rebautizado ahora como Domaio, en aguas argentinas. |   // FDV

El buque potero rebautizado ahora como Domaio, en aguas argentinas. | // FDV / Lara Graña

Lara Graña

Lara Graña

Forjada bajo la iniciativa de Wenceslao Gandón Casal, más de medio siglo de trayectoria convierte a Gandón SA (antes Hermanos Gandón) en una de las principales armadoras de capital español. En el año 2021, como avanzó FARO, la compañía suscribió una alianza con Grupo Fandicosta en Argentina: la primera desembolsó algo más de cuatro millones para entrar con el 50% en el capital de Pesquera Cruz del Sur, con base en Mar del Plata y única subsidiaria industrial extranjera del grupo que preside Ángel Martínez Varela.

Esta operación permitió sufragar la compra de un buque potero, el Domaio (ex Xin Shi Ji 18), y reemplazar al veterano y desguazado Millennium. El tándem Fandicosta-Gandón se garantizaba así acceso directo a pota con dos embarcaciones especializadas (la segunda es Patagonia Blues), repartía riesgos y preservaba el control gallego de la sociedad. Pero la severa crisis de tesorería que llamó hace meses a la puerta de la factoría de Moaña ha terminado por romper la coalición. “Pesquera Cruz del Sur ya no tiene nada que ver con Fandicosta, hoy es de Gandón SA”, constatan fuentes de la industria pesquera marplatense.

No es el único activo que ha perdido ya el grupo, que enfila la venta de la fábrica de Domaio dentro de la ejecución de su plan de reestructuración. Sus instalaciones en el puerto de Vilagarcía, que eran la base de operaciones de la filial Bonfrig Ultracongelados, se han traspasado a una de las mayores operadoras pesqueras del país, como también advirtió este periódico. Las de Casa Botas y Peixemar, asentadas en O Berbés, todavía no han seducido a ningún postor en firme.

A excepción de Bonfrig, todos los trabajadores del conglomerado empresarial serán sometidos a un ERTE, en paralelo precisamente a la venta por partes de la que ha sido cuarto mayor grupo pesquero del país. La deuda financiera, como figura en la documentación remitida al juzgado de lo Mercantil, supera los 75 millones de euros; ICO, Cesce y Xunta suman un riesgo vivo de hasta 25 millones de euros, entre garantías y capital.

El pesquero "Ana Gandón"

El pesquero "Ana Gandón" / Gandón

La sólida posición de tesorería de Gandón –opera con los barcos Ana Gandón, Esperanza Menduiña y Hermanos Gandón Cuatro– aporta a Pesquera Cruz del Sur un horizonte despejado de viabilidad, a menos que la armadora de Cangas opte por su desinversión en algún momento. Competidores del mercado valoran en unos cuatro millones el importe de la operación, si bien fuentes financieras apuntan a una compensación de deudas por parte de Fandicosta para traspasar su 50%.

El calamar argentino es una de las especies que menos está padeciendo la caída de demanda y precio, como arrojan los datos de exportaciones que analiza la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca). Nada que ver con el pésimo comportamiento del langostino (entero), que hasta octubre sumaba un descenso en la cotización del 16%: la tonelada se ha pagado a 5.544 dólares, frente a los casi 2.250 del calamar illex.

La fábrica

El pool bancario con el que negocia Deloitte en representación de Fandicosta aspira a dejar cerrada la venta de la fábrica de Moaña antes de que remate el año. La propuesta formulada por Worldwide Fishing Company (Wofco) plantea una menor quita a las entidades que la de Interatlantic Fish, que por contra ofrece un mayor aporte de capital. El hecho de que solo la transmisión de estas instalaciones sea insuficiente para solventar todos los problemas del grupo es lo que ha forzado la búsqueda de comprador para todos los demás activos; tanto Fandicosta como Peixemar y Botas están en situación preconcursal, activada a mediados de octubre.

Quienquiera que resulte la adjudicataria de la fábrica de elaborados –cuenta también con logística propia de frío– habrá de subrogarse la concesión de la Autoridad Portuaria de Vigo, que accedió a prorrogarla hasta el año 2038 a cambio de una inversión superior a los nueve millones de euros.