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En el corazón del “macrolaboratorio” del Chuvi

El CORE del Hospital Meixoeiro es un pilar en la asistencia sanitaria y este año superará los 14 millones de pruebas

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Profesionales del laboratorio del Hospital Meixoeiro recepcionando la llegada de las neveras con las muestras biológicas Alba Villar

Con 57 metros de longitud, en el año 2017 se convirtió en la segunda cadena robotizada (CORE) más larga que instaló Siemens en España. Situado en las antiguas instalaciones de Urgencias del Hospital Meixoeiro, el laboratorio central del área sanitaria de Vigo recibe a diario unos 9.000 tubos de muestras correspondientes a 3.000 pacientes, que son clasificados y almacenados a través de un proceso automatizado que permite dar respuesta clínica en tan solo 24 horas. Desde su puesta en marcha, ha incrementado su actividad un 12,4% y este año batirá récord de pruebas informadas

En el muelle de entrada les dan la bienvenida unos arcos de identificación por radiofrecuencia. Las neveras han llegado, el sistema lo sabe y los profesionales se ponen manos a la obra. Cuidadosamente las destapan e inician su reparto en gradillas para distribuirlas por las distintos espacios que integran el “macrolaboratorio” que da respuesta a un área sanitaria de 565.899 pacientes. Las agujas del reloj apenas marcan las 10.30 de la maña y reina la tranquilidad en las instalaciones, y es que todavía es demasiado temprano y no ha irrumpido el grueso de la actividad, pero al final de la jornada habrán pasado por el laboratorio clínico y biomédico del Hospital Meixoeiro unos 9.000 tubos de muestras biológicas correspondientes a 3.000 pacientes del área de Vigo.

“La mayor parte se depositarán en la cadena analítica”, afirma el jefe del servicio de Análisis clínicos, el doctor Arturo Fernández Nogueira, quien señalando los diferentes puntos de entrada del sistema robotizado -también conocido como CORE- indica que, “aquí, las muestras van pasando por los equipos, el sistema las detecta y, una vez que las analíticas han sido hechas, pasan a una zona específica a la espera de un resultado, mientras que otras se van directamente a una nevera robotizada, en donde se guardan y están localizadas. Si se finaliza la analítica, el sistema se encarga automáticamente de desecharlo en un cubo que sellamos y se deriva a incineración para evitar riesgos biológicos. Pero si es necesario ampliar cualquier estudio, es la propia cadena robotizada la que se ocupa de sacar la muestra de la nevera y ponerla de nuevo en circulación, pasando por todas las áreas del laboratorio”.

En el corazón del CORE, el "macrolaboratorio" del Chuvi

En el corazón del CORE, el "macrolaboratorio" del Chuvi R. V.

En el núcleo central del CORE, el doctor Arturo Fernández afirma que es precisamente en esa misma zona en la que se efectúa el 90% de las determinaciones generales del laboratorio del área sanitaria, a la que se remiten muestras procedentes de pacientes de los hospitales Meixoeiro y Álvaro Cunqueiro, así como de todos los centros de salud del área.

En el año 2017, con 57 metros de longitud, el sistema instalado en el centro hospitalario vigués se convirtió en la segunda cadena robotizada más larga que instaló Siemens en España y para el jefe de servicio de Análisis clínicos “no hay color”, puesto que la apuesta por la automatización ha significado “simplificar mucho el tráfico, ganar en trazabilidad y tener siempre localizadas las muestras, además de evitar a los profesionales tareas ingratas como la centrifugación o el destaponaje de los tubos. Lógicamente, también ganamos en tiempo. Por poner un ejemplo, recibimos al día un millar de tubos para estudios tiroideos y, antes de disponer de este sistema, a lo mejor tardábamos entre dos y tres días en dar respuesta, mientras que en la actualidad no pasa ni media hora”.

El jefe de servicio de Análisis clínicos, Arturo Fernández Nogueira Alba Villar

Alrededor de los equipos del “macrolaboratorio” del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi), los profesionales técnicos depositan muestras en la cadena analítica, retiran las gradillas, revisan calibraciones y controlan en los ordenadores toda la información generada por la cadena robótica para validar los resultados, tras ser cotejados por los facultativos con la historia clínica de los pacientes.

Una actividad al alza

Dejando atrás el núcleo central del CORE, en las instalaciones se encuentran una serie de laboratorios periféricos destinados a las pruebas de Microbiología, Hematología, Alergias y también uno que permanece activo las 24 horas del día destinado a las urgencias. El trajín en cada uno de ellos es muy elevado, de hecho, el jefe de servicio apunta que “en 2021, el volumen total de la actividad alcanzó los 13 millones de pruebas informadas y este año vamos a superar los 14 millones”.

Un profesional en la cadena robotizada (CORE) Alba Villar

Se trata de la cifra más alta desde su centralización en el Meixoeiro y, solo de enero a agosto, el servicio ya ha detectado un aumento del 6,6% de las pruebas remitidas por Urgencias, lo que suponen 67.700 muestras más, y del 7,4% en las de rutina, es decir, unas 543.578 pruebas más. Asimismo, los profesionales facultativos destacan que, en el último año, se han disparado las analíticas de Alergias (un 22%), de Hormonas (un 16,7%), de estudios tiroideos (un 10%) y de hemoglobinas glicadas (un 14,5%).

Semejante volumen de actividad conlleva que, solo en consumo de reactivos, el Sergas efectúe en el laboratorio vigués una inversión de unos 12 millones anuales.

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