El idilio del periódico británico The Guardian con Vigo va ya más allá de las Islas Cíes, las playas de la ciudad o el propio casco urbano. Desde que promocionó el arenal de Rodas en 2007 como uno de los mejores del mundo, sus artículos haciendo referencia a las bondades de la ciudad olívica (y también de otras zonas de Galicia) no han cesado. Ahora también se sube a su tren más internacional y el único transfronterizo que hay la comunidad gallega: el Celta.

El diario británico acaba de publicar en su sección de viajes un reportaje firmado por el periodista Nicky Gardner titulado: "Viaje del mes en tren: de Lisboa a Vigo vía Oporto pasando por dunas, ríos y el Atlántico".

Aunque crítico con el poco desarrollo y la escasez de oferta y líneas de tren transfronterizas entre España y Portugal, el experto en slow travel de The Guardian destaca en su reportaje el trayecto del tren Celta entre Oporto y Vigo, del que incluso recuerda sus vaivenes y que estuvo a punto de desaparecer en 2011. "Conocido como la línea del Miño, ha estado amenazado en el pasado, pero en gran parte gracias a la presión política de las comunidades a ambos lados de la frontera, especialmente en la región de Miño, el área de al noroeste de Portugal, que limita con España, la línea sobrevive", destaca.

"Se puede calificar como uno de los mejores viajes internacionales en tren de Europa"

También habla de la ruta desde Lisboa hacia valle del Guadiana: "Es lenta pero llena de carácter, un recorrido maravillosamente pausado a través de la frontera ibérica". Recuerda también los antiguos servicios hacia Madrid e incluso Hendaya: "Lamentablemente han sido eliminados". A mayores, pone el acento que no hay ningún tren directo hacia España desde Lisboa.

Sobre el tren Celta, el periodista de The Guardian destaca su paisaje. Eso sí, apunta las grandes diferencias que hay entre los ferrocarriles que llegan de Lisboa a Oporto y el material al que hay que subirse luego para continuar hacia Galicia: "Está a solo tres horas de la capital portuguesa en un cómodo tren de alta velocidad a Oporto, desde donde hay un tren directo dos veces al día a Vigo en España. El viaje transfronterizo se puede calificar como uno de los mejores viajes internacionales en tren de Europa, incluso mejor que la ruta del Guadiana de Portugal a España, en mi opinión", señala.

"No espere lujos"

El tren Celta, que cubre la ruta entre Vigo y Oporto. Marta G. Brea

"El tren en sí es una unidad regional básica, su exterior luce la marca Celta en una fuente con elaborados adornos celtas. La reserva de asientos es obligatoria. Es una operación sencilla, así que no espere lujos como primera clase ni restaurante ", advierte tras destacar las bondades paisajísticas del recorrido. También hace referencia a que es posible adquirir un billete por poco más de 5 euros.

Sobre las vistas, destaca las del Atlántico, las dunas costeras al paso por Viana do Castelo y la basílica de Santa Lucía; el cambio de país a través del río Miño o la llegada a la Ría de Vigo (estación de Guixar) tras dejar atrás el puente de Rande.

Como nota curiosa, el periodista de The Guardian asegura que los aficionados del equipo de fútbol de Oporto ven como una "burla" que el tren que conecta su ciudad con Galicia lleve el nombre del que —asegura— son sus rivales futbolísticos al otro lado del la frontera: el Celta (de Vigo).