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La flota presenta su demanda contra Oslo y está a punto de acabar la cuota de bacalao

El bacaladero "Monte Meixueiro" en Beiramar Pablo Hernández Gamarra

Se avecinan curvas en aguas de Svalbard. La flota comunitaria que faena en aguas del archipiélago del Mar de Barents capturando bacalao “está a punto de agotar” la cuota impuesta por Noruega, fijada en 17.885 toneladas. La reducción de forma unilateral de Oslo de casi un 30% del cupo provocó una ruptura en las relaciones pesqueras entre ambas partes, sobre todo cuando el Gobierno nórdico amenazó con apresar a los buques de la UE que continúen faenando una vez superada esa cifra. Los armadores, en boca de la patronal pesquera Europêche, avisaron que mantendrían su actividad hasta alcanzar las 24.645 toneladas que les corresponden legítimamente. Pero no se han quedado ahí: ante la postura beligerante de Noruega, todas las empresas de España, Portugal, Francia, Alemania y Polonia con intereses en Svalbard han presentado una demanda contra el país nórdico. “No podemos no defendernos con todo lo que tenemos al alcance de la mano”, apunta Iván López, presidente de la asociación de bacaladeros Agarba, integrada en la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI).

La polémica comenzó a finales del pasado año, cuando la UE y Reino Unido anunciaron su acuerdo de comercio tras el Brexit. Noruega aprovechó la incertidumbre e indecisión del momento para anunciar el recorte unilateral de más de 6.700 toneladas en Svalbard, alegando que reducía la parte británica. Tal y como denunció esta semana la Comisión Europea, tanto este movimiento como el realizado con la caballa (Oslo se autoadjudicó más cuota de la que le correspondía) suponen “un trato discriminatorio de los pescadores de la UE” que “contraviene el derecho internacional del mar”. Más aún en Svalbard, donde un tratado centenario (firmado en París en 1920) recoge que los recursos naturales de las islas deben compartirse de forma equitativa.

Sin embargo, en los casi nueve meses que pasaron desde entonces el Gobierno de Noruega no solo no ha dado su brazo a torcer, sino que ha estado amenazando con las detenciones de los buques comunitarios en sus comunicaciones tanto con Bruselas (en las notas verbales intercambiadas) como en los medios de su país, aprovechando también para sacar pecho ante las elecciones que se celebrarán en el país nórdico el próximo 13 de septiembre.

La vista oral para el juicio en Oslo no se espera para antes de febrero

El bacaladero "Monte Meixueiro" en Beiramar Pablo Hernández

Tal y como avanzó FARO el pasado 28 de julio, la flota bacaladera española, junto al resto de los armadores de los países más afectados, acordaron presentar una demanda ante un tribunal de Oslo. “Lo hacemos básicamente para dirimir si Noruega tiene derecho a cercenar las cuotas de la UE”, explica López, que recuerda que el sector “está convencido de los razonamientos que defiende”.

El responsable de Agarba comenta que “Noruega está obligada a cumplir el tratado de París por encima de sus leyes nacionales”, lo que significa que “no puede intervenir en el reparto de cuotas” de Svalbard. “Es ridículo llegar a esta situación, pero no parece que haya intención de arreglarse por las buenas”, lamenta López, que cree que la vista oral no será antes de febrero.

España, que otrora llegó a tener más de un centenar de bacaladeros trabajando en todo el Atlántico norte, hoy solo cuenta con cuatro (grandes) unidades. Los buques Lodairo, Egunabar, Arosa Nueve y Monte Meixueiro generan un volumen de negocio en Vigo que supera los 20 millones de euros. Una de las armadoras es la viguesa Valiela, dueña del Monte Meixueiro. Fuentes de la firma insisten en que Noruega “no puede hacer este tipo de discriminaciones”. “Se ha presentado la demanda porque estamos en contra absolutamente; los barcos van a seguir saliendo”, apuntan.

Los armadores cuentan con alcanzar las 17.885 toneladas “antes de una semana”. Ahí empezarán los problemas tanto para ellos como para el resto de los barcos de Portugal, Francia, Alemania y Polonia.

El bacaladero "Monte Meixueiro" en Beiramar PABLO HERNÁNDEZ GAMARRA

La flota española en activo vuelve a faenar

De los cuatro bacaladeros españoles, estos días hay solo tres en activo: el Egunabar, que se encuentra ya en el caladero; el Arosa Nueve, en ruta, y el Lodairo, el más grande (por arqueo bruto) de toda la flota del país y que salió ayer de Bremerhaven (Alemania) hacia Svalbard. El cuarto es el Monte Meixueiro, que tras sufrir una importante avería y después de tener que volver siendo remolcado estará fuera de combate unas semanas para someterse a una “reparación importante”, como trasladaron desde la casa armadora, Valiela. Los trabajos se llevan a cabo en Beiramar.

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