Boom Supersonic, una empresa aeronáutica estadounidense lanzará a finales de este año el prototipo XB-1, un avión supersónico cuyo objetivo es poder volar a cualquier parte del mundo, en solo 4 horas y por 100 dólares (unos 80 euros al cambio actual).

La compañía presentó el primer modelo de Boom XB-1, una versión de su avión comercial supersónico Overture, el pasado octubre. Una vez esté listo el prototipo a finales de este año, la compañía prevé alcanzar los viajes más rápidos del mundo a los precios más competitivos del mercado en 2026.

Los expertos ya han empezado a dar su opinión sobre la noticia. Ian O'Keefe expresidente de Airbus y secretario de la armada norteamericana, especialista de trayectoria incomparable en la materia, ha asegurado a la CNN que “es un objetivo audaz pero posible".

La única cuestión con la que ha sido un poco escéptico fue con plazos tan optimistas que propone Boom Supersonic: “Requerirá dos o tres generaciones de tecnología, desarrollo y descubrimientos, que equivale a unos 20 años”, aseguraba el experto.

Ante las dudas de O’Keefe, Blake School, el CEO de Boom Supersonic, asegura que sí será posible cumplir con los plazos porque que la tecnología ha cambiado drásticamente en los últimos 60 años: “La huella de carbono puede ser 100% neutral gracias a la optimización del diseño y nuevos tipos de motores que consumen combustibles alternativos”, asegura el director de la compañía. 

El avión supersónico tiene previstos sus primeros vuelos en 2026

El avión supersónico tiene previstos sus primeros vuelos en 2026 Boom Supersonic

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El creador de la compañía añadió que la clave no es solo fabricar los aviones a precios razonables, sino conseguir que el coste total del vuelo sea lo suficientemente bajo para poder ofrecer precios competitivos. 

School ha hecho hincapié en la importancia de reducir el consumo de combustible de los aviones dado que los vuelos low cost es un reto dado que el intenso flujo de tráfico aéreo desprende grandes emisiones de CO2 y los vehículos están en el punto de mira en todas las políticas medioambientales. Un matiz que no se le ha pasado por alto al CEO de Boom Supersonics, que ha asegurado que su objetivo es que la huella de carbono que desprenda la aeronave sea 100% neutral: “capturan carbono de la atmósfera, licuificándolo en combustible para el vehículo”, explicaba. El nuevo avión supersónico low cost será, por lo tanto, sostenible, en consecuencia con las exigencias de las políticas de occidente.