Cardama ultima el pedido de un portacontenedores para Angola

El país reformula el contrato de 2014 para un ferri que no llegó a entrar en vigor | El astillero vigués retoma el buque para Senegal

Recreación del buque de Cardama para Angola.

Recreación del buque de Cardama para Angola. / Cedida

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Astilleros y Varaderos Francisco Cardama se encuentra en un momento clave en cuanto a carga de trabajo, con pedidos en firme de reparación y con varios a punto de cristalizar en nueva construcción. Más allá de las dos patrulleras anunciadas ya por el Gobierno de Uruguay, en fase ahora de negociación y redacción de contratos, la histórica atarazana viguesa se encuentra en estos momentos en plena reactivación de contratos que, por un motivo u otro, habían quedado paralizados en el pasado. Uno es el buque multipropósito encargado por Senegal, cuya finalización se espera en los próximos meses. Otro es el ferri para Angola adjudicado ya en 2014, pero que nunca llegó a entrar en vigor. El país africano ha decidido ahora retomar el pedido, pero reformulando el encargo, pasando de un barco para transporte de personas y vehículos a un portacontenedores. La intención de Cardama es que el buque, de 63 metros de eslora, entre en vigor “a principios de año”.

El diseño realizado para el ferri que en su día se iba a construir para Angola.

El diseño realizado para el ferri que en su día se iba a construir para Angola. / Seaplace

En los últimos meses Cardama ha vuelto a ocupar varios titulares en lo que se refiere a nuevos pedidos. El más reciente fue el de la modernización del principal buque oceanográfico luso, el Mário Ruivo, por más de 3,5 millones de euros, o la próxima adjudicación –si nada se tuerce– de la varada del Ramón Margalef, del IEO, por casi 1,5 millones.

Las reparaciones son una constante en las gradas de este astillero vigués, pero la nueva construcción se le venía atascando en los últimos años. De hecho, la última unidad surgida de sus instalaciones fue el Thulficar, remolcador multipropósito de lucha contraincendios entregado en 2017 para la iraquí Basra Oil Company.

Sin embargo, antes de ese barco de 42 metros, las negociaciones pilotadas desde las instalaciones de la curva de San Gregorio dieron como resultado otros pedidos, como el multipropósito de Senegal o el ferri de Angola. En el primer caso, un barco de 50 metros cuya obra comenzó en 2016 y que por falta de financiación del país africano quedó paralizado hasta ahora. En el segundo, una unidad que no llegó a entrar en vigor.

El contrato se remonta a 2014. El país africano quería un ferri para el transporte de mercancías entre los puertos de Luanda (capital angoleña) y Cabinda. Un encargo de 15,7 millones para un buque de 70 metros de eslora y una capacidad para llevar a 80 pasajeros y 21 vehículos.

El antiguo ferri diseñado para Angola.

El antiguo ferri diseñado para Angola. / Seaplace

Según pudo saber este medio, la intención de Angola es dejar de lado la idea de un ferri para dotarse de un barco de 63 metros de eslora con capacidad para portar 80 contenedores. Para ello, Cardama ya ha realizado las tramitaciones legales y financieras necesarias para reactivar y poner el contrato en vigor a principios del próximo año. En este caso, por “algo más de 18 millones” de euros.

De esta forma, Cardama engordaría la previsible cartera de trabajo para los próximos años. De hecho, de consumarse las negociaciones ya conocidas y en fase final, el astillero tendría que construir al menos seis buques nuevos de distinta tipología, además de otras obras de calado. Así, en estas cuentas entran los dos OPV (offshore patrol vessels, patrulleras de vigilancia de altura) para Uruguay por 82,2 millones de euros; la draga de 73 metros anunciada en noviembre 2021, pendiente de entrar en vigor; la parte que realice del contrato de los dos remolcadores de 71 metros para el Canal de Suez resuelto a comienzo de verano cuyo contratista principal es Alexandria Shipyard; los dos palangreros de 68,5 metros para la australiana Pelamis (pendiente de la financiación del armador) y el portacontenedores.

A ello, cabe sumar la finalización del barco de Senegal y la reforma de la patrullera C242, que se incluiría en el pedido de Pelamis. Todavía mucho acero por cortar por delante.