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Paisanos en La Gran Evasión

El fuerte corona el monte Ezkaba. Abajo, presos entre sus paredes durante la Guerra Civil.

Campo de concentración Stalag Luft III (Polonia), 24 de marzo de 1944, 22:30 horas, 76 prisioneros de guerra protagonizan una fuga que pasará a la historia como La Gran Evasión, gracias a la película homónima de John Sturges (1963) basada en el libro escrito por Paul Brickhill con el testimonio de Paul Royle. La huida en moto a la desesperada de Steve McQueen perseguido por los nazis es un icono del séptimo arte. Casi seis años antes se había producido otra evasión, sin tanto predicamento cinematográfico, pero mucho más multitudinaria: 795 presos escapan del Fuerte de San Cristóbal (Navarra) el 22 de mayo de 1938, en plena Guerra Civil. Solo tres conseguirían su objetivo, curiosamente, igual que en la de 1944. Por aquel penal pasaron al menos 44 vecinos de Deza y Tabeirós-Montes y está documentada la participación de 17 de ellos en la fuga, de los que cinco fueron abatidos en el intento y los otros doce capturados, aunque uno sería ejecutado meses después.

En 1938 había 2.487 personas hacinadas en el fuerte, en su mayoría dirigentes políticos y sindicales y militantes revolucionarios y republicanos. Maltratos y vejaciones en forma de palizas, hambre extrema y piojos estaban al orden del día y se cobraron las vidas de 305 presos, que haya constancia, entre el 1 de enero de 1937 y el 6 de julio de 1945, fecha en que se clausuró como penal esta fortaleza construida en tiempos de Alfonso XII para defender Pamplona. Pero su uso más conocido fue el de prisión franquista. Edificada en una estructura de tres pisos en el interior de la montaña y rodeada por un foso, se convirtió en una auténtica tumba en vida para miles de republicanos.

Entre ellos hubo, por lo menos, 44 vecinos de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, a tenor de las investigaciones del profesor lalinense Manuel Igrexas y del Nuevo Listado de Presos de San Cristóbal (1934-1945), elaborado por la asociación de la memoria Txinparta. Destaca la presencia de vecinos de Vila de Cruces (16), seguida de Lalín (9), Silleda (7), A Estrada (7), Forcarei (3) y Cerdedo (2); no hay constancia de prisioneros procedentes de Rodeiro, Agolada y Dozón.

Manuel Igrexas ha documentado la participación de 17 dezanos en esta gran evasión, de los que cinco resultaron muertos “al resistir la acción de las fuerzas de recuperación”, tal como reza el eufemismo empleado en los partes oficiales para justificar los asesinatos de Adolfo Blanco Barreira, José Carballude González, Manuel Cea Asorey, Antonio Costoyas Ares y Antonio Valladares González, considerado uno de los promotores de la fuga. Otra docena terminó de nuevo entre rejas: Luis Agra Blanco, Manuel Blanco Fernández, los hermanos Ramón y Rogelio Cajide Rodríguez, Manuel Carballal Pena, Jesús Cea Asorey, Ramón Felino Costoyas Fernández, Guillermo Pampín Quiñoy, Ramón Ramos Lamas, José Vázquez Fernández –lalinense de Bermés que moriría en el fuerte dos años después, el 21 de mayo de 1940–, Alberto Villar Blanco y Luis Villar Cimadevila, este último juzgado en consejo de guerra y ejecutado el 23 de noviembre de 1938. Tres más, sin participación conocida en la fuga, encontraron su final en San Cristóbal: José Leira Ramos (25 de noviembre de 1939) y Rogelio Cajide Rodríguez (30 de abril de 1940), ambos de anoxemia tuberculosis, y el venezolano afincado en Trasdeza José Natividad Serpa Araque (24 de julio de 1940), de paludismo.

