Entrevista | África González Doctora en Medicina y Cirugía y catedrática de Inmunología

“La ciencia es lo que nos va a hacer cambiar el mundo”

“Hace falta más financiación, pero aquí en Galicia tenemos investigadores de mucha calidad”, afirma

África González.

África González. / Xoán Álvarez

M. González

M. González

La doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá y catedrática de Inmunología en la Universidad de Vigo África González será reconocida con la Medalla de Miembro de Honor Distinguido del Instituto Cultura, Ciencia y Tecnología (ICCT) en el área de divulgación científica (ámbito biomédico). El acto de entrega tendrá lugar en el marco de la conmemoración del XI Aniversario del ICCT, en el que, además, impartirá la conferencia “Sistema inmunitario: conoce y mejora tus defensas”.

–Ha recibido diversos premios por su trayectoria científica y profesional, ¿qué supone este reconocimiento del ICCT?

–Es un orgullo recibir este tipo de reconocimiento, sobre todo dentro del área de la divulgación científica- Los científicos, habitualmente, lo que hacemos es publicar en revistas o asistir a congresos especializados, pero el campo de la divulgación científica no estaba, hasta hace algún tiempo, tan considerado. El hecho de que un instituto como el ICCT haya pensado en mí como miembro de honor es algo que me agrada, sobre todo por la visibilidad que puede dar a la divulgación científica.

–Una labor que usted ha llevado a cabo de diversas formas: conferencias, libros, artículos...

–Ya antes de la pandemia iba a institutos y colegios a dar charlas, pero es verdad que la pandemia también te da una visibilidad que antes no tenías. También escribí el libro “Inmuno Power. Conoce y fortalece tus defensas” y todo esto ayuda a divulgar la ciencia, para que la gente conozca mejor lo que están haciendo los laboratorios, que sepa que todo lleva su tiempo, pero que, poco a poco, se va investigando más, que surgen nuevos fármacos, mejores vacunas...

–Es importante concienciar a la gente de recurrir a fuentes expertas para obtener una información rigurosa y veraz.

–Es muy importante que se consulte a expertos que saben de la temática para intentar escapar de los bulos, de las “fake news”. En la pandemia, tanto los medios como las sociedades científicas, vimos que teníamos que hacer una labor de explicar qué estaba pasando. Yo siempre dije, desde el principio, que una vacuna resolvería esta pandemia, y era importante que la gente supiera y entendiera el tiempo que se necesita para tener esa vacuna, un antiviral o un tratamiento. También para huir de los sensacionalismos. Siempre me ha gustado explicar las cosas como son y, por supuesto, no dar falsas esperanzas cuando desconoces qué va a ocurrir. Quizá en la pandemia se ha marcado un punto de inflexión que espero que se mantenga, para que se vaya elevando el nivel cultural en ciencia de la población general y para que tenga actitud crítica.

–Su vaticinio no erró. Es más, Katalin Karikó y Drew Weissman recibieron el Nobel de Medicina por el desarrollo de la vacuna de ARNm contra el coronavirus.

–Esta vacuna no se hizo en un año. Karikó llevaba muchos años trabajando, con un esfuerzo ímprobo, con muchas puertas cerradas, con poca financiación, muy denostada, porque muy poca gente creía en su idea... Pero, a veces, cuando hay una crisis surgen oportunidades, sobre todo para las personas que están preparadas, y ella estaba muy preparada para dar ese salto. Yo no puedo estar más feliz por este reconocimiento a Karikó y a Weissman. Gracias a ello, además, se ha abierto una nueva tecnología, que estaba ahí, pero que ahora ya se aplica, y que se aplicará también en otros muchos campos: cáncer, enfermedades autoinmunes y, por supuesto, para desarrollar nuevas vacunas.

Hay muchas mujeres científicas, pero que se conozcan hay muy pocas

–Importante que haya cada vez más mujeres que reciben distinciones, para dar mayor visibilidad a la mujer en la ciencia.

–Hay muchas mujeres científicas, pero que se conozcan hay muy pocas. Nos queda mucho por hacer como sociedad, en los medios de comunicación, en las escuelas... En general, la mujer no ha solido estar en la primera fila, pero yo tengo que decir que nunca me he sentido ni discriminada ni frenada. Que haya referentes es bueno para las nuevas generaciones, para que vean que es normal que haya mujeres científicas.

–Hablaba también de nuevos fármacos. Ahí, los anticuerpos monoclonales suponen toda una revolución.

–Los anticuerpos monoclonales, que los desarrolló César Milstein y Georges Kohler en 1975, han marcado un antes y un después. De hecho, se les considera los padres de la inmunología moderna. Han cambiado la manera de diagnosticar y en terapia también están siendo una revolución, sobre todo aquellos que se conocen como “frente a puntos de control”. Ha sido un cambio increíble porque en muchos tumores, incluso en etapas muy avanzadas y para los que no había tratamiento, estos anticuerpos están alcanzando remisiones durante mucho tiempo e, incluso, curaciones. Por otra parte, se han desarrollado también nuevos antivirales y ya la Hepatitis C se puede curar con fármacos; otros fármacos para el VIH o la Hepatitis B dejan el virus prácticamente indetectable. Y necesitamos muchas más cosas en el futuro: antibióticos, porque tenemos bacterias resistentes; necesitamos controlar las zoonosis, seguir avanzando, seguir conociendo... La ciencia es lo que nos va a hacer cambiar el mundo.

–¿Cómo está la situación en Galicia en el marco de la investigación?

–Lo que pedimos los científicos siempre es más financiación. De hecho, Galicia debería hacer un mayor esfuerzo por alcanzar, al menos, la media española y la media europea de inversión. Siempre se está diciendo que a ver si llegamos al 2% del PIB y nos quedamos siempre muy lejos de esas inversiones. Sí que es cierto que la Xunta ha hecho un esfuerzo por financiar determinados centros de investigación, en una apuesta por apoyar centros de excelencia y creo que ese es un poco el camino: invertir en la formación de nuestros investigadores jóvenes, incorporar talento y también estabilizarlo. A nivel de investigación, en el campo biomédico, yo creo que somos muy buenos. Por supuesto, siempre hay que mejorar, pero el hecho estar en Galicia no impide que puedas estar colaborando con el resto del mundo y la investigación se hace en cooperación, cada vez más. Desde aquí, llamar a poder tener más financiación, pero también decir que tenemos investigadores de mucha calidad en Galicia.

–Se puede decir que es una zona estratégica...

–Tenemos la suerte de tener empresas biotecnológicas en O Porriño. Está Lonza y el grupo Zendal, que también están dando salida profesional a muchas personas; mucha gente que ha hecho la tesis conmigo está trabajando en empresas biotecnológicas, tanto aquí como en Santiago o A Coruña. Poder tener un tejido productivo, empresas que apuestan por la biotecnología, por la biomedicina, y, por supuesto, en otros ámbitos como ingeniería, automoción, pesca..., hace que Galicia pueda seguir tirando adelante con dinero, con talento y con estabilidad de los profesionales. Yo soy madrileña, me vine a Galicia hace 28 años, y siempre digo que esto es el paraíso. Tenemos que hacer que los investigadores lo sientan así para que se quieran quedar y para que quieran desarrollar aquí su trabajo.