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Faro de Vigo

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Auditorio de O Grove: ¿a las puertas de la gloria o a los pies de los caballos?

Debe ser entregado antes del día 28, y la huelga del transporte juega en contra

El ascensor y la rampa que conducen al Auditorio no están terminados aún. | // FDV

El Concello de O Grove está a solo diez días de rozar la gloria y hacer historia, o bien de protagonizar el más estrepitoso y caro fracaso social y político de la localidad y la comarca.

Y es que el día 28 vence el último plazo establecido por ley para que sea entregada la obra del Auditorio Municipal Escuela de Música que se construye en Monte da Vila, valorado en unos 4,5 millones de euros.

Esto quiere decir que ese día el alcalde, José Cacabelos Rico, debe recibir las llaves del inmueble –si puede ser antes, mejor– y podrá empezar a utilizarse desde el día siguiente, como el propio regidor anunció hace siete semanas.

El ascensor y la rampa. | // FDV

Si esto es así se cubrirá de gloria, conseguirá hacer realidad un sueño de muchos grovenses y saldará una de las deudas históricas de la localidad, ofreciendo a vecinos y visitantes un local sociocultural con enormes posibilidades.

Pero si el día 28 la obra en cuestión no está finalizada y no se entrega al Concello, este corre el riesgo de perder los dos millones de euros concedidos como subvención por la Diputación de Pontevedra.

Los operarios intentan acelerar al máximo. FdV

Dicho de otro modo, que se concretaría un estrepitoso fracaso que incluso podría arruinar las arcas municipales.

Esto es tanto como decir que la construcción del nuevo edificio de Monte da Vila es ahora, más que nunca, una lucha contra el crono.

La huelga del transporte

Pero aún hay más, porque si no fueran suficientes todos los problemas que ha tenido que sortear desde que ni siquiera era un proyecto, el Auditorio Escuela de Música se ve amenazado ahora por el paro en el sector del transporte, ya que el mismo condiciona, limita y puede bloquear por completo al de la construcción.

Y si los operarios no pueden seguir trabajando en el Auditorio no habrá posibilidad alguna de entregarlo y certificarlo antes del día 28.

Rocas que los operarios se encargan de retirar. FdV

El propio alcalde, que cruza los dedos para llegar a tiempo, reconocía ayer que el paro del transporte “está causando problemas”, ya que es preciso recibir aún los últimos suministros.

En cualquier caso, confía en que pueda resolverse y aún cree que “es posible llegar a tiempo a la fecha de entrega”.

Cacabelos confía en llegar a tiempo

El ascensor y la rampa que conduce desde el mismo hasta el Auditorio son los últimos elementos por ejecutar, ya que en el edificio propiamente dicho todo parece estar terminado.

Se trata de un escollo difícil de sortear, toda vez que, como se observaba ayer, aún queda mucho trabajo que realizar en ese elevador, pensado para salvar la pronunciada pendiente del lugar.

José Cacabelos asume que “el ascensor se está viendo afectado por la escasez de suministros que provoca el paro del transporte, pero confiamos en llegar a tiempo y finalizar la obra dentro de plazo, dejando para después la llegada de los suministros ya encargados que aún sean precisos para completar la obra y el contrato”.

Esto quiere decir que no podrá utilizarse desde el día siguiente a la entrega, pero al menos recepcionarlo el 28 salvará los 2 millones de euros y a las arcas municipales.

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