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La colección de difuntos del dueño de Vulcano

En primer plano, José Alberto Barreras, al fondo las instalaciones de La Naval de Sestao

En primer plano, José Alberto Barreras, al fondo las instalaciones de La Naval de Sestao FDV

La plantilla de la antigua Vulcano se reúne en asamblea la próxima semana

A punto estuvo de irse al traste la compra de la desaparecida Factorías Vulcano el pasado diciembre. Los administradores concursales, Emilio Rodríguez de Dios y Diego Comendador, habían redactado un escrito de compraventa en el que el veterano empresario José Alberto Barreras Barreras (abril, 1932) asumía todos los riesgos de la operación. Que pagaría 7.852.000 euros por la unidad productiva de un astillero que podía perder su acceso al mar; que la concesión administrativa, de algo más de 25.000 metros cuadrados, pendía (y pende) de un hilo. “Habéis tachado el párrafo por el que sois conocedores de la situación de la concesión y del riesgo que hay de que se pueda perder [...] De no recibir vuestra respuesta afirmativa de manera expresa confirmando lo anterior, entenderemos que desistís de vuestra oferta”, le escribió, por mail, un airado Comendador. Tuvo que intervenir el propio José Alberto Barreras, presidente de Grupo Argos. “Existen estúpidos rumores en Vigo que creen que estamos buscando una operación inmobiliaria especulativa con los terrenos, lo cual es absurdo”, respondió, por la misma vía. “Los 7.852.000 euros los vais a cobrar siempre, y dudo mucho que con cualquier otro camino que iniciéis podáis conseguir mayor cantidad de dinero y, sobre todo, cobrado en menos tiempo”. La compra se ejecutó, con el riesgo inherente de perder casi la mitad de los terrenos del astillero en las próximas tres semanas, cuando el Supremo decida si la concesión es suya (hasta diciembre de 2027) o se devuelve al Puerto.

José Alberto Barreras, el pasado verano en Vigo MARTA G. BREA

“He pedido ya una entrevista para hablar con el nuevo presidente del Puerto y conocer su disposición en relación a la concesión de Vulcano o una nueva concesión a nombre de Astilleros San Enrique. Nuestra idea para este segundo caso sigue adelante, pues querríamos incluso ampliar la nueva concesión”, José Alberto Barreras

Esta interinidad le ha costado ya a Argos más de tres millones de euros en metálico, sin contar con la subrogación de los créditos del ICO y Fogasa. A la firma de la compra de la compañía, ahora Astilleros San Enrique, pidió aplazar, con el 31 de marzo como fecha límite, el desembolso de otros 2,2 millones. La también arriesgada apuesta por Astilleros de Huelva ha sido menos costosa. El 17 de junio pasado, un mes antes de dar la sorpresa como único postor por la desaparecida Factorías Vulcano, Grupo Argos se hizo con la concesión portuaria de la que había disfrutado la atarazana andaluza, también quebrada. Lo hizo a través de la sociedad Nuevo Astillero de Huelva, una mercantil que, hasta enero de 2019, se llamaba Eyquem Capital y operaba como sicav. Fuentes conocedoras del proceso cifraron el primer desembolso de José Alberto Barreras en unos 700.000 euros, a cambio de un título provisional de ocupación y explotación de 114.340 metros cuadrados de dominio público (46.410 metros en zona terrestre y otros 67.930 de lámina de agua). La Autoridad Portuaria de Huelva quedó pendiente, en aquel momento, de “tramitar el expediente de otorgamiento de concesión administrativa”, en tanto Argos trazaba su plan de empresa, que tenía previsto presentar en diciembre. Ha recibido una prórroga de tres meses, que expiran en abril. La compañía asegura haber invertido ya 1,5 millones de euros en las instalaciones, según ha publicado la prensa local; prevé incrementar este desembolso, para adecentar el astillero, hasta los 7 millones.

De momento, el permiso de explotación y ocupación de los terrenos de Nuevo Astilleros de Huelva caduca a final de año

Instalaciones de la antigua La Naval de Sestao FDV

“En las instalaciones hay en estos momentos tres barcos que necesitan distintas labores de reparación y está prevista la próxima llegada de un cuarto, algo que no se había dado en los astilleros de Huelva desde hace mucho tiempo”, dijo, al diario Huelva Información, uno de sus socios en el proyecto, Antonio Ponce. “La intención es presentar el plan de empresa a lo largo de los tres meses que la Autoridad Portuaria nos ha dado de plazo para poder hacerlo y comenzar con un proyecto a largo plazo”, zanjó. El veterano empresario quiere forjar en Andalucía un proyecto de construcción y reparación naval, y aseguró que podría alcanzar los 1.500 empleos (directos e inducidos). Es el mismo leitmotiv que ha enarbolado para Vigo, que –especificó– tendría que convertirse en un referente continental en reparación naval. “En consecuencia, este proyecto debe generar, una vez consolidado, alrededor de 700-770 empleos”, reza textualmente la propuesta de compra, aceptada, por la antigua Vulcano. Su equipo pretende arrancar con trabajos de construcción naval para el año 2023.

