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Las cenas de empresa se mantienen pese al avance de la sexta ola y las restricciones

Un hombre muestra el certificado COVID, ayer, en el interior de un restaurante de Vilagarcía. | // IÑAKI ABELLA

Con la cifra de contagios de coronavirus una vez más disparada y las autoridades intentando frenar la escalada, la desazón ha vuelto a la hostelería, uno de los sectores más castigados por la pandemia. Esta situación se produce a las puertas de diciembre, cuando muchos restaurantes trabajan con cenas de empresa. Por el momento, el empeoramiento de la situación sanitaria no se está traduciendo en una anulación de reservas, pero aún así los hosteleros arousanos no las tienen todas consigo.

Juan José García Gerpe, propietario del Churrasco de Rubiáns (Vilagarcía), afirma que no ha tenido cancelaciones, pero que por si acaso él ha decidido dejar de coger reservas de grupos. “Ya teníamos todo lleno para los fines de semana y para varias noches de diciembre, pero decidimos no meter más cenas de empresa en los huecos que quedaban”. Y explica que tomó esta decisión porque, “no sabemos como vamos a estar dentro de quince días”. Juan José García cree que el número de casos va a seguir creciendo, y que si se mantiene esta tendencia, “la gente empezará a coger miedo”. Además, da por hecho que tarde o temprano las autoridades intentarán frenar la pandemia con tijeretazos a la vida social, y que esto probablemente suponga la reducción de aforos en la hostelería.

Rocío Verdeja, de “Casa Rocío” (Vilagarcía) tampoco ha tenido anulaciones. “La sensación que tengo es que la gente ya está harta, y deseando olvidarse de la pandemia”. Pero, a pesar de todo, también es pesimista en cuanto a la posibilidad de trabajar sin restricciones. “Yo creo que de cara a Navidades nos volverán a imponer recortes”.

Rocío Verdeja y la cocinera de Casa Rocío, ayer, a las puertas de su establecimiento. | // IÑAKI ABELLA

Yayo Daporta, propietario del restaurante del mismo nombre de Cambados, tampoco ha tenido cancelaciones para las cenas de diciembre en ninguno de los dos negocios familiares. “Por el momento, las expectativas son muy buenas”.

El pasaporte COVID

Un asunto que preocupa mucho a algunos hosteleros es la obligatoriedad de pedir a los clientes un certificado de que se está vacunado, de que se ha pasado la enfermedad o de que se ha hecho recientemente una prueba de antígenos con resultado negativo. “Es una medida complicada y no exenta de polémica”, considera Rocío Verdeja. “El hostelero puede pedir que le enseñen el certificado COVID, y el cliente puede enseñárselo... ¿Pero y si es el certificado de otra persona? ¿Qué autoridad tenemos los hosteleros para exigirle a nadie que nos enseñe el carné de identidad? Nos ponen en una situación incómoda para todos”. Además, la restauradora recuerda que implementar esta medida será más difícil todavía en momentos de mucho trabajo o cuando acudan grupos grandes.

También es escéptico Juan José García. “Va a ser complicado gestionar esto, porque hay gente que está vacunada pero que por la razón que sea no tiene aún el certificado o no lo lleve ese día. Es fácil que haya gente que se lo tome a mal”.

Sobre esto, Yayo Daporta considera que hay que incidir en la concienciación de todos los ciudadanos. Recuerda que con una tasa de vacunación tan alta como la de España, exigir el certificado COVID es más “un trámite” que una medida que vaya a impedir el acceso a la hostelería de muchas personas sin inmunizar. Por ello, aboga por asumirlo con naturalidad. “Nosotros tenemos que pedirlo, y los clientes que llevarlo encima, como se lleva el DNI”.

Yayo Daporta: “Ha subido todo, pero estamos aguantando los precios”

El COVID no es el único quebradero de cabeza para los hosteleros. La subida generalizada de los alimentos y del precio de la energía también les está haciendo mucho daño. Yayo Daporta manifiesta que, “estamos aguantando los precios”, pese a que el coste de electricidad se ha triplicado con respecto a la pasada primavera, y a que la inflación se ha cebado con los alimentos. “Nos ha subido prácticamente todo”, afirma. El restaurador, galardonado con una Estrella Michelin, sostiene que están intentando no repercutir esa subida a los clientes, salvo en casos en los que no es posible mantener los precios anteriores, como ocurre con algunas carnes. Para no tocar demasiado las cartas, no queda más remedio que estrechar los márgenes de rentabilidad e intentar equilibrar el coste mediante una elección de alimentos en los menús en los que, de algún modo, se compensen los que más subieron con los que tuvieron un incremento más moderado.

Beatriz Castro: “Las previsiones de alojamiento para el puente son buenas”

La grovense Beatriz Castro, gerente del hotel Cons da Garda y de las plataformas hosteleras Alójate Salnés y Caylu es optimista. “Se siguen haciendo reservas para el puente de la Constitución. Las previsiones son buenas”. De hecho, confía en que numerosos hoteles logren llenarse al menos entre el 4 y el 7 de diciembre.

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