Los barcos del Museo Massó “navegan” a Ribadavia

Los trabajos de ampliación obligan a trasladar parte de la colección de botes históricos

La ampliación del Museo Massó de Bueu empieza a coger velocidad de crucero. Una vez concluidas las catas arqueológicas en la parcela municipal para poder instalar la grúa de obra ayer comenzó el traslado de las embarcaciones tradicionales que se almacenan en las naves de la antigua conservera, que es uno de los espacios sobre los que se actuará. Esta mudanza obliga a poner en marcha un transporte especial, con camiones que ayer tuvieron que acceder a la parte trasera del museo y a la Praza Massó a través de la céntrica calle peatonal Eduardo Vincenti.

Los barcos históricos del Museo Massó vuelven a navegar... aunque esta vez sea por carretera y a bordo de camiones. Una parte de la colección de botes tradicionales comenzó ayer su mudanza a una nave del Museo de Ribadavia, donde permanecerán resguardados y custodiados mientras duren las obras de ampliación del museo bueués. Los primeros en emprender este viaje fueron unas embarcaciones auxiliares y el racú “Caneliñas”, que a última hora de la mañana de ayer partía bien anclado y cubierto por una lona para protegerlo de la lluvia en dirección a la localidad ourensana.

El proyecto de ampliación del Museo Massó incluye la restauración de las naves de la antigua conservera, que hasta ahora se usaban como almacén y donde se guarda una parte importante de los barcos tradicionales que forman parte de los fondos museísticos. La intervención en este espacio, donde se prevé la recuperación y puesta en valor de las cubiertas con estructura de madera de eucalipto y pino tea, obliga a buscar un espacio alternativo para gran parte de esta colección. Algunos de los operarios que trabajaban ayer en el traslado explicaban que los barcos saldrán de Bueu hacia una nave del Museo de Ribadavia, que es también propiedad de la Xunta de Galicia.

Los operarios cubren con una lona el "Caneliñas" para protegerlo durante su traslado.

Los operarios cubren con una lona el "Caneliñas" para protegerlo durante su traslado. / Gonzalo Núñez

El primero en iniciar esta travesía es el racú “Caneliñas” [aunque al nombre inscrito sobre el puente le falta una ‘s’] Se trata de un antiguo pesquero de los denominados de “popa redonda”, fabricado en madera, con una eslora de 7 metros y una manga de 2,35 metros. El barco fue donado al Museo Massó por su último propietario, Julio Pastoriza Riobó, en el año 2011. La embarcación fue construida en 1977 por Arturo Omil Aguete “O Perigallo” y es una de las primeras que emplearon los vecinos de la isla de Ons cuando comenzaron a cambiar las dornas por los barcos a motor.

Esta mudanza continuará en los próximos días y una vez que finalicen las obras de ampliación estos barcos históricos regresarán al Museo Massó. Para cargarlos en los camiones es necesario construir una “cama” o estructura de madera para asegurarlos y evitar que se desplacen.

Los barcos del Museo Massó “navegan” a Ribadavia

Gonzalo Núñez

El museo marinero de Bueu cuenta con una importante colección de barcos tradicionales, de diferentes épocas y tipologías, aunque no será necesario trasladarlos todos por motivo de las obras.