El largo plazo

Para Nuevo Astilleros de Huelva, Argos –a través de su división naval, Marina Meridional– aspira a lograr una nueva concesión administrativa a 35 o 40 años vista. De momento, el permiso de explotación y ocupación de los terrenos caduca a final de año, y el Puerto onubense no va a mover ficha hasta “conocer y analizar el proyecto que se presente por parte de los nuevos propietarios”. En Vigo, aunque el Supremo le confíe el derecho de usufructo sobre la concesión administrativa, ésta no podría ser prorrogada más allá de diciembre de 2027, cuando expira. “He pedido ya una entrevista para hablar con el nuevo presidente del Puerto y conocer su disposición en relación a la concesión de Vulcano o una nueva concesión a nombre de Astilleros San Enrique. Nuestra idea para este segundo caso sigue adelante, pues querríamos incluso ampliar la nueva concesión [...] Ambas partes estamos de acuerdo en que será mucho más fácil conseguir la concesión si estamos ya trabajando desde el 1 de diciembre”, agregó José Alberto Barreras, por escrito, a los administradores, para calmar los ánimos el pasado noviembre. “Os agradecería que sigamos adelante con la escrituración [...] y demos plazo hasta el 31 de marzo, para saber si podemos avanzar o no en el otro tema”. Será el Supremo, tras una vista presidida por Carlos Lesmes, el que decida sobre ese otro tema.

Incomparecencia del naval vasco en las ofertas

Murueta e Ingeteam (participada por Kutxabank) eran los accionistas mayoritarios de Construcciones Navales del Norte (La Naval de Sestao) cuando, en 2017, instaron al concurso que devino en la liquidación del astillero. El proceso de venta de la unidad productiva, modelo que se ejecutó con Factorías Vulcano, quedó desierto. Ahora, el administrador concursal ha puesto en venta 21 lotes; la fase de presentación de ofertas se cierra esta semana. El activo más jugoso es un terreno de 300.000 metros cuadrados, por el que no ha optado ninguna atarazana de País Vasco.

Desconcierto y sorpresa en la industria naval: “Aún no conocemos sus planes”

En la industria de construcción naval, a José Alberto Barreras se le percibe todavía como un actor ajeno. Externo e incluso extravagante. Es un calificativo que recae, también a veces, sobre el presidente ejecutivo de Hijos de J. Barreras, Douglas Prothero. Sea como fuere, ambos controlan ahora los dos principales astilleros de Vigo en cuanto a capacidad. Astilleros San Enrique –nueva denominación para la antigua Factorías Vulcano– dispone de algo más de 75.000 metros cuadrados, en propiedad y régimen de concesión; la segunda, ahora propiedad de Cruise Yacht YardCo Ltd, otros 120.000. Suman más de 220 años de trayectoria.

A diferencia del de Prothero, el proyecto de Argos contiene una multiplicidad de actores que descoloca en el sector. Más ahora, con la puja que prepara el holding por la extinguida La Naval de Sestao. “Aún no conocemos sus planes”, incide un directivo de la industria en Galicia. “Falta ver un proyecto serio detrás”, complementa otro. Las concesiones, tanto para los terrenos de Teis como para los de Huelva, todavía no están despejadas. En el caso andaluz, cuenta con un permiso provisional hasta finales de año, en tanto Grupo Argos no presente un plan de empresa que permita a la autoridad portuaria onubense validar una concesión por hasta 30 años. En el vigués, todo está en manos del Tribunal de Conflictos de Jurisdicción, dependiente del Supremo, que celebrará una vista el 15 de este mes.

Precisamente, y con objeto de analizar el futuro de los 25.000 metros cuadrados portuarios de la antigua Vulcano, la plantilla de la compañía (en liquidación) celebrará una asamblea el próximo 10 de marzo. Tendrá lugar, tras el plácet de la nueva propiedad, en las instalaciones de la factoría.

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