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Jorge Candán Campeón del Mundo de Cine Submarino

“Ver lo que hacen los animales bajo el mar siempre me sorprende”

“Mi próximo objetivo es realizar un documental sobre los cetáceos de la costa gallega y, particularmente, sobre las ballenas azules, las más grandes del mundo. Las tenemos aquí y apenas se han filmado”

Jorge Candán, con su pareja Pilar Barros.

Jorge Candán (Vigo, 1968) cuenta con un palmarés de lo más envidiable. Hace unas semanas ganó, por segunda vez con su pareja Pilar Barros, el campeonato mundial de videos submarinos (en el que también triunfó, en solitario, en 2010 y 2019) y ha cosechado varios galardones en prestigiosos certámenes nacionales e internacionales de fotografía y de cine submarino. Lleva más de 25 años dedicado en exclusiva a la producción de trabajos fotográficos, documentales de divulgación científica y proyectos artísticos, tanto de naturaleza subacuática como terrestre. Sus documentales han sido divulgados por canales como TVE, CCTV10-China, National Geographic o Mundo Científico. Ha participado en expediciones por diferentes mares del mundo con la Fundación Oceana y colaborado con centros de investigación, universidades y organismos públicos en proyectos de divulgación e investigación, así como en la filmación submarina para cine y series de televisión.

–¿Que fue primero: su afición por el buceo o por la imagen?

–Empecé desde muy joven practicando las dos aficiones, sobre todo las de la fotografía y el buceo. Después me animé a participar en concursos de fotografía submarina y la verdad es que me fue muy bien, gané varios de ellos e hice cursos con el objetivo de poder algún día vivir de esto, cosa que actualmente puedo decir que he conseguido y, además, sin trabajar para un medio determinado, sino de manera autónoma.

–¿Y el salto al vídeo?

–Por una parte, fue consecuencia del mercado audiovisual y, por otra, por lograr una mayor satisfacción profesional y personal. En el vídeo submarino no solo solo soy cámara, sino también productor y director. Al final, yo acabo haciendo todo el trabajo que conlleva la producción audiovisual, desde el guion hasta el montaje pasando por el rodaje. Desde fuera, puede parecer que todos los días estoy en el agua, pero antes de sumergirme para rodar, hay mucho trabajo de campo. De hecho, últimamente no estoy tanto tiempo bajo el agua como me gustaría…

–¿Cómo prepara sus documentales?

–A mí me gusta basarme en guiones diferentes a los que suelen hacer la mayoría de mis colegas. Aunque lo primero, claro, es que te surja la idea, porque a partir de ahí viene todo lo demás. Existe también un trabajo búsqueda de las localizaciones de las especies de animales que vas a filmar, una investigación biológica…Eso por lo que se refiere al trabajo submarino y biológico, porque después viene el estrictamente audiovisual, que va desde la elección de la banda sonora hasta el montaje final, pasando por el tipo de locución que quieres, etc.

–O sea, que usted, por ejemplo, no se tira a la costa de Cíes y filma lo que salga.

–No, no se trata de bucear a ver qué me encuentro, hay que tener una preparación y un objetivo. Yo, además, antes de filmar a los animales, hago un estudio de seguimiento para comprobar sus comportamientos, en qué momento están en determinado lugar y en cuál en otro sitio, y qué hacen en cada sitio…Eso requiere efectuar una labor previa que se prolonga durante semanas.

–Algunos buceadores definen la sensación de sumergirse en el mar como la que debe ser viajar a otro planeta. ¿También es su caso?

–Las primeras veces que buceeé tenía una impresión parecida a esa. Verse rodeado de burbujas, de peces, de una fauna distinta, de otros compañeros buceadores… es una imagen muy bonita, pero con el tiempo se pierde un poco la fascinación por la sorpresa porque ya se convierte en tu medio natural. Esas sensaciones las interiorizas y las normalizas, y siguen siendo bonitas, pero ya no tan llamativas. Cuando estar el fondo del mar se convierte en tu lugar de trabajo, cambia la perspectiva.

–Otros dicen que lo que sienten es libertad…

–En cierto modo, sí, porque es un medio en el que difícilmente te puedes comunicar o se pueden comunicar contigo. Hay mucho silencio, solo oyes la respiración, y desde luego es un marco ambiental muy diferente al de tierra.

–¿Qué es lo mas extraño o sorprendente que ha visto bajo el agua?

–Los comportamientos de los animales. Desde la forma de cazar y reproducirse hasta las peleas entre ellos, que son muy curiosas y que los científicos ni conocen. Vemos cosas que no son habituales y que difícilmente se pueden contemplar si no estás casi constantemente ahí abajo.

–¿Cuál ha sido la situación más peligrosa que ha vivido?

–La verdad es que yo no he vivido una situación muy, muy peligrosa, salvo las típicas “tonterías” de este oficio. Y, bueno, con los años procuras bucear con tranquilidad y no asumir riesgos innecesarios.

–¿De qué animal querría hacer un documental y hasta ahora no ha podido?

–Por nuestra costa pasan habitualmente ballenas azules, las más grandes del mundo, y eso apenas está divulgado desde un punto de vista audiovisual. Me gustaría darlo a conocer para poner en valor el ecosistema gallego. Por aquí te encuentras con un montón de especies de cetáceos que tenemos habitualmente y que son nuestros, que no vienen de mares tropicales.

–Ha estado en mares de casi todo el mundo. ¿Qué tenemos aquí que no haya en otras partes?

–Yo siempre pongo el ejemplo del Mediterráneo comparado con el Atlántico. Tenemos el agua más verde y más fría y unas condiciones ambientales que favorecen la inmensa riqueza de nuestro ecosistema. En cada metro cuadrado de los fondos de Galicia hay mucha vida, pero bucear aquí es mucho más duro que en otros países de aguas calientes y menos turbulentas.

–Supongo que la parte negativa será comprobar la contaminación marina.

–Por desgracia, hoy en día bucear es comprobar la presencia de la huella del hombre. No hay una sola inmersión en la que no encuentres algo relacionado con la actividad humana, sean plásticos, restos de redes, una lavadora, una bicicleta….

–¿Cuál cree que es la clave de sus documentales para que hayan sido tan premiados?

–Pues, darle una vuelta de tuerca a la forma de contar. Para mí es muy importante el guion, la calidad de la imagen y el mensaje, como para todos, pero me gusta contar las cosas de una manera diferente, cuidando aspectos como la música, de la que se ocupa David Morales.

–¿Cuáles son los países con mayor proyección de cine submarino?

–En el Reino Unido, hay mucha tradición. La BBC dedica mucho tiempo a la divulgación de la naturaleza y tiene un equipo de documentales impresionante. En Francia también, sobre todo después de la labor realizada por Jacques Cousteau. Y en Estados Unidos, está National Geographic. En España se abrió una puerta con Félix Rodríguez de la Fuente, pero con su muerte se cerró. En aquella época, Félix emitía documentales en prime time con máxima audiencia. Ahora en España hay poca poducción de documentales sobre la Naturaleza en general, no solo la submarina.

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