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Cervi mantiene su jerarquía

El argentino prolonga su estatus tras la llegada de Carlos Carvahal y ofrece con el luso su mejor versión del curso

Franco Cervi, durante el último encuentro del Celta en Balaídos, ante Osasuna. | // RICARDO GROBAS

La llegada de Carlos Carvalhal al banquillo del Celta no ha modificado un ápice la situación de Franco Cervi. Lejos de perder protagonismo, el atacante argentino ha conservado la jerarquía que mantenía con Eduardo Coudet desde mediados de la pasada temporada, cuando relevó a Nolito como hombre fijo en el once celeste. Y la renovada confianza del técnico portugués ha tenido un efecto positivo en el rendimiento del jugador, que ha ofrecido en los últimos partidos su mejor versión futbolística del curso. En los últimos tres encuentros, el argentino ha ofrecido mejores prestaciones que en los doce anteriores.

Cervi no ha sido el futbolista determinante que el Celta esperaba cuando el Chacho, que lo había dirigido con notable éxito en Rosario Central, recomendó su fichaje. Tras un primer intento fallido en el mercado de enero –el técnico del Benfica, Arthur Jorge, frenó a última hora su contratación con todo arreglado–, el Celta logró por fin hacerse con los servicios del argentino en el verano de 2021 por unos 4,5 millones de euros, la cantidad pactada con el club lisboeta unos meses antes. Cervi fue el fichaje estrella del mercado estival. El argentino firmó por cinco temporadas, una apuesta a largo plazo, con la idea de convertirse en referente del conjunto vigués. Pero su aportación en estos meses ha estado lejos de ser determinante.

No le resultó fácil al argentino alzarse con la titularidad en el Celta. La necesidad de adaptarse a una nueva competición y la competencia de Nolito dificultaron su consolidación en un once que prácticamente podía recitarse de carrerilla desde la anterior temporada. Coudet le dio minutos desde la primera jornada, pero fue dosificando sus titularidades. La primera, en el Bernabéu, en la cuarta jornada, pero el de San Lorenzo no logró alzarse con un puesto fijo en el once hasta el final de la primera vuelta, coincidiendo con el declive futbolístico de Nolito, que desde la visita a Mallorca en la jornada decimoséptima fue la segunda opción en el orden de prioridades del técnico.

Franco Cervi concluyó su primer curso en el Celta con 1.833 minutos repartidos en 33 encuentros, 21 de ellos como titular, y una aportación ofensiva de 4 goles y 4 asistencias. Más que por su desequilibrio, el argentino destacó por su capacidad de trabajo y compromiso en la recuperación de la pelota. Un doblete y una asistencia en la Copa de Rey completaron sus números.

La marcha de Nolito, cuyo contrato no fue renovado, y la decisión de no incorporar un refuerzo específico de banda izquierda hacían sospechar que el protagonismo y la aportación de Cervi crecería este curso, pero su rendimiento, como el de la mayoría del equipo, ha estado claramente por debajo de las expectativas. Contabiliza el argentino apenas un par de asistencias (ambas a Iago Aspas) en el segundo gol del moañés al Cádiz en Balaídos (jornada 4) y en el ultimo partido, ya con Carvalhal al frente, en casa, saldado con derrota frente a Osasuna.

Esta temporada Cervi ha ampliado su abanico de posiciones. Comenzó en banda izquierda, pero con el paso de los partidos fue alternando su posición en banda con Óscar Rodríguez. El talaverano fue inicialmente fichado para cubrir al vacante de Denis, pero no cuajó como enganche y Coudet lo desplazó a la banda mientras perfilaba el candidato que mejor se ajustaba a la posición. Probó primero un doble pivote con Tapia y Beltrán, adelantado al vértice superior del rombo al madrileño, y luego con Gabri Veiga, que agarró al vuelo la oportunidad y se ganó la titularidad a pulso.

Óscar pasó a banda izquierda y Cervi se desplazó al costado derecho, aunque a menudo ambos intercambiaron su posición durante los partidos. El rendimiento del argentino declinó con respecto al del pasado curso. Más allá del trabajo defensivo, no se apreciaban contribuciones de mérito en ataque. Los goles y asistencias eran cosa de otros. La afición lo señaló por bajo rendimiento y el cambio de ciclo en el banquillo hacía sospechar que el argentino perdería protagonismo.

Pero Carvalhal no lo retiró los galones. Con apenas tres entrenamientos sobre su espaldas, el técnico portugués desplegó en su debut contra Osasuna un once que fácilmente podría haber firmado el mismo Coudet, con Cervi arrimado a la banda izquierda. El argentino disputó frente a los rojillos 86 minutos, siendo sustituido por el canterano Pablo Durán. Dio una asistencia a Aspas.

En su segundo encuentro al frente del Celta, en Vallecas, Carvalhal modificó el dibujo para jugar con tres centrales. Cervi conservó su posición en la izquierda para contribuir durante 90 minutos al valioso empate firmado ante el Rayo.

En la Copa, frente al modesto Algar, Franco Cervi inició el choque en el banquillo, pero en cuanto el partido se complicó con el gol de Cristian Muñoz, Carvalhal echó mano del argentino, que cambió el partido anotando nada más pisar el césped. Cervi marcó su primer gol de la temporada, asistió a Óscar Rodríguez y regaló un penalti a Javi Galán para que el extremeño se estrenase como goleador con el Celta.Toda una reivindicación por humilde que fuese el rival y la confirmación de que Carvalhal lo tiene muy en cuenta.

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