La fuga fue preparada por treinta presos, que utilizaron el esperanto para comunicarse sin ser entendidos por los demás. Aprovecharon la hora de la cena para desarmar a los soldados y en media hora tomaron el fuerte, con la única baja de un militar golpeado con una barra al ofrecer resistencia. Pero un soldado que volvía de Pamplona y un preso falangista –encarcelado tras los sucesos de abril de 1937 en Salamanca– dieron la voz de alarma antes de que la mayoría pudiera siquiera salir del propio monte Ezkaba. Algunos volvieron a la cárcel, conscientes de sus escasas opciones de éxito. Solo tres de los 795 evadidos lograron pasar a Francia; 585 fueron detenidos y 207 abatidos en la cacería orquestada de inmediato, 20 sin identificar. El desconocimiento del terreno fue clave, como lo demuestra el hecho de que el mayor número de asesinados en los montes corresponda a oriundos de la provincia de Pontevedra (26), seguidos de Valladolid (21), Segovia (17) y A Coruña (14). El último preso fue capturado tres meses después, el 14 de agosto, un aguante en el monte que le valió el apodo de Tarzán.

El Fuerte de San Cristóbal, también llamado de Alfonso XII, ocupa la cumbre del monte Ezkaba.

Listado de presos

Vila de Cruces: Ramón Asorey López (Larazo). Manuel Blanco Fernández. Ramón Cajide Rodríguez (Sabrexo). Rogelio Cajide Rodríguez (Sabrexo). Manuel Carballal Pena (Cumeiro). Jesús Cea Asorey (Sabrexo). Manuel Cea Asorey (Sabrexo). Jaime Gontán Lois (Loño). Guillermo Pampín Quiñoy (Vila de Cruces). Ramón Ramos Lamas (Fontao). Rogelio Salgado Rey (Sabrexo). Salustiano Vilariño Pulleiro (Larazo). Alberto Villar Blanco (Vila de Cruces). Enrique Villar Cimadevila (Vila de Cruces). Luis Villar Cimadevila (Vila de Cruces). Plácido Villar Cimadevila (Vila de Cruces, nacido en Buenos Aires).

Lalín: Luis Agra Blanco (Palmou). Adolfo Blanco Barreiro (Cristimil). José Blanco Otero (Nacido en Buenos Aires, retornó con su familia a Soutolongo a comienzos del siglo XX y fue guardia municipal en la II República). José Carballude González (Donsión). Jesús Golmar Rodríguez (Santiso). José Ramón González García (Gresande). Miguel Lamas Iglesias (Vilatuxe). Tomás Peiteado Mariñas (Natural de Santiago, en 1935 fue destinado de maestro a Cristimil y falleció en Gresande en 1958). José Vázquez Fernández (Bermés, nacido en Cuba).

Silleda: Antonio Costoyas Ares (Negreiros). Ramón Felino Costoyas Fernández (Manduas). Juan Fontao Varela (Silleda). Daniel Sánchez Mallo (Silleda). José Natividad Serpa Araque (Natural de Venzuela, vino con su cuñado, José Fares, para Carboeiro en la década de 1930). Manuel Vales Fontao (Siador). Antonio Valladares González (Manduas).

A Estrada: Casimiro Alfaya (Frades). Avelino Bermúdez España (Guimarei). José Leira Ramos (Aguións, nacido en Cortegada-Silleda). José Nodar Peña (A Estrada).José San Martín Porto (San Xorxe de Vea). Eusebio Valiño Rodríguez (A Estrada). Francisco Vilaboa Buela (Arca).

Forcarei: José Graña Gulías (Forcarei). Alfredo Iglesias Álvarez (Forcarei). Donoso Viéitez Caramés (Aciveiro).

Cerdedo: Serafín Fortes Paz (Pedre). Manuel Gamallo Lois (Cerdedo).

Homenaje virtual el 23 de mayo

Txinparta Fuerte San Cristóbal organiza desde hace años un homenaje a los presos el domingo más próximo al aniversario de la fuga del 22 de mayo de 1938, que esta vez coincide el día 23. Debido a la pandemia se hará un homenaje diferente que se irá concretando más adelante, sin el habitual encuentro delante de las puertas del fuerte. “Lo importante es no olvidar lo ocurrido en esta prisión”, subrayan desde el colectivo que lucha por la recuperación de la memoria y promueve la localización y exhumación de los restos de quienes sufrieron la represión franquista. Desde Txinparta animan a todos los que quieran participar en el tributo, de forma virtual, a enviarles mensajes, fotos, dibujos, audios, botellas, flores, poemas,etc., con los que elaborarán un vídeo para publicarlo y compartirlo el domingo 23 de mayo. Las aportaciones, que han de remitirse antes del 30 de abril, no deberán ser excesivamente largas, a fin de que la pieza final sea amena y ágil para que mucha gente se anime a verla.

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