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Galicia enfila la recuperación económica con la industria a la cabeza y el consumo al alza

El PIB regional mermó un 2,9% durante la tercera ola, la menor caída desde el inicio de la pandemia

Trabajadores de la fábrica de baterías de Stellantis en Vigo. // Carlos Prieto

La pandemia tiñó de rojo tres cuartas partes de la economía de Galicia el pasado año, como si un coche cargado hasta los topes se quedase con una sola rueda para un viaje largo y repleto de cuestas. Ese único grupo de actividades que crecieron en la comunidad fueron las esencialísimas. La aportación de la administración, la sanidad y la educación aumentó un 1,6%, colocándose por primera vez a la cabeza del Producto Interior Bruto (PIB) autonómico porque la sociedad los necesitó más que nunca para combatir la doble vertiente de la crisis. La sanitaria amaina gracias al vertiginoso ritmo de la vacunación y con la tregua en los contagios se encienden las primeras luces al final del túnel en el tejido productivo.

Como se esperaba, la tercera ola del COVID-19 pasó factura a la economía gallega en el primer trimestre del nuevo ejercicio, aunque el retroceso, un 2,9% por debajo del mismo periodo de 2020 –que incluye la mitad de marzo en confinamiento con el primer estado de alarma–, es el menos duro desde la llegada del coronavirus y hay ya más ruedas que la de los servicios públicos.

El PIB de Galicia durante la tercera ola de la pandemia. // Hugo Barreiro

La contribución de administración, sanidad y educación se mantiene a la cabeza del PIB tras un incremento interanual del 2,7%. Entre el resto de actividades que cambian de tendencia destaca la industria. Crece un 1,2%, el 0,6% en el caso concreto de la rama manufacturera, según el balance de contabilidad regional publicado ayer por el Instituto Galego de Estatística (IGE). “Es, sin duda, el dato más positivo”, destaca José Francisco Armesto, miembro del Foro Económico de Galicia, que vincula la evolución del sector “con la fortaleza de la industria agroalimentaria y, sobre todo, la automoción”. “De hecho –añade–, es muy posible que en el segundo trimestre haya un pequeño susto por el impacto de las paradas de Stellantis y la afectación a las auxiliares a causa de la falta de chips”.

“Los datos del índice de producción industrial iban en esa misma línea de recuperación”, recuerda María Cadaval, doctora en Economía Aplicada y miembro también del Foro Económico. Efectivamente, el termómetro de la operatividad en las fábricas y las centrales de energía de Galicia remontó un 3,7% en febrero y un 14,5% en marzo; y el acumulado anual vuelve a la senda alcista (3,5%) tras doce meses consecutivos de bajadas.

"La recuperación de la industria es, sin duda, el mejor dato del primer trimestre"

José Francisco Armesto - Economista y miembro del Foro Económico de Galicia

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¿Cuáles son los otros sectores donde se empieza a vislumbrar la reactivación en la comunidad? Las finanzas y seguros, con un 3,5% de incremento; y las actividades profesionales –como la consultoría, contabilidad o la I+D, muy ligadas al discurrir del resto de la economía–, que registraron un ascenso del 0,4%.

La construcción reduce a la mitad la caída de los últimos tres meses del pasado año (6,3%). Lo mismo sucede en el sector primario (3,1%) y en las actividades inmobiliarias (0,4%). Información y comunicaciones, que entre enero y marzo de 2020 dispararon su actividad (7,1%) por fenómenos como el teletrabajo, reducen ahora su aportación al PIB de Galicia un 4,1%. Y las actividades artísticas, recreativas y otros servicios pasan de retrocesos alrededor del 10% en la segunda mitad de 2020 a una bajada del 1,3%. Comercio, transporte y hostelería dejan todavía las peores cifras: un 12,2% de caída.

El golpe del coronavirus a la economía gallega en el primer trimestre de este año es casi un punto y medio inferior al que sufrió el conjunto del país (4,3%), como destaca la Consellería de Facenda. Cojea todavía el consumo de los hogares  (6% menos) y la inversión de las empresas disminuye otro 1%, claramente estabilizada tras llegar a desplomarse no menos del 7% a lo largo de 2020. El comercio exterior, con récord histórico de exportaciones en el arranque de este 2021, amortiguó dos décimas la caída de la demanda interna.

"No creo que el verano sirva para soltar el agua embalsada y luego se estanque otra vez, siempre que la pandemia evolucione como ahora"

María Cadaval - Doctora de Economía Aplicada y miembro del Foro Económico de Galicia

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“Hemos tocado fondo. Si hay cambio de ciclo, lo veremos después del verano porque va a ser una campaña buena, mucho mejor que la del año pasado. Pero sí se ve claramente un punto de inflexión”, explica Armesto. El último indicador de coyuntura del Foro Económico recoge incluso crecimiento económico en Galicia en marzo y prevé “tasas positivas muy elevadas, de dos dígitos” en los próximos meses por la comparación con los peores meses de la pandemia.

“La OCDE acaba de mejorar sus previsiones para España este año y el que viene”, subraya María Cadaval, hasta el 5,9% y el 6,3%, respectivamente. “No creo que el verano sirva para soltar el agua embalsada y luego se estanque otra vez, siempre si la pandemia siga evolucionando como ahora”, dice la economista, que resalta “las pistas que dan otros datos como el del uso de tarjetas”. Y en ellos se repite la misma idea de recuperación. El Observatorio Abanca by Ieside con la información del consumo de sus 875.000 clientes en Galicia y los TPV de la mitad de los comercios revela que en el último mes y medio los niveles de actividad se dispararon un 55% respecto al confinamiento y un 12% en comparación con los meses de abril y mayo de 2019.

El comercio factura un 33% más que durante el confinamiento


Como muchos otros datos sobre la evolución de la economía, el de las ventas del comercio minorista en Galicia el pasado mes de abril es histórico, en volúmenes nunca vistos antes porque tampoco hay precedentes de una parálisis tan brutal como la que se vivió un año atrás por el confinamiento para frenar la expansión del coronavirus. La facturación del sector se disparó un 33,3%. En abril de 2020 el negocio se desplomó un 23%. Van ya dos meses al alza –18,9% de incremento en marzo– y el acumulado del año pasa por fin a tasas de variación positivas (7,4%). En el conjunto del país las ventas aumentaron un 38,5%. Madrid (48,6%), Baleares (42,4%) y Andalucía (40,6%) lideran los incrementos, que llegan al 341% en equipos personales, el 172% en hogar y el 147% en estaciones de servicio.

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