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El Frigoríficos y el Celta, vidas paralelas

Un siete metros con el tiempo cumplido deja al Cangas sin una merecida victoria ante el Bada Huesca

Juan del Arco, que ayer anotó seis goles sin fallo, en una acción ante Huesca con la oposición de Janez Gucek.

Juan del Arco, que ayer anotó seis goles sin fallo, en una acción ante Huesca con la oposición de Janez Gucek. / Gonzalo Núñez

Distintos deportes, pero desgracias e infortunios muy similares. Las meigas parece que han echado el mal de ojo al Celta de Vigo y al Frigoríficos del Morrazo-Construcciones Castro, a quienes esta temporada se les están escapando demasiados puntos en los instantes finales. Ayer el Cangas se quedó una vez más con la miel en los labios en O Gatañal. El duelo contra el Bada Huesca fue una montaña rusa de emociones. Un duelo intenso y emocionante, en el que el Frigoríficos llegó a gozar de una ventaja de cinco goles y que a tres minutos para el final se ponía muy cuesta arriba. Cuando parecía que por fin la segunda victoria de la temporada era una realidad un error de lanzamiento le dio unos segundos preciosos a los aragoneses, que consiguieron una acción de siete metros y con el tiempo ya cumplido Dija anotó el 30-30. Un punto y un empate que son escasa recompensa para los méritos del Cangas y para la entrega incondicional de O Gatañal.

El conjunto de Nacho Moyano ha recuperado el pulso y las sensaciones del inicio de la temporada después del bache de juego y resultados contra Granollers, Sinfín y Ademar León. Pero al Cangas se le hacen muy largos los partidos. Casi eternos. Su puesta en escena suele ser primorosa, pero no es capaz de prolongarla todo el encuentro.

Ahora mismo hay un factor que es determinante: las ausencias por lesión. Ayer el Cangas no pudo contar con Rares Fodorean ni con Moi Simes y los recambios para los extremos titulares –Jenilson y Dorado– eran dos jóvenes del Luceros. Uno de ellos recién salido de una lesión (Azurmendi) y el otro que disputó ante Cuenca sus primeros minutos en Asobal (Pablo Fernández). A Moyano no le quedó más remedio que hacer malabares y exprimir y dosificar a un tiempo a su plantilla.

El duelo comenzó con el Huesca mandando en el electrónico y con un constante intercambio de goles. Una situación que se mantuvo hasta el 8-8, en el minuto 8. A partir de ese momento el Frigoríficos dio un hachazo al apretar en defensa, con las intervenciones de Jorge Pérez (10 paradas al descanso y casi un 50% de efectividad) y el acierto en ataque, con un excelso Juan del Arco. El Frigoríficos secó al Huesca y fue abriendo hueco en el marcador hasta el 17-12, con un gol de Santi López justo cuando sonaba la bocina para irse a los vestuarios. Cinco goles de ventaja, buenas sensaciones y O Gatañal entonando el cántico de “¡MVP, MVP!” para Santi López, uno de los jugadores más queridos por la afición por su calidad, entrega y sacrificio.

La grada de O Gatañal animando ayer al Frigoríficos del Morrazo ante el Huesca.

La grada de O Gatañal animando ayer al Frigoríficos del Morrazo ante el Huesca. / Gonzalo Núñez

El arranque del segundo tiempo dejó a las claras que los segundos 30 minutos iban a ser muy distintos. Al Cangas le iba a tocar sufrir y el técnico de los aragoneses, José Francisco Nolasco, planteó una defensa muy abierta y presionante para cortocircuitar el ataque local y al mismo tiempo agotar físicamente a su rival. A ello se unía que en ataque el Huesca anotaba con suma facilidad. El lateral Domingo Mosquera anotó cinco de sus siete goles en ese inicio del segundo periodo y Nacho Moyano buscó un cambio en la portería, dando entrada a Elcio Carvalho. El caboverdiano entró pasado el minuto 40 y sus dos primeras intervenciones fueron sendas paradas antológicas a Adrià Pérez y Moya. La primera de ellas evitaba un posible empate a 21.

Esa igualdad en el electrónico llegó en el minuto 48, cuando Dija transformó su tercer siete metros (24-24). El encuentro volvía a empezar de nuevo con apenas diez minutos por delante.

Mario Dorado celebra ayer uno de sus goles con Brais González. El extremo fue el máximo goleador del Frigoríficos, con nueve tantos.

