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Las otras razones que merman el paro en Galicia y no son por encontrar trabajo

El fin de la renovación automática del desempleo dispara la merma de las listas de las oficinas | En abril fueron más de 29.000 personas

Una persona entra en una oficina de Emprego en Galicia. // Carlos Pardellas

Una persona entra en una oficina de Emprego en Galicia. // Carlos Pardellas

A estas alturas del mes y con los importantes cambios en las restricciones a la hostelería –horario hasta la 1 de madrugada en restaurantes tras el fin del estado de alarma y desde el pasado viernes también para mesones y taperías–, es muy probable que el número de parados en Galicia se sitúe por debajo de los casi 170.800 que había el último día de abril. Cada decisión de cierre en los sectores con mayor contacto social para contener la pandemia fue un golpe al mercado laboral, aunque suavizado gracias a los ERTE y en clara recuperación cuando se aliviaron las medidas.

El caso del desempleo es especialmente llamativo porque en la comunidad empezó a bajar en plena tercera ola del COVID-19, con la mayoría de limitaciones de aforo a la restauración y la actividad comercial todavía en vigor. En enero el descenso superó las 3.600 personas y van unas 19.000 en el acumulado del primer cuatrimestre. ¿Todas encontraron un trabajo? No. La afiliaciones aumentaron bastante menos, en 9.800.

Parados vs. demandantes

Detrás de la importante merma del paro y del resto de inscritos en las oficinas de empleo públicas –en este grupo se incluyen también a los que ya están trabajando, pero buscan otra ocupación mejor, un puesto con 20 horas semanales como mucho, estudiantes y el resto de perfiles que oficialmente no se cuentan como parados–, está la no renovación de la demanda y otros motivos que nada tienen que ver con encontrar una vacante laboral. Suponen más de la mitad de las bajas, según los datos publicados por el Instituto Galego de Estatística (IGE) con la información suministrada por el Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe).

Demandantes de empleo y parados en Galicia. // Hugo Barreiro

Además de los casi 171.000 parados, en Galicia quedaban otros 60.190 demandantes de empleo al final de abril después de un descenso de más de 10.000 en solo un mes y de casi 34.000 respecto a diciembre. La obligación de sellar el paro quedó en suspenso cuando estalló la pandemia para evitar las visitas presenciales a la administración. Con el cambio de año, la Xunta reactivó la renovación presencial de la demanda con cita previa o la posibilidad de hacerlo de forma telemática. Y la cantidad de demandantes empezó a descender en picado: alrededor de 18.200 menos en enero y febrero, 5.700 en marzo y 29.200 en abril, una cifra de la que no hay precedentes en la serie estadística que va hasta 2005.

La Consellería de Emprego e Igualdade recuerda que en el último año el desempleo bajó en 20.000 personas y las afiliaciones a la Seguridad Social crecieron en 27.200, “por lo que la eliminación de la renovación automática no parece ser la causa principal de la caída del paro”.

En ese mismo mes de abril, las bajas de demandas de empleo que llevaban más de dos años a la espera de una mejor oportunidad laboral se multiplicaron por cuatro, hasta las 7.000. El recorte más fuerte, sin embargo, se dio entre las de tres a seis meses de duración.

Las colocaciones

Las personas que salieron de las listas de demandantes de empleo en Galicia por encontrar una ocupación ascendieron en abril a 23.800. Desde enero las colocaciones no representan ni al 46% del total de las bajas. Únicamente 700 de ellas accedieron a una vacante con oferta previa. Otras 33.500 fueron bajas por otras razones, entre las que se encuentran la solicitud del propio demandante o de oficio desde la administración por rechazar un posible empleo.

Entre los 60.190 demandantes de trabajo en Galicia que no son considerados formalmente parados por esas limitaciones que tienen para ocuparse, el grupo predominante, al igual que en el desempleo, son las mujeres (34.519). Por edades destacan las personas de más de 60 años (10.746), aunque también sobresalen en comparación con su peso en el conjunto del mercado laboral los jóvenes de 20 a 24 años (6.429). ¿Y por sectores? La hostelería concentra el 18% de todos los demandantes de empleo no parados (10.663); seguida del comercio (6.939), el colectivo sin empleo anterior (6.510); las actividades administrativas y servicios auxiliares (6.336) y la industria manufacturera (6.291).

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