La Copa Vigo de fútbol aficionado ha vuelto y busca finalistas. La pandemia la canceló en 2020, pero este año la Real Federación Gallega de Fútbol y el Concello acordaron retomar el decano de los torneos del balompié gallego.

Nacido en 1933 (su noventa aniversario llegará en 2023), el trofeo por excelencia del fútbol modesto ha reunido en esta edición otoñal –comenzó en octubre– a dieciocho equipos masculinos, con una eliminatoria previa a los octavos de final y cruces a partido único.

Y como ocurre cada año, las sorpresas han ocupado su espacio: una de ellas, el Peñasco. El equipo de Norberto Losada, de 3ª Galicia, se ha colado en las “semis” tras tumbar en la ronda previa al Rápido de Bouzas B (2-1), de su misma división, luego al Teis (3ª Galicia) en octavos (2-2), en los penaltis, y en cuartos al Santa Mariña (1ª Galicia), que está gafado en esta década (3-3), también desde el punto fatídico (5-3).

Así, hoy martes juegan en el Federativo de Coia Peñasco y La Guía (1ª Galicia) a las 21:00 horas y en Penedo da Moo, mañana (21:30 horas), se medirán el Matamá (líder en su grupo en 2ª Galicia) y el Alertanavia, segundo clasificado en 1ª Galicia.

Además, habrá nuevo campeón porque el Castrelos, que manda en el grupo 5ª de 1ª Galicia, se fue a la calle en octavos ante el Santa (1-1) con un 9-10 en penaltis. Y el Candeán, subcampeón de 2019 y vencedor en 2018, también dobló el espinazo en cuartos ante el Alertanavia (1-1) por penaltis (1-3).

Por cosas como estas, y por la esencia del torneo en sí, los dos partidos que dan billete para la final del 8 de diciembre carecen de favoritos.

El patrocinio del Concello, con premio económico para campeón y subcampeón, es el mismo para el torneo femenino. El Sárdoma CF (1ª Nacional) va directo a la final porque su rival, el Matamá (1ª Galicia), no puede reunir suficiente número de jugadoras, y la otra semifinal la disputarán Peñasco (2ª Galicia) y Valladares (2ª Galicia), con fecha por designar. La única certeza es que la final se jugará también el 8 de diciembre en el Federativo de Coia. El Matamá es el último campeón.