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La segunda fase de la Vía Verde ya tiene su “primera piedra”

Elena Espinosa observa a Caballero echando arena en la “primera piedra” de la obra

Elena Espinosa observa a Caballero echando arena en la “primera piedra” de la obra Ricardo Grobas

La transformación de la ciudad no cesa ni los fines de semana. Hoy domingo, el alcalde, Abel Caballero, participó en la colocación de la primera piedra simbólica de la segunda fase de la Vía Verde, un proyecto que permitirá conectar Chapela con Vía Norte por la antigua línea ferroviaria en desuso. Cuenta con un presupuesto de casi 3 millones de euros, cantidad que se suma a los más de 400.000 euros desembolsados para la ejecución del primer tramo –ubicado a la altura de la calle Mestre Chané–.

Este camino “medioambiental y ecológico” tendrá un ancho de 5 metros para peatones y usuarios de bicicletas y patinetes –habrá un carril bici de 3 metros de ancho– a lo largo de 3,6 kilómetros. Presumirá de áreas de descanso, miradores, mobiliario urbano, zonas infantiles, áreas biosaludables y un circuito deportivo de entrenamiento al aire libre con mesas de ping-pong.

“Se trata de una de las grandes obras que haremos en Vigo. Será excepcional”, aseguró el alcalde antes de destacar que, una vez sea una realidad, “significará un desahogo importante” para los vecinos, que tendrán una zona “cómoda y tranquila” para ir hasta Teis o la estación de Urzáiz.

Caballero dejó claro que se respetará el “sabor ferroviario”, por lo que, en algunos puntos, se mantendrán partes de la señalización original, raíles y otros elementos vinculados con el tren, como la catenaria, que servirá de soporte para una nueva iluminación. “La Vía Verde va a ser muy usada. Es lo que se demanda en la ciudad en este momento. Tiene un coste significativo, pero la presentaremos a fondos europeos, es lo que Europa quiere que hagamos”, citó. A finales de abril, aseguró que este camino estará abierto al público en un plazo aproximado de 8 meses.

La Vía Verde partirá desde la estación de Urzáiz, a la altura de la unión de Vía Norte con Escultor Gregorio Fernández. El proyecto contempla un paseo de madera de conexión con la calle Navarra y otra pasarela de unos 50 metros desde este vial hasta el mirador de Vía Norte n.º 1, así como una rampa de unos 150 metros en Buenos Aires.

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