Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Luis Orihuela: "El gran enemigo del periodismo actual es lo que llamamos 'posverdad'"

"Los medios deben definirse a través de unas marcas de prestigio que proyecten su autoridad sobre los contenidos"

José Luis Orihuela.

José Luis Orihuela es conferenciante, escritor y profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Ha estudiado durante casi tres décadas el impacto de la innovación sobre los medios y los modos de comunicación. Es un experto en claves para gestionar la conflictiva relación entre los docentes -para los maestros, y los hijos, para los padres- con los dispositivos móviles.

-Usted va a analizar cómo educar a la generación conectada. ¿Cómo lo hacemos?

-Parto de que la cultura de la generación a la que tenemos que educar es una cultura que se define por la hiperconectividad. Para educarles, tanto a nivel familiar como en las instituciones educativas, no me parece un buen punto de partida cortar la conectividad como base de la educación. Tenemos que educarlos asumiendo que la conectividad es parte de su cultura. Hay que aprender a gestionarla.

-¿Es lo que se está haciendo ahora, cortar la conectividad de los alumnos?

-Hasta ahora el discurso dominante ha sido un discurso bastante apocalíptico acerca del modo en que los nativos digitales gestionan las nuevas tecnologías. Sus madres, padres y maestros no se educaron con ellas, así que el discurso dominante es crítico acerca de los males que acarrean. Yo sostengo que la tecnología no es de por sí ni buena, ni mala, ni neutral. Hay que aprender a utilizarla y ver lo que significa para los nativos digitales para integrarla en los procesos formativos.

-Los padres y docentes, ¿tendrían que aprender a utilizar estas nuevas tecnologías?

-Lo que intento es mostrar qué valores de los que los padres y los maestros han mantenido y sostenido toda su vida siguen siendo válidos y aplicables para ayudar a los nativos digitales. Hay cosas que, objetivamente, en la generación digital se están perdiendo por el hecho de vivir siempre conectados.

-¿Qué valores se pierden?

-Hay un pánico en las generaciones nuevas a la soledad y al silencio. Los tiempos muertos que antes teníamos mientras esperábamos al dentista o haciendo cola en el supermercado han desaparecido. Y estos tiempos muertos son importantes, para no limitarnos simplemente a reaccionar ante lo que otros están publicando o haciendo en la red.

-Usted también es defensor del uso de redes sociales en los medios de comunicación...

-Sí. No me imagino hoy ninguna forma de hacer periodismo si no es también a través de las redes sociales. Lo que no hago es absolutizar. No es el último camino, ni es la única fuente de información, ni la mejor. Pero para los medios de comunicación no estar hoy en las redes sociales es perder una parte importantísima de su audiencia y de su tráfico.

-Los detractores se apoyan mucho en que se pueden crear muchas noticias falsas por culpa de las redes...

-No es correcto identificar las noticias falsas con internet, de entrada porque las noticias falsas han existido siempre y en algunos casos han sido muy potentes. Janet Cooke tuvo que devolver un premio Pulitzer porque se había inventado su historia en los años 70. El problema es que internet y las redes sociales lo que hacen como tecnología es amplificarlo todo. Me parece interesante cómo las plataformas que utilizamos para difundir están asumiendo que tienen también un rol y una función en la defensa de la verdad. Como Facebook, que ha llegado a un acuerdo con diversos medios de comunicación para proteger más las fuentes autorizadas y reforzar nuestra lucha para que la verdad sea lo que prevalezca y no la mentira, la manipulación o el rumor en los medios sociales.

-La posverdad?

-Es una forma posmoderna de llamar a la mentira. Creo que el gran enemigo del periodismo hoy es precisamente eso que llamamos "posverdad", no internet ni la tecnología. Si como periodistas y como medios renunciamos a la capacidad de conocer la realidad, de juzgarla y comunicarla con veracidad entonces nuestra profesión, medios y oficio se disuelve.

-¿Cómo ve el futuro del periodismo? ¿Hacia dónde irá?

-Las formas de consumo de información de la generación que hemos llamado "millennials" son la base y la pista para entender hacia donde va la comunicación en el futuro. Las pautas de consumo de esa generación, que no tolera la interrupción en el consumo de información y de entretenimiento, significa que hay que buscar formas alternativas para financiar la producción de contenidos de calidad. Y creo que es una generación que quiere participar en el contenido. Las audiencias tienen una voz y quieren utilizarla para producir el cambio. Los medios que entiendan que tienen que trabajar junto a sus audiencias, que se han convertido en usuarios, son los medios que van a triunfar.

-¿Qué más?

-La dimensión transmedia. La transversalidad que asociamos a la cultura digital y a la tecnología digital hace que los medios ya no puedan definirse en función de la tecnología ya que es común a todos, sino que tienen que definirse a través de sus marcas. Marcas potentes, de prestigio, que proyecten su autoridad sobre los contenidos que producen distribuyéndolos a través de la mejor plataforma que existe para llegar a su audiencia.

-¿Qué consejos le daría a una persona que se está iniciando en el periodismo?

-Antes era muy difícil poder mostrar que tenías talento para escribir, hacer radio o televisión. Pero ahora pueden hacerlo con dispositivos que llevamos en el bolsillo. No deben esperar a terminar una carrera de comunicación para hacer contenido valioso, sino que tienen que hacerlo a lo largo de su carrera. Que creen una marca potente y un dossier de contenidos de especialidad.

-Apuesta entonces por la especialización...

-Desde luego. La única forma de competir eficazmente en un mercado en el que todo el mundo tiene voz es que tu marca sea reconocible y que tengas capacidad de apostar valor en un ámbito concreto.

-Parece usted optimista con el futuro de la profesión...

-Creo que tenemos una oportunidad histórica de reinventar las profesiones de la comunicación y de reinventar los medios de comunicación que existían antes de la revolución digital. Y de hacer cosas que no se habían hecho antes.

Compartir el artículo

stats