Grupo Fandicosta arranca su desguace con la venta de su planta de Vilagarcía

Son las instalaciones principales de la filial Bonfrig, por las que ya había rechazado la oferta de 4 millones

Empresas de la competencia se nutren ya de personal de otras subsidiarias

Al fondo, de blanco, la planta de Bonfrig en el muelle Comboa de Vilagarcía.

Al fondo, de blanco, la planta de Bonfrig en el muelle Comboa de Vilagarcía. / Porto de Vilagarcía

Lara Graña

Lara Graña

Entre contenedores refrigerados, sobre los aparejos y debajo de las multiplicaciones hay, a veces, un componente sentimental en los negocios. Casi siempre resiliente, cada vez menos común. Pero es lo que impregna por todas las esquinas la actividad de Grupo Fandicosta, cuya génesis arranca en el año 1904 de la mano de Miguel Martínez Botas. En unas semanas le tocaría celebrar un excepcional 120 aniversario –al alcance de poquísimos ejemplos, como los de Conservas Antonio Alonso, Hijos de Carlos Albo o Eduardo Vieira–, pero no podrá hacerlo.

Casa Botas, el ancla familiar al mundo de la pesca del veterano Ángel Martínez Varela, se deshace como el azucarillo en el que se está disolviendo el que, hasta hace solo cinco meses, era el cuarto mayor grupo pesquero del país. Grupo Fandicosta ya es menos grupo porque ha vendido ya uno de sus principales activos, y pronto dejará de serlo completamente. El holding se ha desprendido de su factoría de congelados de Vilagarcía, según pudo contrastar FARO, por un importe aproximado a los cuatro millones de euros. El empresario vigués ya había rechazado esta misma oferta hace unas semanas.

Se trata de la nave en la que desempeñaba el grueso de su actividad la sociedad Bonfrig Ultracongelados, si bien su sede fiscal está en las instalaciones de Fandicosta en Domaio (Moaña). Asentada en una superficie de unos 6.000 metros cuadrados brutos, es una concesión de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía de Arousa, vigente –de momento– hasta el año 2033. Su venta marca el principio del desguace de un conglomerado que incluye las mencionadas Casa Botas y Fandicosta SA, Comercial de Pescados y Mariscos Peixemar, CB Inversiones 1904 y el 50% de la argentina Pesquera Cruz del Sur.

En la actualidad, y tras haber facturado por ventas mayoristas, Bonfrig estaba especializada en los trabajos de comercialización y distribución de productos en camiones de autoventa. En el último ejercicio del que se disponen datos, correspondientes a 2021, el volumen de negocio acarició los 15 millones de euros. Su principal activo, más allá de las existencias o partidas a cobrar, eran estas instalaciones portuarias en Arousa, con acceso directo al muelle comercial. Linda con la recién reformada factoría de Profand, especializada en cefalópodos.

La presea

Además de consumar el principio del fin de Grupo Fandicosta, esta venta también certifica una realidad contra la que peleaba Martínez Varela: su conglomerado no se venderá en bloque, sino por partes. La pieza principal en este tablero es Fandicosta SA, que tiene en O Morrazo una de las mejores instalaciones del país –totalmente reformada tras el incendio de 2016– para elaborados de productos del mar y de logística frigorífica. Con dos postores que han formalizado oferta formal, como avanzó FARO: Worldwide Fishing Company (Wofco) e Interatlantic Fish. El planteamiento de la primera es el que mejor suena a oídos de la banca acreedora porque propone una quita inferior, aunque con un desembolso también más bajo; la segunda pide un mayor sacrificio a las entidades a cambio de poner sobre la mesa un pago más sustancioso. La tercera en discordia, Cabomar, no llegó a entregar a la consultora Deloitte una oferta definitiva.

Como advirtió este periódico desde el estallido de la crisis de Fandicosta, la sola venta de las instalaciones junto al puente de Rande son insuficientes para resolver el abultado volumen de pasivo que se ha propagado a todas las filiales. De ahí que haya tenido que desprenderse de la factoría de Vilagarcía y que también haya buscado comprador para sus plantas de O Berbés (Vigo). Personal de Peixemar y Botas, con una cumplida trayectoria en el sector, han pasado ya a filas de compañías de la competencia. A nivel de empleo, eso sí, la gran equis a despejar también está frente a Vigo. Aunque la dirección de Fandicosta logró mantener la actividad fabril con stock desde el inicio del preconcurso, a mediados de octubre, la prolongación de las negociaciones ha obligado a la compañía a plantear un expediente suspensivo para toda su plantilla. Este martes arranca el periodo preceptivo de consultas con los sindicatos.

  • Nueva Pescanova ficha a un ex de Fandicosta para la filial argentina

    Francisco Vilas Barreiro vuelve a casa. El directivo, que en su día fue máximo responsable de la filial de Pescanova en Mozambique –ejerció de cónsul honorario de Beira– retorna a la compañía (ahora Nueva Pescanova) para tomar las riendas de la filial argentina Argenova. Según ha divulgado la patronal armadora CAPA, Vilas Barreiro reemplaza a Javier López, que ha dejado el puesto por motivos personales. Tras su salida de Pescanova, este ejecutivo llevó las riendas de Congeladores Patagónicos o de Pesquera Cruz del Sur, que es, de hecho, la subsidiaria de Grupo Fandicosta en el país latinoamericano y que gestiona dos buques poteros con la morracense Gandón SA.