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El furtivismo se crece ante la Navidad

Almeja incautada a unos furtivos. // Gustavo Santos

A las puertas de la Navidad, los furtivos agudizan el ingenio y las pretensiones. Ante este periodo festivo que llama al consumo de productos del mar y aúpa sus precios, las prácticas de recogida ilegal aumentan y también las inspecciones y detenciones efectuadas por Gardacostas para evitar las infracciones. “Normalmente, todos los años, al inicio de la campaña se produce un incremento de esta práctica porque el precio del marisco se dispara”, apunta Lino Sexto, subdirector general del servicio de Gardacostas. Entre enero y el 16 noviembre del presente ejercicio, la Policía Autonómica investigó o detuvo a 87 personas imputadas de furtivismo, una cifra que ya se sitúa un 7% por encima de las 81 contabilizadas en todo el año 2020.

Parece que, en los últimos meses del año, que tendrán su colofón con las festividades navideñas, se podría producir un aumento de la actividad furtiva. “En estas fechas siempre aumenta un poco más”, asevera José Antonio Pérez, presidente de la Federación Galega de Confrarías. “Un kilo de percebes suele superar los 200 euros, es una manera de sacar dinero bastante rápido y esto hace que sea atractivo para el furtivo”, recuerda Sexto.

Cabe recordar que durante el pasado año la actividad furtiva estuvo muy condicionada por el coronavirus y las medidas restrictivas para contenerlo, recuerdan desde la Consellería do Mar. Las cifras del primer semestre del 2021, muestran cómo han aumentado las incautaciones un 15,6%, hasta las 9.371 frente a 8.105 del mismo periodo de 2020, según las estadísticas de la Xunta.

En paralelo, todo ello también responde a que las inspecciones se incrementaron un 26,4% en la primera mitad del presente ejercicio respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar las 5.421. En todo caso, esta actividad ilegal llevaba años marcando una tendencia a la baja, coinciden los expertos. “Se ve menos furtivismo que hace unos años”, reconoce Pérez.

Cambia, ligeramente, el interés de los furtivos. En la primera mitad del presente ejercicio sardina, almeja japónica, centolla y pulpo fueron las especies más requisadas, llegando a incautarse 20.535 kilogramos. La cuantía supera en un 6,5% la del mismo periodo del 2020, año en el que cambiaba el orden de las especies principales de estas incautaciones: la almeja japónica, sardina, pulpo y centolla. “Las especies más requisadas acostumbran a ser las que alcanzan un valor más alto en el mercado durante determinadas épocas del año, por ejemplo, la centolla”, explican desde la Consellería del Mar que, en paralelo, matizan que hay zonas que registraron importantes incrementos de las infracciones.

Tanto en los seis primeros meses de 2021 como de 2020, el área de Arousa Sur, que abarca la zona sur de la ría de Arousa, destaca en cuanto al número de incautaciones, con 2.845 y 2.439, respectivamente. Sin embargo, en el mismo periodo de este año es el área que abarca de Fisterra a Porto do Son la que aglutina más kilogramos decomisados, hasta 8.896, seis veces más que en el mismo periodo del pasado año. “Las zonas de más incidencia del furtivismo se corresponden con las cofradías que tienen marisqueo a pie y también en las zonas de percebe, en líneas generales”, expone José Manuel Rosas, presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de la provincia de Pontevedra. “Es en las zonas en donde hay más riqueza a dónde van a buscar. Entre Baiona-A Guarda recogen percebe, en Arousa: percebe, navaja o vieira. Lo que haya y lo que tenga mayor valor en el mercado”, apunta Sexto.

Según los datos de actuaciones de los guardacostas, tanto en el área de Vigo-A Guarda cómo la de Malpica a Fisterra se llegaron a duplicar las incautaciones en los primeros seis meses de este año, respecto al año anterior. En la costa lucense hasta Ferrol la cifra se dispara desde las cuatro incautaciones de la primera mitad de 2020 a las 106 de 2021. Y descienden, sin embargo, estrepitosamente en el área de Corrubedo a Arousa Norte, pasado de las 685 del año pasado a 79 este ejercicio. Y es que, tal y como explican desde la Consellería del Mar, los controles por zonas varían en función de las necesidades de los Servizos de Gardacostas, en función de épocas y especies de más relevancia para optimizar su actividad.

Entre enero y junio de este año, los útiles que más se incautaron fueron nasas, miños (arte de enmalle) y los cacharros, artefactos no autorizados que utilizan los furtivos que capturan pulpo y que están prohibidos. Y ante un periodo en el que se prevé que aumente la actividad furtiva, Pérez recuerda que las cofradías han perfeccionado los sistemas de vigilancia, con personal a pie, con lanchas y con drones “para zonas de difícil acceso. Un proyecto piloto que empezó este año”, dice el portavoz de las Cofradías Gallegas.

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