Mario Dorado celebra ayer uno de sus goles con Brais González. El extremo fue el máximo goleador del Frigoríficos, con nueve tantos. / Gonzalo Núñez

El Huesca culminó su remontada en el minuto 51 al anotar Adrià el 25-26. Para entonces Nacho Moyano ya había vuelto a poner en pista a Del Arco, al que pareció dosificar y reservar para esos instantes decisivos. Con el central madrileño sobre el parqué el Frigoríficos volvió a recuperar la ventaja (27-26). La igualdad y la tensión eran máximas. El Huesca estuvo a punto de romper el partido con un gol de Adrià (28-28) y a continuación otro de Benites, tras una pérdida del Cangas y un lanzamiento desde medio campo a puerta vacía (28-29, min.57). Después de tanto sufrimiento parecía que el encuentro se le escapaba entre los dedos.

Nacho Moyano solicitó de inmediato tiempo muerto y O Gatañal rugía con el grito de “¡Sí se puede!”. La reacción del Frigoríficos fue fulgurante: un nuevo gol de Del Arco (29-29), seguido de un robo en defensa, contragolpe y el noveno tanto de Mario Dorado (30-29). El extremo sevillano fue un martirio para Tercariol, que no sabía qué hacer para descentrarle.

Nacho Moyano da instrucciones a sus jugadores durante un tiempo muerto en el partido de ayer ante el Huesca.

Nacho Moyano da instrucciones a sus jugadores durante un tiempo muerto en el partido de ayer ante el Huesca. / Gonzalo Núñez

El Huesca solicitó tiempo muerto con apenas un minuto por jugar y el Frigoríficos, con el rugido de O Gatañal, se aprestó a defender esa renta a base de sangre, sudor y lágrimas. Y lo consiguió. Dija, que también fue un martirio para el Cangas, falló a medio minuto para el final y la pelota era para los de O Morrazo. La segunda victoria de la temporada era ya casi una realidad si no había ningún infortunio.

Los jugadores de Nacho Moyano fueron capaces de sortear la presión a toda pista del Huesca y lograron que el balón llegase a Jenilson. El extremo portugués es habitualmente infalible, pero ayer, probablemente por el cansancio acumulado, no fue capaz de definir ante Tercariol en una situación clara. Al final ese infortunio sí que volvió a aparecer para amargar la fiesta.

Esa parada le dio cinco segundos muy valiosos al Huesca, que llegó de inmediato al otro extremo de la cancha y forzó un siete metros. Con el tiempo cumplido Dija esta vez no falló y anotó su cuarto penalti de la tarde.

El resultado fue un 30-30, que supone el tercer empate consecutivo entre estos dos equipos en O Gatañal. Para el Huesca fue como una victoria. Al Cangas le queda el sabor agridulce de que una vez más se le escapa su merecido premio. Ahora suma 5 puntos y es antepenúltimo. El sábado visita al colista, Fertiberia Puerto Sagunto, que ayer perdió con Ademar León.

Santi López intenta lanzar a portería en una acción muy forzada desde el suelo.

Santi López intenta lanzar a portería en una acción muy forzada desde el suelo. / Gonzalo Núñez

FICHA TÉCNICA

Frigoríficos del Morrazo (30): Jorge Pérez, Andrade (2), Quintas, Dorado (9, 4p), Del Arco (6), Santi López (3), Jenilson (4) –siete inicial– Elcio (ps), Brais (3), Gayo (1), Toth, Essam, Brandao (2), Manu Pérez, Azurmendi y Pablo Fernández.

Bada Huesca (30): Arguillas, Dija (9, 4p), Adrià (4), Mosquera (7), Carlos Pérez (3), Benites (2), Frank Cordies (2)–siete inicial– Tercariol (ps), Óscar (1), Moya, Osadchyi, Gucek, Malo (1), Castillo y Floris.

Marcador cada 5 min.: 1-2, 6-5, 10-8, 12-9, 14-11, 17-12 (descanso), 18-16, 21-19, 24-22, 25-24, 28-28 y 30-30.

Árbitros: Jesús y Jorge Escudero Santiuste. Excluyeron por el Cangas a Andrade, Quintas, Brandao, Santi y Dorado. Por el Huesca a Benites (2), Gucek y Frank Cordies.

Incidencias: Unos 2.000 espectadores en O Gatañal. Antes del inicio del encuentro el club brindó un homenaje a los socios con los carnés de abonados más antiguos.