Paso adelante en el cambio de modelo de Gran Vía. La Junta de Gobierno adjudicó a la empresa Prace Servicios y Obras por importe de 3.645.818 euros la ejecución de la segunda fase de las rampas mecánicas, que se extenderán desde la calle Venezuela hasta Nicaragua. El plazo: 8 meses. Las obras, según avanzó en la rueda de prensa diaria el alcalde, Abel Caballero, comenzarán en enero, una vez pase la Navidad, para “no generar dificultades” en el tránsito de peatones y vehículos durante una etapa “de comercio y paseo”.

El regidor destacó que esta intervención, enmarcada en el proyecto Vigo Vertical, será similar a la ya ejecutada en el primer segmento: entre María Berdiales y Venezuela. Se instalarán dos cintas -una, desde Venezuela hasta Bolivia, y otra, desde Bolivia hasta Nicaragua-, que tendrán capacidad para transportar a 7.300 personas por hora y se cubrirán del mismo modo que las de la primera fase: con perfiles metálicos y vidrio. En total, son 150 metros de actuación. También se prolongará el “jardín botánico” de la parte inicial, que será “tanto interior como exterior”.

“Las rampas tendrán un sistema de enorme eficiencia energética”, presumió el regidor tras detallar que, al igual que en el primer tramo, esta obra traerá bajo el brazo la renovación de las redes semafórica y de saneamiento, abastecimiento y pluviales, así como del pavimento, el mobiliario urbano y la señalización, además del soterramiento de los servicios de iluminación y semáforos e innovación tecnológica. “El pavimento será descontaminante en todas las aceras tanto en el interior de las rampas como en el exterior”, concretó.

Caballero subrayó que el presupuesto del conjunto de la humanización de Gran Vía asciende a casi 10 millones de euros. “Es una nueva forma de movilidad. Modernidad, emisiones cero de gases de efecto invernadero, ausencia de ruido… un nuevo modo de entender la ciudad. Para ir desde la zona media de Vigo, Urzáiz o Príncipe, a la Praza de España, lo haremos en las rampas, ya no usaremos el bus o el coche”, indicó.

El mandatario local recordó que la intención del Concello no se queda en ampliar las cintas hasta casi la Praza de España: tiene entre ceja y ceja acometer un tercer proyecto que permita conectar la Ciudad de la Justicia con Gran Vía a través de rampas mecánicas con el propósito de generar un corredor de peatones para acceder a los servicios judiciales que albergará el antiguo Hospital Xeral, zona en la que se prevé un aumento considerable de tránsito de ciudadanos.

El alcalde señaló que, cuando haya que “soportar molestias por las obras”, habrá que “acordarse” del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, porque “quiso parar las rampas”. “Tuvimos que ganar en los tribunales, es un abuso continuo. Una sentencia del TSXG (Tribunal Superior de Xustiza de Galicia) le dijo a Feijóo que su intento de paralización de las rampas era una operación política”, anotó.

Reforma de Aragón

En la rueda de prensa diaria, el alcalde también informó del inicio de la última fase de humanización de Aragón. Son 310 metros de actuación en el margen impar: entre el número 185 y el cruce con la Travesía Os Rosais. Se completará en seis meses y se ejecutará una reforma “de altísimo nivel, como la del resto de la calle”. El presupuesto es de 570.000 euros. Con este tramo, el gobierno local completará el "lifting" de esta calle, en la que el Concello, finalmente, habrá dedicado unos 7,3 millones de euros, según concretó Caballero antes de recordar que se construirá un ascensor para conectar Travesía con Aragón, intervención a la que se dedica, aproximadamente, 1 millón de euros. La Junta de Gobierno también adjudicó las obras de acondicionamiento del torreiro de Santo Andrés de Valadares (San Campio).

Biondas

Renglón aparte, la avenida Arquitecto Palacios ya cuenta con las nuevas biondas en los guardarraíles para salvaguardar la seguridad de los motoristas. El Concello actuará en más de 50 calles municipales para reforzar la protección de las personas que utilizan la moto como medio de transporte.